SALUD DEL PAPA FRANCISCO

El Papa Francisco mejora tras su crisis de broncoespasmo, pero el Vaticano mantiene el pronóstico reservado

Tras sufrir un broncoespasmo con complicaciones respiratorias, el Papa Francisco se encuentra estable y continúa su recuperación en el Hospital Gemelli
El Papa Francisco durante la proclamación de nuevos santos de la Iglesia Católica en la Jornada Mundial de las Misiones 2024. / ARCHIVO / Stefano Spaziani
El Papa Francisco durante la proclamación de nuevos santos de la Iglesia Católica en la Jornada Mundial de las Misiones 2024. / ARCHIVO / Stefano Spaziani

El Papa Francisco, de 88 años, ha pasado una noche estable y en calma tras la crisis aislada de broncoespasmos que sufrió el viernes por la tarde, según informó el Vaticano. A pesar del susto ocasionado por el episodio respiratorio, el Pontífice se encuentra descansando en el Hospital Gemelli de Roma, donde permanece ingresado desde el 14 de febrero debido a una neumonía doble.

Un episodio preocupante, pero con buena evolución

El Vaticano detalló que la crisis del viernes por la tarde estuvo acompañada de un episodio de vómitos con inhalación accidental, lo que provocó un empeoramiento repentino de su afección respiratoria. Ante la gravedad de la situación, los médicos actuaron con rapidez, realizando una broncoaspiración inmediata y administrando ventilación mecánica no invasiva. Afortunadamente, el Papa respondió bien al tratamiento, mostrando una mejora en el intercambio gaseoso, lo que permitió estabilizar su respiración.

A pesar de la evolución positiva, el Vaticano ha reiterado que el pronóstico del Papa sigue siendo reservado, ya que su recuperación aún requiere un seguimiento cercano.

El Papa se mantiene vigilante y colaborativo en su tratamiento

Según el comunicado oficial de la Santa Sede, el Santo Padre se ha mantenido siempre vigilante y orientado, colaborando activamente en las maniobras terapéuticas recomendadas por su equipo médico. A lo largo de su hospitalización, Francisco ha seguido alternando períodos de descanso con momentos de oración, demostrando una notable fortaleza frente a los desafíos de su estado de salud.

Un camino de recuperación con incertidumbre

El Papa ingresó en el Hospital Gemelli el 14 de febrero, luego de experimentar una agravación de su bronquitis. Durante las últimas dos semanas, su estado ha presentado altibajos, aunque los médicos han evitado calificar su situación como crítica. Sin embargo, dada su avanzada edad y sus antecedentes médicos, el Vaticano sigue manejando su evolución con precaución y reserva.

Reorganización en la agenda papal

Debido a su convalecencia, el Vaticano ha tomado medidas preventivas y ha reorganizado la agenda del Pontífice. Una de las modificaciones más importantes es la delegación de la ceremonia del Miércoles de Ceniza, que se celebrará el 5 de marzo, y será presidida por el cardenal Angelo De Donatis en lugar de Francisco.

Aún se desconoce si el Papa podrá participar en los eventos de Semana Santa, que requieren un gran esfuerzo físico, así como en otros compromisos relevantes como la canonización de Carlo Acutis el 27 de abril o la conmemoración del Concilio de Nicea en mayo.

Por el momento, el Vaticano mantiene una comunicación constante sobre su evolución y se espera que en los próximos días se pueda evaluar con más certeza su capacidad para retomar sus actividades. Mientras tanto, el mundo católico sigue atento a su recuperación, con numerosas muestras de apoyo y oración por su salud.

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