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Musk y Trump respaldan a Le Pen tras una sentencia que desata un terremoto político en Francia

La líder del partido, Agrupación Nacional, Marine Le Pen. / EP
La líder de la derecha francesa es sentenciada a cuatro años de prisión y cinco de inhabilitación por malversación de fondos europeos. Elon Musk, Donald Trump y otros dirigentes de derecha internacional denuncian una campaña judicial contra líderes conservadores

La condena judicial a Marine Le Pen por un delito de malversación de fondos ha provocado un auténtico terremoto político en Francia y ha despertado una ola de indignación internacional entre líderes y figuras afines a la derecha global. El tribunal de París sentenció a la presidenta de Agrupación Nacional a cuatro años de prisión y la inhabilitó para ejercer cargos públicos durante cinco años, tras considerar probado que utilizó fondos del Parlamento Europeo para pagar a empleados que trabajaban exclusivamente para su partido.

La reacción más contundente ha llegado del magnate y actual responsable del Departamento de Eficiencia Gubernamental de Donald Trump, Elon Musk, quien publicó en su red social X: “Cuando la izquierda radical no puede ganar mediante el voto democrático, abusa del sistema legal para encarcelar a sus oponentes”. Musk advirtió que esta estrategia, en su opinión, se está replicando “en todo el mundo”.

Comparaciones con Trump y Netanyahu

Musk no ha sido el único en alzar la voz. El expresidente de Estados Unidos y actual candidato republicano, Donald Trump, declaró que la sentencia contra Le Pen “es un gran problema” y la comparó con su propio caso: “Eso suena mucho a este país”, dijo ante la prensa, en referencia a las causas judiciales que enfrenta por falsificación de registros comerciales.

Las comparaciones se han extendido también al primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, quien lleva años enfrentando acusaciones por fraude, abuso de confianza y sobornos, y al expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, recientemente imputado por un supuesto intento de golpe de Estado tras su derrota electoral en 2022. En todos los casos, los líderes conservadores han denunciado una instrumentalización del sistema judicial.

Una tendencia global denunciada por la derecha

El caso de Le Pen se inscribe en una cadena de procesos judiciales contra políticos de derechas: el rumano Călin Georgescu, favorito en las elecciones presidenciales, fue apartado de la contienda tras abrirse una causa penal contra él; en Italia, Matteo Salvini fue absuelto recientemente en un juicio por impedir el desembarco de migrantes en 2019, caso que calificó como una “declaración de guerra de Bruselas”.

El jurista Eugene Kontorovich, investigador de la Fundación Heritage, declaró a Fox News Digital que “Francia sigue el patrón de procesos penales por delitos sin víctimas para derrocar a líderes populares de derechas”, sugiriendo una coordinación internacional entre actores de izquierda.

Impacto político en Francia

La sentencia contra Marine Le Pen llega en un momento crítico, a dos años de las elecciones presidenciales de 2027, para las cuales era la favorita en las encuestas. Le Pen ha liderado el proceso de transformación de Agrupación Nacional —antiguo Frente Nacional fundado por su padre, Jean-Marie Le Pen— en una formación de peso institucional y creciente influencia parlamentaria.

El tribunal consideró probado que más de 20 miembros del partido utilizaron fondos de la Unión Europea para contratar a empleados que trabajaban exclusivamente en tareas de partido, incumpliendo así las normativas del Parlamento Europeo. La líder ultraderechista ya ha anunciado que apelará el fallo, según confirmó su abogado, Rodolphe Bosselut.

Respaldo internacional y movilización en Francia

El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, mostró su apoyo a través de un mensaje en francés: Je suis Marine, en alusión al lema solidario “Je suis Charlie”. Por su parte, el líder del partido La Liga en Italia, Matteo Salvini, expresó estar “conmocionado” por una sentencia que calificó de “injusta y política”.

En Francia, el presidente del partido y delfín de Le Pen, Jordan Bardella, ha llamado a una “movilización pacífica” y su formación ha lanzado una petición popular denunciando “la dictadura de los jueces” y asegurando que se busca impedir que “el pueblo francés se exprese”.

El holandés Geert Wilders, referente de la ultraderecha europea y conocido como el “Trump de los Países Bajos”, también mostró su respaldo: “Confío en que Le Pen ganará la apelación y será la próxima presidenta de Francia”.