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Meloni se desmarca de la flotilla a Gaza: “Una operación irresponsable e inútil”

La decisión deja a los activistas sin protección en una de las zonas marítimas más tensas del planeta
La primera ministra italiana y líder de Hermanos de Italia (FdI), Giorgia Meloni. / Valeria Ferraro
La primera ministra italiana y líder de Hermanos de Italia (FdI), Giorgia Meloni. / Valeria Ferraro

La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, ha confirmado este miércoles la retirada de la escolta naval italiana que acompañaba a la flotilla internacional Global Sumud, que navega rumbo a la Franja de Gaza. En una declaración categórica, Meloni ha advertido que la Armada italiana se retirará a la 01:00 horas, cuando los barcos se encuentren a menos de 150 millas náuticas de la costa gazatí, dejando así a los activistas sin protección militar en una zona considerada de alto riesgo.

La dirigente italiana justificó la decisión por considerar que se trata de una operación «irresponsable, peligrosa e inútil», que podría comprometer la seguridad de las tripulaciones y entorpecer la posible aceptación, por parte de Hamás, de una propuesta de alto el fuego impulsada por Donald Trump y respaldada por el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.

Choque político entre Italia y los organizadores de la misión

Meloni explicó que su gobierno había decidido enviar inicialmente una fragata —y más tarde dos— como gesto de protección humanitaria, especialmente porque entre los activistas viajaban diputados de la oposición italiana. Sin embargo, tras múltiples incidentes —averías mecánicas, retrasos y desacuerdos entre los tripulantes—, el Ejecutivo considera que la flotilla ha decidido avanzar «conscientemente hacia el riesgo».

La propia organización de la flotilla ha expresado su decepción con Italia. En un comunicado, han denunciado que «nos van a dejar solos en el momento más difícil», cuando más cercana es la posibilidad de una interceptación en aguas controladas por Israel.

Colau: «Nos han abandonado»

Entre las figuras más visibles de la flotilla se encuentra la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau, quien ha denunciado lo que considera una retirada injustificada. En declaraciones a la agencia EFE, Colau afirmó: «Queremos que esa fragata española —en realidad un Buque de Acción Marítima (BAM)nos acompañe para poder completar nuestra misión humanitaria, ya que el propio Gobierno de España nos reconoció oficialmente como tal».

La exalcaldesa señaló que su embarcación sufrió una avería recientemente y ha tenido que ser reparada. También lamentó que el BAM «Furor», enviado por el Ejecutivo español, aún no haya llegado a la zona, lo que refuerza la sensación de abandono por parte de las autoridades.

El Gobierno español da un giro y pide que se detengan

Mientras tanto, el Gobierno de Pedro Sánchez ha emitido un comunicado en el que pide a las embarcaciones con bandera española que cambien de rumbo y regresen a puerto, sumándose así a las recomendaciones de las autoridades italianas y a las advertencias internacionales sobre el riesgo de entrar en la zona de exclusión.

La situación en torno a la flotilla se ha vuelto especialmente sensible tras los últimos movimientos diplomáticos: Hamás está analizando una propuesta de tregua, y una confrontación naval podría poner en riesgo ese proceso, según advirtió el entorno de Meloni.

La flotilla responde con críticas: «Sabotaje diplomático»

En un nuevo comunicado, la organización Global Sumud ha calificado la retirada italiana como un «acto de sabotaje». «El gobierno italiano lo sabe, y sin embargo, en lugar de usar su considerable poder naval para romper un asedio ilegal, opta por escoltarnos solo hasta el punto de peligro y luego intentar dispersarnos», señala el texto.

Los activistas denuncian que el objetivo de esta maniobra es «desmoralizar y fracturar una misión humanitaria pacífica que los gobiernos no han querido asumir», añadiendo que la complicidad de las autoridades internacionales ha llevado a esta situación límite.

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