El autor que intentó matar al presidente de EE.UU. tenía un manifiesto anti-Trump
El sospechoso del tiroteo en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, Cole Allen, había elaborado un manifiesto contra la Administración Trump y participó en protestas como “No Kings”, vinculadas a movimientos de izquierda en Estados Unidos.
Según fuentes federales, el atacante confesó tras su detención que su objetivo era atacar a miembros de la Administración Trump. El tiroteo obligó a evacuar al presidente Donald Trump, la primera dama y altos cargos del Gobierno durante el evento en Washington.
El individuo abrió fuego tras intentar superar un control del Servicio Secreto armado con varias armas, hiriendo a un agente protegido por chaleco antibalas.
Manifiesto y mensajes contra Trump
Las autoridades han confirmado que el sospechoso había redactado un manifiesto donde detallaba su plan y en el que expresaba mensajes anti-Trump y anti-cristianos en redes sociales.
Su propio entorno familiar alertó previamente a la policía tras recibir ese documento, lo que refuerza la hipótesis de premeditación.
Participación en protestas y entorno ideológico
La investigación también señala que Allen asistió a protestas como “No Kings” en California y estaba vinculado a un grupo denominado “The Wide Awakes”.
Estos elementos sitúan al sospechoso en un entorno de activismo político crítico con Trump, una línea que ahora analizan los investigadores para entender su radicalización.
Perfil y preparación del ataque
Familiares han declarado que el sospechoso había mostrado un comportamiento cada vez más radical en los últimos meses, llegando a hablar de hacer “algo” para cambiar la situación política.
Según la investigación, adquirió varias armas —incluyendo pistolas y una escopeta— y se entrenaba regularmente en campos de tiro.
Investigación en marcha
El FBI ha acordonado su vivienda en California y está recopilando pruebas clave, incluyendo dispositivos electrónicos, actividad digital y contactos.
Aunque el móvil exacto sigue bajo investigación, las primeras conclusiones apuntan a un ataque planificado con motivación política contra el entorno del presidente.