Putin y Kim Jong-un refuerzan su alianza militar antes de la cumbre de Alaska con Trump
El presidente ruso y el líder norcoreano mantuvieron una conversación telefónica para coordinar su cooperación militar y política antes de la cumbre de Alaska
El presidente ruso, Vladímir Putin, y el líder norcoreano, Kim Jong-un, han reafirmado su alianza militar en una conversación telefónica celebrada a pocos días de la cumbre prevista este viernes en Alaska, en la que Putin se reunirá con Donald Trump y otros líderes internacionales.
En la llamada, Putin informó a Kim sobre las negociaciones en torno a la guerra en Ucrania y elogió el papel de las tropas norcoreanas desplegadas en la región rusa de Kursk. Según la agencia estatal norcoreana KCNA, el mandatario ruso destacó la “valentía y heroísmo” de los soldados enviados por Pyongyang y el “espíritu de autosacrificio” mostrado en el frente.
Kim, por su parte, agradeció el reconocimiento y reafirmó el “apoyo incondicional” de su país a Rusia, comprometiéndose a mantener la cooperación bajo el tratado de defensa mutua firmado en junio de 2024. El líder norcoreano aseguró que su Gobierno respaldará “plenamente todas las medidas” que adopte Moscú.
Refuerzo de la cooperación militar
Este nuevo gesto de unidad llega tras la visita en julio del ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, a Corea del Norte, donde Kim ya expresó su voluntad de continuar colaborando con Rusia tanto a nivel militar como económico. Anteriormente, en junio, el jefe de seguridad ruso Sergei Shoigu también viajó a Pyongyang para acordar el envío de trabajadores militares y desminadores a Kursk para la reconstrucción de zonas devastadas.
En el marco del pacto de defensa, Corea del Norte ha trasladado a más de 11.000 soldados a combatir en territorio ruso. Según estimaciones de inteligencia de Corea del Sur, el régimen norcoreano planea triplicar esa cifra en los próximos meses, alcanzando entre 25.000 y 30.000 efectivos adicionales.
Intercambio estratégico
La alianza entre Moscú y Pyongyang implica un intercambio de apoyo militar por asistencia económica y tecnológica, especialmente en el desarrollo de misiles balísticos y programas nucleares. En los últimos años, el régimen de Kim ha suministrado municiones y personal militar a Rusia, que a cambio le proporciona recursos y conocimientos para reforzar sus capacidades estratégicas.
La conversación entre ambos líderes consolida una relación que, según analistas, busca mostrar unidad frente a las sanciones internacionales y enviar un mensaje de fuerza antes de la esperada reunión de Putin con Trump y otros dirigentes, donde la guerra en Ucrania será uno de los temas centrales.