Israel suspende su ofensiva en Gaza tras la intervención de Donald Trump
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha ordenado detener de inmediato la ofensiva terrestre en Ciudad de Gaza, tras la petición directa del presidente estadounidense Donald Trump, quien consideró que el movimiento islamista Hamás está dispuesto a una «paz duradera» y que «ha llegado el momento de detener los bombardeos».
El alto el fuego llega tras la respuesta de Hamás al Plan Trump
La decisión israelí se produjo pocas horas después de que Hamás respondiera oficialmente al plan de tregua impulsado por Washington. El grupo islamista aceptó parcialmente las condiciones propuestas, comprometiéndose a liberar a los 48 rehenes capturados durante el ataque del 7 de octubre de 2023, aunque pidió negociar varios puntos adicionales, entre ellos el repliegue militar israelí, el calendario de entrega de armas y la supervisión internacional de la reconstrucción de Gaza.
En su comunicado, la Oficina del Primer Ministro israelí informó en la madrugada del sábado:
«Ante la respuesta de Hamás, Israel se prepara para implementar de inmediato la primera fase del Plan Trump para la liberación inmediata de todos los rehenes».
La nota añade que Israel «seguirá trabajando en plena cooperación con el presidente Trump y su equipo» para alcanzar una paz «basada en los principios de seguridad del Estado hebreo y coherente con la visión del presidente estadounidense».
Trump insta a detener los bombardeos: “Es demasiado peligroso continuar”
El mandatario estadounidense sorprendió con un mensaje difundido desde la Casa Blanca en el que afirmó que, «basándose en la respuesta de Hamás», considera que el grupo «está listo para una paz duradera».
Trump insistió en que Israel debe detener los bombardeos para facilitar la liberación segura de los rehenes:
«No se trata solo de Gaza, se trata de la tan ansiada paz en Oriente Medio».
La declaración fue recibida con cautela en Jerusalén, donde Netanyahu mantuvo consultas de emergencia con su gabinete de seguridad y el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, quien ordenó pasar a una fase defensiva y detener los avances ofensivos en el enclave palestino.
Reacciones internas y tensiones políticas en Israel
La decisión de suspender la ofensiva ha generado fricciones dentro del Gobierno israelí. El sector ultranacionalista, encabezado por ministros del ala más dura del gabinete, ha criticado el movimiento, acusando a Netanyahu de «ceder a la presión internacional» y de «poner en riesgo la victoria militar».
El propio Zamir, que se había opuesto en agosto al plan de conquistar completamente Ciudad de Gaza, había advertido de que una operación de gran escala podría poner en peligro a los rehenes aún en manos de Hamás. De los 48 cautivos, se estima que 20 siguen con vida, mientras que sobre dos de ellos existen serias dudas.
El papel de Hamás y la mediación internacional
Hamás calificó las palabras de Trump como «alentadoras» y agradeció la mediación de Qatar, Egipto y Turquía, países que han desempeñado un papel activo en las negociaciones. La organización islamista aceptó entregar a todos los rehenes, vivos y muertos, y mostró disposición a dialogar sobre el futuro político y humanitario de la Franja.
Fuentes diplomáticas aseguran que el texto revisado del Plan Trump sería implementado en tres fases, comenzando por la liberación de los rehenes, seguida de un alto el fuego supervisado por Naciones Unidas y, finalmente, la reconstrucción y desmilitarización gradual de Gaza con apoyo de países árabes y de la Unión Europea.
Una noche decisiva para Oriente Medio
La noche del viernes al sábado estuvo marcada por una intensa actividad diplomática y militar. Mientras en Gaza los bombardeos cesaban progresivamente, en Jerusalén se multiplicaban las reuniones de crisis.
Analistas israelíes destacan que la decisión podría marcar el primer alto el fuego estable en dos años de guerra y abrir una ventana de oportunidad para una negociación más amplia entre Israel y el bloque árabe, bajo la mediación directa de Washington.
No obstante, fuentes cercanas al Gobierno advierten que si Hamás incumple alguna parte del acuerdo, las operaciones ofensivas podrían reanudarse «sin previo aviso».