Hallan una nueva víctima entre los restos del avión estrellado en Kentucky
Una nueva víctima encontrada entre los restos del avión eleva la magnitud de la tragedia en Louisville, mientras los investigadores examinan las cajas negras y una grabación desde el interior de la aeronave
Las autoridades de Kentucky han confirmado este viernes por la noche la recuperación de una decimocuarta víctima mortal entre los escombros del avión de carga estrellado el pasado miércoles tras despegar del Aeropuerto Internacional Muhammad Ali en Louisville. Con este hallazgo, la catástrofe se convierte en uno de los accidentes aéreos más graves registrados en territorio estadounidense en lo que va de década.
El alcalde de la ciudad, Craig Greenberg, fue quien comunicó oficialmente el nuevo balance:
«Esta noche se ha encontrado a otra víctima en el lugar del accidente. Con esta, el número total de fallecidos asciende a 14. Que su memoria sea una bendición».
Los equipos de rescate no descartan más víctimas
Más de 100 efectivos de emergencia trabajan sin descanso en la zona del siniestro, que permanece acordonada y bajo vigilancia permanente. Las tareas se complican por la persistencia de focos de incendio, que obligan a una vigilancia activa y dificultan el acceso a ciertas zonas del fuselaje calcinado.
«Pedimos que no se pierdan más vidas mientras nuestros equipos siguen buscando respuestas», ha declarado Greenberg, insinuando que podría haber más víctimas entre los restos.
Un vuelo de carga, una trayectoria trágica
El avión, un modelo de carga de gran capacidad, había despegado con destino a Honolulu, Hawái, desde el aeropuerto de Louisville. Según los primeros informes técnicos, la aeronave perdió sustentación apenas unos minutos después del despegue, cayendo en picado sobre unas instalaciones logísticas de UPS, provocando una explosión seguida de un incendio de gran magnitud.
El impacto fue tan violento que los restos del fuselaje quedaron esparcidos en un área de más de 400 metros cuadrados, lo que ha hecho extremadamente complejas las labores de identificación de los cuerpos y la recolección de pruebas físicas.
Grabación desde el interior: clave para la investigación
En las últimas horas, el alcalde de Louisville ha confirmado la existencia de una grabación audiovisual realizada dentro de la cabina del avión, momentos antes del impacto. Este material inédito podría ser determinante para reconstruir los últimos segundos del vuelo y conocer los movimientos y reacciones de la tripulación.
A ello se suma la recuperación de las cajas negras, incluyendo el registrador de voz de cabina y el registrador de datos de vuelo, que ya están siendo analizados por los expertos de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB).
Hipótesis abiertas: ¿fallo mecánico o error humano?
Aunque el análisis está en fase preliminar, las autoridades federales han abierto varias líneas de investigación:
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Fallo mecánico inesperado tras el despegue.
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Condiciones meteorológicas adversas.
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Error humano en cabina o torre de control.
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Sobrecarga o mal distribución del peso de carga.
«Aún es muy pronto para establecer causas definitivas. Estamos analizando toda la información disponible con máxima cautela», indicó Deborah Hersman, portavoz de la NTSB.
Impacto emocional y operativo en Louisville
A pesar de la tragedia, el Aeropuerto Internacional Muhammad Ali reabrió sus puertas el jueves, apenas 48 horas después del accidente. Las autoridades aeroportuarias aseguran que la instalación está plenamente operativa, aunque reconocen que el impacto psicológico entre el personal y los viajeros es profundo.
«Es imposible abstraerse del dolor. Cada despegue es un recuerdo de lo que ha pasado», comentó un trabajador del aeropuerto que pidió no ser identificado.
Este siniestro se inscribe entre los más letales accidentes aéreos en suelo estadounidense desde el desastre de Colgan Air en 2009. A diferencia de aquel, se trata esta vez de un vuelo de transporte comercial de carga, lo que ha despertado la atención de agencias de seguridad aérea, sindicatos de trabajadores logísticos y operadores civiles.