La UE e India firman un acuerdo histórico de libre comercio tras 18 años de negociaciones
La Unión Europea e India han firmado un acuerdo de libre comercio histórico que marca un antes y un después en las relaciones económicas entre ambas potencias. Con este pacto, alcanzado tras 18 años de negociaciones, se abre una de las mayores zonas de libre comercio del planeta, con un mercado conjunto de 2.000 millones de consumidores, sumando la segunda y cuarta economías del mundo.
El acuerdo ha sido calificado por ambas partes como "la madre de todos los acuerdos", y constituye un paso estratégico tanto para Bruselas como para Nueva Delhi, especialmente en un momento de gran incertidumbre geopolítica global, con tensiones comerciales con China, Rusia y Estados Unidos como telón de fondo. La firma de este pacto responde a la necesidad de ambos bloques de diversificar sus relaciones comerciales y reducir dependencias estratégicas, reforzando a la vez su influencia internacional.
“Europa y la India hacen historia hoy. Hemos cerrado el acuerdo más importante de todos”, escribió la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en su cuenta de X (antes Twitter). Por su parte, el primer ministro indio Narendra Modi aseguró que “es el mundo el que lo está describiendo como un acuerdo histórico”.
Impacto económico inmediato
El acuerdo implica la eliminación o reducción significativa de aranceles en sectores clave, lo que supondrá un ahorro anual estimado de hasta 4.000 millones de euros para los exportadores europeos. Aunque todavía quedan por definir algunos detalles técnicos y sectores sensibles han sido excluidos del pacto, como el arroz, el azúcar y el bovino, se espera que el impacto comercial sea profundo.
Uno de los sectores más beneficiados será el de la automoción. India aplicaba hasta ahora un arancel del 110% a los automóviles europeos, lo que dificultaba enormemente su entrada en el mercado. Este gravamen se reducirá progresivamente al 10%, con una cuota anual de 250.000 vehículos, lo que abre una nueva vía para las marcas europeas.
También se reducirán los aranceles a maquinaria (hasta un 44%), productos químicos (22%) y farmacéuticos (11%), que representan sectores industriales fundamentales para la economía europea.
En el sector agrícola, el acuerdo supondrá, por ejemplo, que el aceite de oliva europeo, que hasta ahora pagaba un arancel del 45%, pase a tener un arancel cero, abriendo de forma efectiva el mercado indio a este producto. También se reducen de forma significativa los impuestos a las bebidas espirituosas (del 150% al 40%), preparados cárnicos (del 110% al 50%) y carne de ovino (del 33% al 0%).
Además, se ha acordado el establecimiento de reglas estrictas de "reglas de origen", que garantizan que solo los productos significativamente procesados en la UE o en India puedan beneficiarse de los términos preferenciales del tratado. Esta cláusula busca impedir que terceros países utilicen India como plataforma de exportación encubierta al mercado europeo.
Reacciones políticas
El comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, destacó que “tras un año de compromiso incansable y más de una década de preparación, hemos logrado el mayor acuerdo de libre comercio de la historia. Bajamos aranceles y abrimos oportunidades, demostrando que el comercio de beneficio mutuo es posible”.
Desde España, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, también celebró el acuerdo, subrayando la importancia de seguir apostando por un comercio "basado en reglas" y en la protección de sectores sensibles.
Próximos pasos
Aunque la firma del acuerdo marca un momento clave, su implementación completa dependerá de la ratificación por parte del Parlamento Europeo y de los parlamentos nacionales de los países miembros. Además, los equipos técnicos de ambas partes seguirán trabajando en la letra pequeña durante los próximos meses para cerrar los detalles operativos.
Con esta alianza estratégica, la Unión Europea y la India refuerzan su papel como actores globales y se alinean frente a una nueva etapa del comercio internacional, marcada por la necesidad de mayor estabilidad, previsibilidad y cooperación en medio de tensiones y cambios geopolíticos.