Dos menores detenidos en Francia por planear atentados yihadistas
Las autoridades francesas han detenido a dos adolescentes de 15 y 17 años acusados de preparar atentados yihadistas contra la Torre Eiffel y varias sinagogas en París. Los arrestos se produjeron los días 29 y 30 de julio, y ambos fueron formalmente inculpados el 1 de agosto por terrorismo.
Perfiles de los sospechosos
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El primer menor nació en Val de Marne en 2010.
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El segundo, en París en 2008.
Ambos proceden de familias musulmanas con orígenes en países árabes. Según la investigación, mantenían contacto a través de mensajerías encriptadas, donde mostraban fascinación por el Estado Islámico y difundían su propaganda.
Los dos eran consumidores habituales de contenidos de extrema violencia. Incluso llegaron a explorar la dark web en busca de posibles vías para adquirir armas, además de debatir sobre viajar al extranjero para unirse a la yihad.
Antecedentes yihadistas en Francia
La Torre Eiffel ha sido en varias ocasiones objetivo de amenazas islamistas. En 1994, el Grupo Islámico Armado (GIA) de Argelia intentó estrellar un Airbus contra el monumento. Francia, además, ha registrado en los últimos años un aumento preocupante de detenciones de menores por terrorismo:
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2022: 2 menores arrestados.
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2023: 15 detenciones.
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2024: 18 detenciones.
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2025: ya van 13 detenidos hasta agosto.
Este fenómeno ha llevado a la Fiscalía Nacional Antiterrorista a crear en mayo una unidad específica dedicada a la radicalización juvenil, cuyo objetivo es analizar y prevenir la captación de adolescentes por parte de organizaciones extremistas.
Los investigadores sostienen que, aunque los planes de los dos detenidos estaban en una fase inicial, la gravedad del caso refleja la persistente vulnerabilidad de los jóvenes frente al adoctrinamiento digital. Francia, golpeada por los atentados de 2015 y otros episodios posteriores, sigue siendo uno de los países europeos más expuestos al terrorismo islamista.
Las autoridades refuerzan ahora los protocolos de vigilancia en entornos escolares y digitales, conscientes de que la radicalización se ha desplazado en gran medida a las redes sociales y a foros cerrados en internet.