Un terremoto de magnitud 6 sacude Cuba tras el apagón nacional
Un terremoto de magnitud 6 en Cuba ha sacudido en la madrugada de este martes el oriente de la isla, apenas un día después de que el país sufriera un apagón eléctrico nacional, en un contexto que ha incrementado la preocupación entre la población.
Según ha informado el Servicio Sismológico Nacional Cubano, el seísmo se produjo a las 00:28 horas (hora local), con epicentro situado a 37 kilómetros al sureste del municipio de Imías, en la provincia de Guantánamo. El movimiento telúrico tuvo una profundidad aproximada de 20 kilómetros, lo que favoreció que fuera percibido con intensidad en superficie.
El terremoto en el este de Cuba fue sentido en diversas provincias, especialmente en Guantánamo, Santiago de Cuba y Holguín, donde numerosos ciudadanos reportaron vibraciones en viviendas, desplazamiento de objetos y momentos de alarma, acentuados por la hora nocturna del suceso.
Pese a la magnitud del temblor, las autoridades no han confirmado por el momento víctimas ni daños materiales significativos, si bien continúan las labores de evaluación de infraestructuras y servicios básicos. Los protocolos de emergencia activados incluyen inspecciones en edificios, especialmente en aquellos de mayor antigüedad o vulnerabilidad estructural.
Tras el seísmo principal, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) ha registrado una réplica de magnitud 4,7, con una profundidad de unos 10 kilómetros. Este tipo de fenómenos son habituales tras un terremoto de mayor intensidad y pueden prolongarse durante horas o días, en función de la liberación de energía acumulada en la zona.
El episodio sísmico se produce en una región con antecedentes geológicos relevantes. El oriente de Cuba se encuentra próximo a la falla de Oriente, un límite tectónico entre la placa del Caribe y la de América del Norte, lo que explica la recurrencia de este tipo de eventos en la zona, aunque no sean frecuentes a gran escala.
La coincidencia temporal entre el apagón nacional en Cuba y el terremoto ha generado inquietud social, aunque no existe relación directa entre ambos fenómenos. Las autoridades han instado a la población a mantener la calma, seguir las recomendaciones de Protección Civil y permanecer atenta a posibles nuevas réplicas en las próximas horas.
El suceso reabre el debate sobre la capacidad de respuesta ante emergencias en la isla, en un contexto marcado por dificultades estructurales y una creciente presión sobre los servicios básicos.