Colombia, en la lista negra de EE.UU.: fin de 30 años de alianza antidroga
Treinta años después, Washington decide romper el sello de confianza que mantenía con Bogotá. La descertificación sacude la relación bilateral y deja a Petro contra las cuerdas
La Casa Blanca anunció este lunes una decisión de enorme trascendencia: la descertificación de Colombia como socio en la lucha contra el narcotráfico, algo que no ocurría desde hace más de treinta años. El gesto supone un duro revés diplomático para el Gobierno de Gustavo Petro, al que Washington responsabiliza del aumento récord en la producción y exportación de cocaína en los últimos años.
La medida fue formalizada mediante una determinación presidencial enviada al Congreso estadounidense y representa un toque de atención político sin precedentes en la era reciente, en un país tradicionalmente considerado el principal aliado de EE.UU. en la región en materia de seguridad.
Críticas directas a Petro
Según fuentes de la administración Trump, la decisión refleja el convencimiento de que el presidente colombiano no ha cumplido con los compromisos internacionales en la erradicación de cultivos ilícitos ni en la interdicción del narcotráfico. En palabras de un alto funcionario de la Casa Blanca, “Colombia ha pasado de ser un socio ejemplar a convertirse en un eslabón débil de la cadena de cooperación antidroga en el continente”.
Aunque EE.UU. mantiene la ayuda militar y de seguridad de forma “excepcional”, la descertificación busca enviar un mensaje inequívoco a Bogotá: la paciencia de Washington tiene límites. El documento presidencial acusa a Petro de priorizar su agenda política interna por encima de los compromisos internacionales adquiridos.
Consecuencias prácticas y políticas
La descertificación no implica la suspensión inmediata de toda la cooperación —la Casa Blanca mantendrá asistencia militar, entrenamiento y ciertos programas sociales—, pero sí supone una degradación simbólica que impacta en la confianza bilateral y en la imagen internacional de Colombia.
En términos políticos, la decisión podría repercutir en la capacidad de Petro para atraer inversión extranjera y apoyo financiero en organismos internacionales. Asimismo, debilita su posición en las negociaciones con EE.UU. sobre comercio y seguridad.
Contexto regional
Colombia no es el único país que aparece bajo la lupa de Washington. La determinación presidencial también hace referencia a Venezuela, Bolivia, Birmania y Afganistán, aunque la descertificación de Colombia resulta más llamativa por el papel histórico del país como principal receptor de ayuda antidroga estadounidense desde los años noventa.
El anuncio se produce además en un momento de tensiones políticas internas en EE.UU., con Donald Trump a las puertas de elecciones y reforzando un discurso de mano dura frente al narcotráfico que conecta con su base electoral.
Un punto de inflexión
En definitiva, la decisión marca un punto de inflexión en la relación entre Bogotá y Washington, que durante tres décadas estuvo cimentada en una alianza estratégica contra el narcotráfico. El mensaje de la Casa Blanca es claro: Colombia ya no goza de la confianza automática de Estados Unidos.
El futuro de esa relación dependerá, en gran medida, de cómo responda el presidente Gustavo Petro a esta advertencia, en un contexto en el que el auge de la cocaína amenaza no solo la estabilidad interna del país, sino también la seguridad de la región y de EE.UU.