Trump atrasa seis días su reforma arancelaria, pero endurece su estrategia
El nuevo esquema entrará en vigor el 7 de agosto, afecta a más de 40 países e introduce un enfoque arancelario basado en relaciones bilaterales, seguridad y geopolítica
Donald Trump, en su segundo mandato al frente de la Casa Blanca, ha dado un paso firme hacia la reconfiguración del comercio mundial al anunciar una ambiciosa reforma arancelaria que entrará en vigor el próximo 7 de agosto. La medida, anunciada con seis días de retraso respecto a la fecha inicial, refleja una doctrina proteccionista pragmática, donde la soberanía económica estadounidense se impone como eje central.
Bajo el nuevo marco, los países que no alcanzaron acuerdos bilaterales con EE.UU. afrontarán un arancel base del 30 %, mientras que las naciones con un déficit comercial desfavorable hacia Washington serán castigadas con una tarifa mínima del 15 %. Por el contrario, los aliados estratégicos recibirán reducciones significativas, con aranceles de entre 10 % y 15 %, según su grado de cooperación.
Premios para aliados: Europa, Reino Unido y Asia Pacífico
La Unión Europea, tras largas negociaciones, logró fijar su arancel en un moderado 15 %, mientras que el Reino Unido y Corea del Sur fueron recompensados con un tipo del 10 %, tras cerrar acuerdos bilaterales a última hora. Estas cifras contrastan con los aranceles previos de hasta el 25 %, lo que refleja una reorientación estratégica hacia los socios tradicionales.
Países como Camboya (del 49 % al 19 %), Vietnam (del 46 % al 20 %) y Lesoto (del 50 % al 15 %) también han visto reducciones drásticas, interpretadas como gestos diplomáticos en agradecimiento a concesiones sectoriales.
Sanciones para rivales: Suiza, Siria, Brasil y Canadá en el punto de mira
En el otro extremo, Trump ha impuesto penalizaciones arancelarias elevadas a naciones con las que Estados Unidos mantiene tensiones comerciales o políticas. Suiza (39 %), Siria (41 %), Birmania y Laos (40 %) encabezan la lista de países más castigados.
Especial mención merece Canadá, cuyo arancel subirá del 25 % al 35 % debido a su "falta de cooperación" en la lucha contra el fentanilo y medidas consideradas hostiles por parte de Ottawa. En palabras de Trump, «los aliados deben demostrarlo con hechos, no solo con palabras».
Brasil, bajo un doble castigo por el proceso judicial contra Jair Bolsonaro, afrontará hasta un 50 % de tarifa combinada.
México, tregua temporal y presión diplomática
La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum logró una prórroga de 90 días en la aplicación de los aranceles, tras mantener una conversación directa con Trump. Aunque temporal, la decisión abre una ventana para la negociación, siempre que México elimine barreras comerciales y refuerce la cooperación en materia de seguridad fronteriza.
EE.UU. y China: tregua condicionada hasta el 12 de agosto
El mayor giro geopolítico se produjo con el acuerdo provisional entre Estados Unidos y China, en el que ambas potencias acordaron reducir sus aranceles recíprocos (de 145 % a 30 % en EE.UU., de 125 % a 10 % en China) y suspender temporalmente las restricciones al comercio de tierras raras y semiconductores.
Aunque frágil, este pacto representa un respiro en la guerra comercial, y estará vigente hasta el 12 de agosto, fecha límite para confirmar un entendimiento más amplio.
“America First” 2.0: manufactura, empleo y soberanía económica
Desde la Casa Blanca, la portavoz Karoline Leavitt defendió la nueva política como un instrumento para restaurar la autonomía económica nacional: «El presidente Trump está reduciendo nuestra dependencia externa, atrayendo inversiones por billones de dólares y creando empleos bien remunerados para los estadounidenses».
Los aranceles al acero, aluminio y cobre se mantendrán en el 50 %, con algunas exenciones estratégicas, como los cátodos chilenos.