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Maduro recurre a la ONU tras despliegue militar estadounidense en el Caribe

Nicolás Maduro. / EP
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, solicitó a la ONU apoyo “para restablecer la sensatez” tras lo que calificó de amenazas de Estados Unidos cerca de sus costas

El Gobierno de Venezuela ha alertado sobre un presunto despliegue militar estadounidense en el mar Caribe, cerca de sus costas, que incluiría un submarino nuclear de ataque rápido y un crucero lanzamisiles, además de otros buques de guerra. La medida, según Caracas, representa un acto de intimidación y un aumento de la tensión regional.

La Misión Permanente de Venezuela ante la ONU denunció en una carta dirigida a Naciones Unidas la “escalada de acciones hostiles y amenazas” de la Administración de Donald Trump. Entre los buques señalados figuran el USS Lake Erie, un crucero lanzamisiles, y el USS Newport News, submarino nuclear de ataque rápido, cuya llegada a las costas venezolanas estaría prevista para principios de la próxima semana, según fuentes internacionales citadas por Caracas.

Acusaciones de intimidación y violación del Tratado de Tlatelolco

El Gobierno venezolano considera la presencia del submarino nuclear como un “claro acto de intimidación” y recuerda que, según el Tratado de Tlatelolco (1967), América Latina y el Caribe son Zonas Libres de Armas Nucleares.

Venezuela exige a Estados Unidos el “cese inmediato del despliegue militar” en la región y garantías de que no se utilizarán armas nucleares en el continente. Además, solicita al OPANAL convocar consultas urgentes para evaluar estas acciones y llama a todos los Estados miembros de la ONU a respaldar el carácter desnuclearizado de la región.

Refuerzo de la defensa y operación antidrogas

En respuesta, el ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino, anunció el despliegue de buques de mayor porte en aguas territoriales del Caribe y el aumento de 15.000 efectivos en zonas fronterizas con Colombia, como parte de la Operación Relámpago del Catatumbo destinada a combatir el narcotráfico.

La medida se produce tras advertencias de EE.UU. sobre el uso de todo su poder para frenar el flujo de drogas hacia su país, lo que incluye el despliegue de buques y soldados en aguas internacionales cercanas a Venezuela. Tres destructores lanzamisiles estadounidenses están programados para posicionarse en el Caribe en los próximos días.

Washington también ha duplicado a 50 millones de dólares la recompensa por información que lleve a la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, acusado por Estados Unidos de “violar las leyes estadounidenses sobre narcóticos”.

Reacciones internacionales

Caracas ha solicitado el apoyo del secretario general de la ONU, António Guterres, ante lo que considera amenazas de seguridad regional. Mientras tanto, la situación marca un nuevo capítulo en la tensa relación entre EE.UU. y Venezuela, con un trasfondo de guerra fría encubierta centrada en el control del narcotráfico y la influencia estratégica en el Caribe.