mundo

Tensión en el conflicto: Rusia emplea un misil balístico intercontinental en su último ataque a Ucrania

Mapa que representa los ataques sobre Ucrania lanzados por Rusia en la madrugada del 21 de noviembre. / EP
Hoy jueves por la mañana, tropas rusas llevaron a cabo un ataque masivo contra Ucrania, lanzando varios misiles, entre ellos un misil balístico intercontinental desde la región de Astracán

Este ataque alcanzó principalmente la ciudad de Dnipro, en el centro-este de Ucrania, donde impactó en una infraestructura crítica, según informó la Fuerza Aérea de Ucrania.

La Fuerza Aérea ucraniana reaccionó rápidamente, destruyendo seis misiles de crucero Kh-101 mediante combate antiaéreo, según detalló en su cuenta de Telegram. A pesar de este esfuerzo de defensa, la infraestructura de Dnipro fue alcanzada, aunque no se han reportado víctimas fatales o heridos hasta el momento.

Este ataque se produce tras una escalada en el conflicto, en la que Ucrania disparó por primera vez misiles de largo alcance suministrados por Estados Unidos hacia Rusia el martes, lo que marcó un hito importante en los 1.000 días de guerra. Esta acción fue autorizada por el presidente Joe Biden el domingo anterior, provocando una respuesta por parte del Kremlin.

En un contexto de creciente tensión, la embajada de Estados Unidos en Kiev permaneció cerrada el miércoles debido a la amenaza de un "ataque aéreo de gran importancia", un indicio de la intensificación de los enfrentamientos en la región.

Si el ataque ruso incluyó el uso de un misil balístico intercontinental, representaría una escalada significativa en el conflicto, dado que sería la primera vez que se emplea un arma de esa magnitud en este conflicto.

Capellán ucraniano y evacuación en la línea del frente
En medio de la ofensiva rusa, el capellán Leonid, en la ciudad de Dnipro, organizó la evacuación de los residentes de un pueblo cercano a la línea del frente, en la zona de Kurakhovo, ante los continuos bombardeos del 19 de noviembre. La evacuación sigue siendo una prioridad mientras se incrementa la presión sobre las comunidades en las áreas de conflicto.

La situación sigue siendo crítica, y el conflicto parece acercarse a nuevas fases de mayor intensidad.