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Explosiones en Kiev: misiles y drones rusos siembran el terror en la capital ucraniana

Una lluvia de misiles y drones Shahed golpea cinco distritos de la ciudad, dejando al menos nueve muertos, entre ellos varios menores, y decenas de heridos
Los equipos de rescate limpian los escombros de una casa destruida. / X
Los equipos de rescate limpian los escombros de una casa destruida. / X

Ucrania ha vivido una de sus noches más trágicas del año tras un ataque masivo perpetrado por Rusia contra la capital, Kiev, que ha dejado al menos nueve muertos y más de 70 heridos, entre ellos niños, según han confirmado tanto las autoridades locales como servicios de emergencia.

La ofensiva comenzó alrededor de la 1:00 de la madrugada del jueves, cuando las sirenas antiaéreas empezaron a sonar en toda la ciudad. De acuerdo con la Kyiv City Military Administration, Rusia lanzó una combinación de misiles balísticos y drones kamikaze, alcanzando al menos cinco distritos de la capital: Sviatoshynskyi, Shevchenkivskyi, Holosiivskyi, entre otros.

El ataque causó incendios en edificios residenciales, especialmente en el distrito de Sviatoshynskyi, así como daños significativos en infraestructuras urbanas, estaciones de metro, vehículos y establecimientos comerciales. Más de 45 drones Shahed fueron detectados en el espacio aéreo ucraniano, según cifras preliminares, aunque se espera que la Fuerza Aérea de Ucrania actualice los datos con el balance definitivo.

Balance provisional y operaciones de rescate

El Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania ha detallado que 42 personas han sido hospitalizadas, entre ellas seis menores de edad. Los equipos de rescate han trabajado durante toda la madrugada y la mañana para remover los escombros y recuperar cuerpos atrapados bajo estructuras colapsadas.

"La operación de rescate continúa y no se descarta que aumente la cifra de víctimas mortales", ha advertido la Policía ucraniana en su canal oficial de Telegram. Los agentes también han iniciado la documentación de los daños como pruebas de posibles crímenes de guerra cometidos por Rusia.

Reacciones internacionales y acusaciones cruzadas

La ofensiva tuvo lugar pocas horas después de un nuevo fracaso en las negociaciones de paz, lo que ha provocado una nueva escalada de tensiones diplomáticas. En declaraciones recientes, el presidente de EE.UU., Donald Trump, culpó directamente a Volodímir Zelenski de alargar el conflicto, criticando su negativa a ceder Crimea como parte de un eventual acuerdo de paz.

Zelenski está dificultando la solución. Ha sido más difícil negociar con él que con Rusia”, afirmó Trump en una polémica rueda de prensa desde la Casa Blanca. Estas declaraciones han sido duramente rechazadas por Kiev, que sostiene que no reconocerá jamás la ocupación rusa de territorios ucranianos, considerándolo una línea roja innegociable.

Ucrania acusa a Rusia de sabotear cualquier camino hacia la paz

El ministro de Exteriores ucraniano, Andri Sibiga, aseguró que el ataque demuestra que el único obstáculo para la paz es Moscú, no Kiev. “La debilidad y las concesiones no detendrán esta agresión. Solo la fuerza y la presión lo harán”, subrayó.

Sibiga insistió en que los recientes ataques, no solo en Kiev sino también en otras ciudades como Járkov y Márjanets, son prueba del desprecio del Kremlin por cualquier iniciativa de tregua, incluida la acordada por la propia Rusia con motivo de la Pascua ortodoxa.

Impacto psicológico y miedo en Kiev

Las imágenes de civiles huyendo de edificios, el estruendo de explosiones nocturnas y el olor a humo han vuelto a sumir a la población de Kiev en un estado de miedo y angustia. Numerosos residentes han sido evacuados de zonas críticas y las autoridades locales han activado puntos de acogida y asistencia médica de emergencia.

El presidente ruso, Vladímir Putin, afirmó horas antes que estaba abierto a "cualquier iniciativa de paz", aunque anunció el fin unilateral de la tregua pascual, alegando supuestas provocaciones ucranianas.

Un conflicto cada vez más enquistado

Este nuevo ataque, que coincide con las crecientes tensiones diplomáticas entre Moscú, Washington y Kiev, refuerza la percepción de que el conflicto en Ucrania entra en una fase aún más compleja y peligrosa. Mientras las víctimas civiles siguen aumentando, la comunidad internacional observa con preocupación la falta de voluntad política de las partes para alcanzar un alto el fuego duradero.

Ucrania, por su parte, mantiene su postura firme: no habrá paz sin la recuperación total de sus territorios y el fin de la agresión rusa. Mientras tanto, los ciudadanos de Kiev vuelven a enfrentarse al horror de una noche marcada por el estruendo de la guerra.

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