Unión Europea

Islandia planea un referéndum sobre su adhesión a la Unión Europea antes de 2027

El nuevo Gobierno de Islandia, liderado por Kristrún Frostadóttir, planea un referéndum antes de 2027 para decidir sobre la adhesión a la UE, en un contexto de creciente apoyo público a la integración.
Frostadóttir, primera ministra de Islandia. / EP
Frostadóttir, primera ministra de Islandia. / EP

Islandia reconsidera la posibilidad de integrarse en la Unión Europea, tras años de posturas ambivalentes sobre el tema. El nuevo Gobierno de la primera ministra socialdemócrata, Kristrún Frostadóttir, ha anunciado su intención de llevar la decisión a un referéndum antes de 2027, marcando un cambio en la posición del país respecto a su relación con el bloque comunitario. La propuesta incluye un análisis exhaustivo de los beneficios y desventajas de adoptar el euro en lugar de mantener la corona islandesa, lo que será llevado a cabo por un grupo de expertos.

La nueva ministra de Asuntos Exteriores, Þorgerður Katrín Gunnarsdóttir, quien también lidera el Partido Liberal Reformista, favorable a la adhesión a la UE, aseguró que el Parlamento aprobará próximamente una moción que formalice el compromiso de convocar el referéndum. Gunnarsdóttir estará al frente de las negociaciones con la Unión Europea si estas se reanudan.

Islandia ya forma parte del Espacio Económico Europeo (EEE) desde 1994, lo que permite su participación en el mercado único de la UE junto con Noruega y Liechtenstein. En 2009, el país inició el proceso formal de adhesión bajo un Gobierno socialdemócrata, pero este fue suspendido en 2015 debido a un cambio en la Administración. Desde entonces, la nación nórdica ha mantenido una postura distante respecto al bloque, aunque las circunstancias económicas y políticas parecen haber renovado el interés en el tema.

Una encuesta realizada en junio por la firma Maskína reflejó un aumento en el apoyo público hacia la adhesión a la UE, con más del 54% de los islandeses a favor. Además, un 74,2% consideró fundamental que la decisión sea tomada mediante un referéndum. Entre los argumentos a favor, los ciudadanos destacan la posibilidad de mejorar la economía doméstica bajo el paraguas europeo. Este cambio en la opinión pública refleja un contexto en el que el impacto de la crisis financiera de 2008 y otros factores externos, como el Brexit, han influido en la percepción nacional sobre los beneficios de formar parte del bloque.

El Gobierno de Frostadóttir, que se presentó oficialmente en Hafnarfjörður, ciudad del suroeste de Islandia, inicia su mandato con una sólida mayoría parlamentaria. La coalición está compuesta por tres partidos, todos dirigidos por mujeres, que controlan 36 de los 62 escaños en el "Altingi" (Parlamento). Frostadóttir ha señalado como prioridades inmediatas de su gestión la reducción de la inflación y los tipos de interés, aspectos clave para estabilizar la economía de la isla.

Ragnar Auðun Árnason, investigador de la Universidad de Aarhus, subraya en su trabajo sobre la opinión pública islandesa que, históricamente, la población ha estado dividida entre partidarios, opositores e indecisos respecto a la integración europea. Sin embargo, los retos económicos y políticos han provocado una evolución en la postura del país, que ahora parece estar más dispuesto a considerar unirse a la UE.

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