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Pakistán denuncia 26 muertos tras un ataque indio y califica el hecho de “acto de guerra”

Personal de seguridad acordona la zona tras un accidente aéreo en Pampore. / EP
La ofensiva india, justificada por Nueva Delhi como respuesta a un atentado reciente, provocó una violenta reacción militar de Pakistán, incluyendo el derribo de aviones y el cruce de fuego a lo largo de la Línea de Control

La tensión entre India y Pakistán ha alcanzado un nuevo pico crítico tras un ataque con misiles lanzado por el ejército indio en la madrugada de este miércoles contra varios objetivos en territorio paquistaní. El Gobierno de India ha justificado la ofensiva como una "acción limitada" dirigida contra infraestructuras terroristas, en lo que ha denominado "Operación Sindoor". Sin embargo, Islamabad asegura que los bombardeos impactaron en zonas civiles, dejando al menos 26 muertos y 46 heridos.

Según fuentes paquistaníes, uno de los ataques más mortales se produjo en una mezquita en Ahmedpur Sharqia, donde fallecieron 13 personas, incluidas dos niñas. Además, se reportaron explosiones en la región de Cachemira administrada por Pakistán, que dejaron sin electricidad a la capital local, Muzaffarabad.

En respuesta, las fuerzas armadas de Pakistán derribaron cinco cazas indios y anunciaron haber capturado a varios soldados enemigos. A lo largo de la Línea de Control (LOC) —la frontera de facto en Cachemira— se produjeron intensos intercambios de fuego que también causaron la muerte de siete civiles indios, según confirmaron autoridades militares.

El primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, calificó los ataques de "acto de guerra cobarde" y advirtió que su país "responderá con contundencia". Por su parte, el Gobierno indio insiste en que su operación fue "mesurada" y sin intención de escalar el conflicto, argumentando que fue una reacción directa a un atentado del 22 de abril, en el que murieron 25 ciudadanos indios y un nepalí.

El conflicto ha provocado una fuerte reacción nacionalista en India, donde sectores políticos y sociales exigen represalias más duras. Además, la reciente suspensión del Tratado de las Aguas del Indo por parte del Gobierno indio ha intensificado la crisis, ya que ese acuerdo garantiza el acceso al agua del río Indo, vital para la agricultura paquistaní.

La comunidad internacional observa con preocupación la evolución del conflicto. Estados Unidos y China, aliados respectivamente de India y Pakistán, han hecho llamados a la calma. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, aseguró que están mediando para evitar una guerra a gran escala. El presidente Donald Trump calificó la situación de "muy preocupante" y expresó su esperanza de que "termine pronto".

India y Pakistán, que comparten una larga historia de enfrentamientos, han librado ya tres guerras por Cachemira. La actual escalada revive los temores de un conflicto mayor entre dos naciones con capacidad nuclear y más de 1.600 millones de habitantes en conjunto.