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Delcy toma el control en Caracas mientras Maduro enfrenta la justicia en Nueva York

Jura de Delcy Rodríguez como presidenta encargada de Venezuela. / EP
La historia da un giro inesperado en Venezuela: con Maduro preso en EE.UU., su vicepresidenta de confianza, Delcy Rodríguez, asume el poder y su hermano se apodera del Parlamento

La política venezolana ha dado un giro inesperado con la juramentación de Delcy Rodríguez como presidenta interina de Venezuela, en un proceso que marca el inicio de una transición política supervisada desde Estados Unidos. Su hermano, Jorge Rodríguez, también asumió como presidente de la Asamblea Nacional, consolidando el poder chavista en los principales órganos del Estado, según revela El Mundo.

«Por Maduro y por Chávez», proclamó Delcy en un acto cargado de simbolismo. Mientras tanto, Jorge invocó la «unidad nacional» y prometió trabajar por el retorno de Nicolás Maduro, actualmente bajo custodia en Nueva York, enfrentando cargos judiciales.

El Parlamento, controlado por el chavismo, fue elegido en unas elecciones sin la participación de la oposición democrática, duramente reprimida, exiliada o encarcelada. La distribución de escaños refleja el dominio absoluto del oficialismo: 253 para el chavismo y apenas una veintena para fuerzas afines o colaboracionistas.

Uno de los artículos más polémicos del nuevo decreto de conmoción nacional autoriza la detención de cualquier persona vinculada con el reciente ataque militar estadounidense. Organizaciones de derechos humanos denuncian ya la detención de periodistas y temen un nuevo ciclo represivo.

Pese a las críticas, Delcy Rodríguez tiende la mano a Washington. La propia transición ha sido descrita por analistas como «una pirueta geopolítica» donde los hermanos Rodríguez, lejos de ser traidores, se colocan como interlocutores clave ante el nuevo escenario.

El respaldo del hijo de Maduro, Nicolasito Maduro Guerra, y la presencia simbólica de figuras históricas del chavismo —como Diosdado Cabello y Vladimir Padrino— refuerzan la imagen de continuidad, aunque con un claro cambio de guion. Mientras tanto, Cilia Flores no asistió al Parlamento, y la Corte de Justicia de Estados Unidos avanza con el juicio contra Maduro.

Desde Washington, el presidente Donald Trump ha afirmado: «Estamos a cargo nosotros». Y ha dejado claro que lo siguiente será reconstruir el país y restablecer la producción de petróleo, antes de convocar elecciones.