Trump cancela los permisos petroleros en Venezuela y golpea a Repsol
La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha revocado de forma definitiva los permisos especiales otorgados a Repsol y a otras petroleras internacionales para exportar crudo venezolano, intensificando así la presión económica sobre el régimen de Nicolás Maduro. Esta medida obliga a las empresas afectadas a liquidar todas sus operaciones en Venezuela antes del 27 de mayo de 2025.
La decisión, comunicada oficialmente por el Departamento del Tesoro de EE. UU., afecta a compañías como la italiana Eni, la francesa Maurel & Prom, la india Reliance Industries, la estadounidense Global Oil Terminals, y especialmente a la española Repsol, que desde hace años mantiene importantes intereses energéticos en el país latinoamericano.
Una ofensiva contra el chavismo… y sus socios comerciales
La revocación de los permisos es parte de una estrategia renovada de presión contra el gobierno de Maduro, quien incumplió los compromisos de democratización que había acordado a cambio de flexibilización en las sanciones. El anterior presidente estadounidense, Joe Biden, había concedido estas licencias en un contexto de búsqueda de estabilidad en el mercado internacional del petróleo, especialmente tras las sanciones a Rusia. Sin embargo, Trump ha optado por cerrar completamente el grifo del crudo venezolano.
Además, la semana pasada, la Casa Blanca impuso un arancel del 25% sobre el petróleo y gas venezolano, lo que ya había forzado a muchas de estas empresas a replantearse sus importaciones desde Venezuela incluso antes de la cancelación formal de los permisos.
Repsol, atrapada entre Caracas y Washington
Repsol, que opera en Venezuela desde 1993, tiene actualmente una participación del 40% en la empresa mixta Petroquiriquire, junto a PDVSA (la petrolera estatal venezolana). La compañía había recibido una licencia individual en mayo de 2024 para seguir operando en el país, tras cumplir con los nuevos requisitos de Washington. Sin embargo, esa licencia ha quedado ahora sin efecto.
Para Repsol, estas operaciones eran clave para recuperar parte de la deuda que el régimen chavista mantiene con la empresa, cifrada en más de 500 millones de euros. Desde hace años, la petrolera española ha intentado cobrar esta deuda en especie —es decir, mediante petróleo—, por lo que la cancelación del permiso afecta directamente sus intereses financieros y patrimoniales.
Consecuencias inmediatas: caída en Bolsa y reacción del Gobierno español
El impacto ha sido inmediato en los mercados. Repsol cayó más de un 2,6% en Bolsa al inicio de la sesión del lunes 31 de marzo, situándose en 12,13 euros por acción, lo que ha contribuido también a una caída generalizada del IBEX 35, que perdió los 13.300 puntos.
La ministra española de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, ha intentado calmar los ánimos:
“El Gobierno de España está en permanente contacto con Repsol. Queremos lanzar un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía desde el punto de vista del abastecimiento. Es momento de unidad europea, de una respuesta firme y coordinada”.
El Ejecutivo español ha asegurado que defenderá a Repsol y al resto de empresas nacionales afectadas por esta decisión, en un contexto de creciente tensión entre Estados Unidos y la Unión Europea por las medidas arancelarias impuestas por Trump.
Chevron y el efecto dominó sobre el sector energético
La medida no solo afecta a Repsol. Chevron, la gigante petrolera estadounidense que también mantenía operaciones en Venezuela bajo licencia especial, ha sido notificada de que debe cerrar sus instalaciones en el país para el 27 de mayo. La Administración Trump justifica este giro como parte de su campaña para forzar reformas democráticas en Caracas y facilitar el retorno de venezolanos deportados desde EE. UU.
El riesgo geopolítico también crece: varios analistas han advertido que esta salida de empresas occidentales podría empujar a Venezuela a estrechar aún más sus lazos con Rusia y China, países que podrían ocupar el espacio dejado por las petroleras sancionadas.
Un golpe a los mercados energéticos
Venezuela ha incrementado su producción recientemente: en febrero de 2025 exportó 910.000 barriles diarios de crudo y combustible, frente a los 867.000 de enero. La revocación de estas licencias podría afectar al mercado global, especialmente si se combina con otras crisis energéticas o restricciones a la oferta.
El precio del petróleo Brent y del crudo WTI se han mantenido estables en las primeras horas tras el anuncio, aunque los analistas no descartan una subida si la tensión se prolonga o si las petroleras no consiguen reemplazar sus flujos desde Venezuela a tiempo.