Un fallo en el control aéreo de Londres colapsa los aeropuertos británicos
Un fallo técnico en el centro de control aéreo de Swanwick, en Hampshire, ha desencadenado este miércoles un auténtico caos en los aeropuertos de Londres, con efectos colaterales en todo el Reino Unido. La avería obligó al cierre del espacio aéreo londinense durante más de una hora, en plena operación salida del verano, afectando a más de medio millón de pasajeros y provocando retrasos de hasta tres horas en miles de vuelos.
Según el Departamento de Transporte británico (DfT), la incidencia se debió a un fallo en el radar, que aunque duró aproximadamente 20 minutos, obligó a una paralización más prolongada para restablecer con seguridad la operativa. La empresa responsable, Nats, comunicó que sus ingenieros estaban trabajando para restaurar el sistema lo antes posible, aunque se prevé que las repercusiones puedan extenderse durante varios días.
Más de 3.000 vuelos afectados y medio millón de pasajeros
La compañía especializada Cirium ha contabilizado más de 3.000 vuelos programados para este 30 de julio en los aeropuertos británicos, con al menos 577.000 pasajeros afectados directamente por la interrupción del servicio.
Ryanair exige dimisiones y la oposición pide una investigación
Ryanair, una de las aerolíneas más impactadas, ha exigido la dimisión del CEO de Nats, Martin Rolfe, denunciando la falta de respuesta eficaz tras el precedente de 2023, cuando un error similar dejó a 700.000 pasajeros varados y generó pérdidas por más de 100 millones de libras.
La oposición política no ha tardado en reaccionar. Los liberales demócratas han solicitado una investigación urgente para evaluar la seguridad del sistema de control aéreo, señalando, en palabras de Ed Davey, que «la gente merece tener plena confianza en una infraestructura nacional tan vital».
Recomendaciones a los pasajeros y presión sobre el Gobierno
La secretaria de Transporte, Heidi Alexander, ha reconocido la gravedad de la situación y aunque ha confirmado que los sistemas han sido restaurados, ha advertido que se esperan interrupciones continuadas. Por ello, recomienda a los pasajeros consultar directamente con sus aeropuertos para obtener información actualizada.
Esta nueva crisis aérea pone en duda la capacidad de Nats para gestionar eficazmente el tráfico aéreo en momentos críticos y aumenta la presión sobre el Gobierno británico para adoptar medidas inmediatas que eviten una repetición del escenario.
La situación se produce en uno de los días de mayor volumen de desplazamientos del año, lo que agrava el impacto económico y emocional sobre los viajeros.