GUERRA CONTRA EL NARCOTRÁFICO

Guerra abierta: misiles, drones y helicópteros sacuden el corazón de Venezuela

Explosiones, cortes de luz y pánico marcaron la madrugada en Caracas tras los bombardeos estadounidenses

Explosiones, cortes de luz y pánico marcaron la madrugada. / EP
Explosiones, cortes de luz y pánico marcaron la madrugada. / EP

La madrugada del 3 de enero de 2026 quedará marcada como el inicio de una nueva fase en la crisis entre Estados Unidos y Venezuela. Según fuentes oficiales y múltiples testimonios sobre el terreno, Estados Unidos ha iniciado bombardeos selectivos contra infraestructuras militares del chavismo en Caracas y otras regiones del país. La operación, ejecutada por orden directa del presidente Donald Trump, se enmarca dentro de la ya activa «Operación Lanza del Sur», que comenzó semanas atrás en aguas del Caribe.

Explosiones en Caracas y objetivos militares neutralizados

Los primeros informes confirman al menos siete explosiones en puntos estratégicos de la capital venezolana, incluyendo:

  • Fuerte Tiuna, la principal instalación militar del país.

  • La base aérea de La Carlota.

  • El histórico Cuartel de la Montaña.

En varios de estos lugares se ha registrado falta de electricidad, indicios de ataques con misiles y sobrevuelos de helicópteros MH-47 Chinook, utilizados habitualmente por fuerzas especiales estadounidenses.

Fuentes no oficiales aseguran que otras regiones como Miranda, Aragua y La Guaira también han sido alcanzadas por misiles lanzados desde el mar o desde drones. La presencia del portaviones USS Gerald R. Ford en aguas internacionales del Caribe con más de 10.000 marines a bordo habría facilitado esta operación de gran escala.

Trump: «Atacamos todos los barcos, ahora atacamos la zona»

El presidente Trump había advertido públicamente que su ofensiva contra el régimen de Nicolás Maduro no se limitaría al mar: «Atacamos todos los barcos y ahora atacaremos la zona», escribió días atrás en Truth Social. Ahora, ha cumplido esa amenaza.

El mandatario estadounidense acusa a Maduro de liderar una red internacional de narcotráfico y de operar un narcoestado desde Caracas. Esta semana, Washington confirmó un ataque con drones de la CIA contra un puerto vinculado al narcotráfico en el litoral venezolano, en lo que fue la primera incursión confirmada sobre suelo del país.

Venezuela declara el estado de conmoción

En respuesta a los ataques, el régimen venezolano emitió un comunicado de emergencia, en el que se declara la implementación de un estado de conmoción exterior, y se llama a la «lucha armada» para defender la soberanía nacional. El texto denuncia que los bombardeos afectan tanto a «localidades militares como civiles» y pide auxilio urgente a la comunidad internacional.

La situación en Caracas es de máxima tensión. Columnas de humo, explosiones y el sonido constante de aviones y drones han generado pánico en la población, que permanece refugiada en sus casas. En redes sociales se han difundido múltiples vídeos caseros que muestran daños estructurales, fuego y cortes de electricidad en diversos sectores de la ciudad.

¿Dónde está Nicolás Maduro?

El paradero del presidente Nicolás Maduro y de los principales miembros de su Gobierno es incierto. Según fuentes no confirmadas, el mandatario habría exigido un «exilio dorado» para él y su familia a cambio de abandonar el poder, oferta que Estados Unidos habría rechazado. Maduro liberó esta semana a 88 presos políticos en un intento fallido por reducir la presión internacional.

Según se ha informado, no se han registrado ataques directos al Palacio de Miraflores, sede presidencial, aunque este podría ser objetivo en fases posteriores de la ofensiva.

La posición del Ejército y el temor a una insurrección

Las Fuerzas Armadas venezolanas son ahora el actor clave para definir el rumbo de los acontecimientos. Se reporta una división interna, con sectores de la cúpula aún leales al chavismo, mientras otros podrían estar dispuestos a facilitar una transición política pactada.

Analistas advierten que, si la ofensiva continúa y el Gobierno de Maduro no logra responder, podría desatarse una rebelión civil o una fractura militar interna que lleve al fin del régimen bolivariano tras más de dos décadas de poder.

Un ataque anunciado

Lo ocurrido la noche del 3 de enero no ha sido una sorpresa. Desde hace semanas, Trump había endurecido su retórica contra Venezuela. La confiscación de petroleros, el bloqueo del espacio aéreo venezolano y la destrucción de embarcaciones con supuesta carga de cocaína eran señales de que un ataque en suelo firme era inminente.

En palabras del propio Trump: «Estamos listos y preparados para actuar cuando sea necesario». Ahora lo ha hecho.

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