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Corea del Norte reta a EE. UU. con un misil tras ser acusada de ciberterrorismo

Captura de pantalla de una comparecencia del líder de Corea del Norte, Kin Jong Un. / EP

Pyongyang responde a las sanciones de Washington y a las maniobras militares conjuntas con un nuevo ensayo balístico y una retórica beligerante: “Responderemos con fuerza poderosa”

En plena visita del secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, a la Zona Desmilitarizada (DMZ) que separa Corea del Norte y Corea del Sur, el régimen de Kim Jong Un ha lanzado un misil balístico de corto alcance hacia el mar de Japón. El disparo, detectado por el Ejército surcoreano a primera hora del viernes, vuelve a tensar una región que se encuentra desde hace semanas en un clima de hostilidad creciente.

El ministro de Defensa norcoreano, No Kwang Chol, ha emitido un comunicado incendiario a través de la agencia estatal KCNA, advirtiendo que Pyongyang “responderá con acciones más ofensivas” a lo que califica como “provocaciones imperialistas” lideradas por Washington.

Mostraremos una acción más ofensiva contra la amenaza de los enemigos sobre el principio de garantizar la seguridad y defender la paz mediante una fuerza poderosa”, afirmó No, en una declaración cargada de retórica marcial.

Amenazas de respuesta militar: “No nos queda otra opción”

Aunque el comunicado oficial no menciona directamente el lanzamiento del misil, el mensaje se inscribe claramente en la estrategia de presión coordinada del régimen norcoreano, que considera las maniobras militares conjuntas entre Estados Unidos y Corea del Sur como una preparación encubierta para una invasión.

Esta es una revelación de su naturaleza hostil para oponerse a la RPDC hasta el final. ¿Qué espera el mundo que hagamos?”, declaró el ministro norcoreano en tono desafiante.

El régimen ha reiterado que no evitará una “respuesta armada” si continúa lo que consideran una política de cerco, amenazas y sanciones impuestas desde Occidente.

Sanciones y espionaje cibernético: el detonante más reciente

El lanzamiento del proyectil se produce menos de 24 horas después de que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos impusiera nuevas sanciones económicas contra ocho ciudadanos norcoreanos, incluidos dos altos responsables bancarios, y dos entidades estatales. Las sanciones están vinculadas a delitos cibernéticos, robo de criptomonedas y blanqueo de capitales utilizados para financiar el programa nuclear y balístico de Corea del Norte.

No toleraremos operaciones ilícitas para sostener su programa de armas de destrucción masiva”, declaró un portavoz del Tesoro, subrayando que Pyongyang continúa utilizando canales financieros ilegales para evadir el régimen internacional de sanciones.

La respuesta de Corea del Norte ha sido inmediata, interpretando las medidas como un acto de guerra económica, y situando al país “en legítima defensa de su soberanía”.

Corea del Sur alerta de un patrón de escalada

Desde Seúl, el Estado Mayor Conjunto ha confirmado el lanzamiento del misil, especificando que se trató de un proyectil de corto alcance lanzado desde la costa oriental norcoreana hacia el mar del Este (mar de Japón). El proyectil cayó fuera de aguas territoriales japonesas y sin causar daños, pero ha sido condenado enérgicamente tanto por el Gobierno surcoreano como por Tokio.

Corea del Norte está incrementando la frecuencia y agresividad de sus acciones militares, violando resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU”, advirtió un portavoz del Ministerio de Defensa de Corea del Sur.

¿Por qué ahora? Contexto estratégico del nuevo misil

El gesto norcoreano no es casual. La presencia de Pete Hegseth en la frontera intercoreana envía un mensaje claro de respaldo militar estadounidense a Seúl. En respuesta, Pyongyang busca mostrar que su capacidad de disuasión permanece intacta.

Además, el contexto regional se ha complicado por:

  • La reactivación de maniobras conjuntas aéreas y navales entre Estados Unidos, Corea del Sur y Japón.

  • Las presiones de China para mantener la estabilidad en la región, en pleno enfrentamiento comercial con Washington.

  • El aislamiento diplomático de Corea del Norte, sin canales abiertos con la Casa Blanca desde el fin de la era Biden.

Tensiones crecientes en el tablero asiático

La comunidad internacional teme una nueva espiral armamentística en el noreste asiático. En los últimos meses, Corea del Norte ha incrementado la frecuencia de sus pruebas balísticas, incluyendo ensayos con capacidad de transportar cabezas nucleares simuladas.

Organismos como el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y el Consejo de Seguridad de la ONU han reiterado su condena, pero la inacción diplomática y la fragmentación de consensos en el seno del Consejo debilitan la respuesta multilateral.