El pulso entre Washington y Teherán

Teherán acelera su rearme nuclear en plena negociación con Trump

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump y Ali Khamenei. / EP
Nuevas pruebas gráficas indican que el régimen iraní ha intensificado los trabajos en complejos nucleares estratégicos

Irán estaría reconstruyendo instalaciones nucleares dañadas en anteriores ataques de Estados Unidos y preparándose para un posible conflicto, pese a mantener conversaciones con la administración de Donald Trump, según ha denunciado el opositor iraní Alireza Jafarzadeh.

El subdirector en Washington del Consejo Nacional de Resistencia de Irán (NCRI) aseguró que nuevas imágenes satelitales muestran una aceleración en la restauración de la capacidad de enriquecimiento de uranio del régimen.

“El régimen ha intensificado claramente sus esfuerzos para reconstruir su capacidad nuclear y se está preparando para una posible guerra”, afirmó Jafarzadeh.

Reconstrucción en Isfahán y Natanz

Las imágenes difundidas por Planet Labs evidenciarían actividad en el complejo nuclear de Isfahán, una de las instalaciones atacadas durante la operación militar estadounidense conocida como “Midnight Hammer”, llevada a cabo el 22 de junio contra las plantas de Fordow, Natanz e Isfahán.

Según los datos publicados, Irán habría cubierto con tierra las entradas de túneles en Isfahán y realizado trabajos similares en Natanz, donde existen otras plantas de enriquecimiento de uranio.

Jafarzadeh sostiene que estas acciones implican la reconstrucción del programa de centrifugadoras nucleares y otras actividades vinculadas al desarrollo atómico.

Conversaciones nucleares con Estados Unidos

La reconstrucción se produce mientras Irán y Estados Unidos mantienen conversaciones nucleares en Ginebra, con el objetivo de limitar el programa nuclear iraní a cambio de un eventual alivio de sanciones internacionales.

El presidente Donald Trump advirtió recientemente que podrían ocurrir “cosas malas” si Teherán no acepta los términos planteados por Washington.

Según el representante del NCRI, el líder supremo Ali Jamenei habría aceptado negociar para ganar tiempo y minimizar el impacto de una posible confrontación con Occidente.

Un programa nuclear valorado en “2 billones de dólares”

Jafarzadeh afirmó que el régimen iraní habría invertido al menos 2 billones de dólares en su programa nuclear, cifra que, según dijo, supera los ingresos petroleros acumulados desde 1979.

“El régimen intenta rescatar lo que queda de su programa de armas nucleares y reconstruirlo rápidamente”, señaló.

El opositor es conocido por haber revelado en 2002 la existencia de la planta nuclear de Natanz, lo que desencadenó inspecciones del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y un mayor escrutinio internacional sobre las ambiciones nucleares de Teherán.

Tensión creciente en Oriente Medio

Mientras avanzan las negociaciones, Estados Unidos ha reforzado su presencia militar en Oriente Medio, desplegando portaaviones y plataformas de ataque en la región.

La insistencia de Irán en mantener sus capacidades de enriquecimiento de uranio mientras reconstruye instalaciones dañadas aumenta la tensión geopolítica y alimenta las dudas sobre la viabilidad de un nuevo acuerdo nuclear.

El pulso entre Washington y Teherán entra así en una fase delicada, marcada por la diplomacia, pero también por la desconfianza y el rearme estratégico.