Sánchez, solo ante la presión: la OTAN exige más gasto y Trump lidera el ataque
El presidente de EE.UU. acusa a España de no cumplir con el gasto militar y señala a Sánchez como un problema para la Alianza | Moncloa responde con silencio y busca evitar la confrontación directa
Lo que debía ser una jornada clave de unidad en la cumbre de la OTAN ha terminado convertida en un hervidero de tensión política y personal. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha arremetido con dureza contra Pedro Sánchez, a quien acusa de “no comprometerse con los objetivos de defensa” pactados por los aliados. Desde el Air Force One, Trump publicó incluso un gráfico con el gasto militar de los países de la OTAN en el que España aparecía en última posición. El gesto ha tensado al máximo el ambiente diplomático.
“España es un problema”
Las declaraciones del mandatario norteamericano no han pasado desapercibidas: “España es un problema. No está de acuerdo con el 5 % de gasto en defensa, lo cual es muy injusto para el resto”, señaló antes de aterrizar en La Haya. Trump se refería a la negativa del Gobierno de Sánchez a comprometerse con el nuevo umbral del 5 % del PIB en gasto militar para 2035, una cifra que forma parte del debate más candente dentro de la Alianza.
La reunión con los Reyes de Holanda y la cena de gala en el Palacio Huis ten Bosch transcurrieron sin incidentes públicos, pero con una palpable frialdad. Sánchez y Trump no compartieron mesa y, por segundo año consecutivo, Begoña Gómez no acompañó al presidente español, lo que muchos interpretan como un intento de evitar exposición en medio de su situación judicial.
Moncloa apuesta por la contención
Desde el entorno de Sánchez se insiste en que “no se busca el choque”, sino que se prioriza la “tranquilidad y colaboración”. La consigna oficial es no responder a Trump y mantener el foco en el objetivo de la cumbre: reforzar la cohesión aliada en medio del conflicto creciente en Oriente Medio tras los ataques a Irán.
Fuentes diplomáticas reconocen que Sánchez ha perdido respaldo entre varios socios europeos, salvo por el primer ministro eslovaco, que apoyó la idea de que cada país debe decidir “su propio ritmo” en el aumento del gasto militar. Mientras tanto, países como Bélgica han anunciado inversiones millonarias para evitar quedar en la diana del ala dura liderada por Trump.
Rutte desmiente a Sánchez: “No hay excepciones en la OTAN”
La tensión aumentó tras las palabras del nuevo secretario general de la Alianza, Mark Rutte, quien desmontó la versión española sobre una supuesta “excepción” en los compromisos de gasto. “No existen cláusulas de exclusión ni pactos paralelos en la OTAN”, afirmó rotundo. Según Rutte, España necesitaría gastar al menos un 3,5 % del PIB para alcanzar las capacidades pactadas, y no el 2,1 % fijado por Moncloa.
Desde el Ejecutivo español, Pilar Alegría respondió escuetamente: “Es su opinión, una interpretación”. La estrategia gubernamental es clara: minimizar el impacto interno de este encontronazo internacional.
Un miércoles clave y un documento en el horizonte
Aunque no está previsto un encuentro bilateral entre Sánchez y Trump, ambos coincidirán en la cumbre de alto nivel de hoy, tras la cual se publicará una declaración política sobre el gasto en defensa. No será un tratado vinculante, pero marcará el tono de la cooperación futura y se revisará en 2029.
Trump, imprevisible como siempre, podría escalar su retórica o simplemente dejar el conflicto en el aire. Pero lo cierto es que ha conseguido desplazar el foco de la cumbre desde la amenaza exterior hasta una crisis interna entre aliados, con España en el centro del huracán.