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Protestas masivas en Rumanía contra la anulación de elecciones presidenciales

Los manifestantes tras las elecciones. / Pegasus / Red X
Protestas en Bucarest exigen elecciones libres tras la sorpresiva decisión del Tribunal Constitucional

Decenas de miles de personas salieron el domingo a las calles de Bucarest, la capital de Rumanía, para protestar contra la reciente decisión de la Corte Constitucional del país de anular las elecciones presidenciales. Este fallo fue emitido el mes pasado, justo antes de la segunda vuelta electoral prevista para el 8 de diciembre, lo que desató una ola de manifestaciones en todo el país. La controversia surgió después de que un candidato externo, el populista de extrema derecha Calin Georgescu, sorprendiera al ganar la primera ronda de votaciones el 24 de noviembre, lo que generó una fuerte reacción política.

Los manifestantes, muchos de ellos conduciendo sus vehículos y tocando las bocinas, ondearon la bandera nacional y portaron pancartas con frases como “La democracia no es opcional” y “Queremos elecciones libres”. Esta protesta, que tuvo lugar un mes después de la histórica decisión judicial, refleja la creciente preocupación sobre el futuro democrático de Rumanía. George Simion, líder de la Alianza por la Unidad de los Rumanos, uno de los principales partidos de la oposición, encabezó el evento y denunció lo que calificó como un golpe de Estado tras la anulación de los comicios.

Simion afirmó durante la protesta: “Estamos luchando contra la mentira que nos ha sido impuesta, y contra aquellos que afirman ser demócratas pero no lo son en absoluto”. Además, pidió la reanudación de las elecciones a partir de la segunda vuelta, argumentando que el pueblo rumano tiene derecho a decidir libremente a su líder sin la interferencia de decisiones judiciales inesperadas.

El descontento generalizado con la cancelación de las elecciones presidenciales ha sumido a Rumanía en una crisis política. Las acusaciones de violaciones electorales y la sospecha de interferencia extranjera, particularmente por parte de Rusia, también han contribuido a la polarización del ambiente político. Estos eventos han puesto a prueba la estabilidad de un país que es miembro tanto de la Unión Europea como de la OTAN, lo que agrava aún más la situación y genera temores sobre el futuro de la democracia en la nación.