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Ascienden a cerca de 2.900 los muertos por el terremoto en Birmania

Efectos del devastador terremoto en Birmania. / x
La devastación se ha extendido a China y Tailandia, mientras las autoridades luchan por contener la crisis humanitaria

El seísmo de magnitud 7,7, que golpeó el corazón de Birmania el pasado 28 de marzo, ha dejado un rastro de destrucción y un saldo trágico de 2.886 muertos, 4.639 heridos y 373 desaparecidos. La devastación se ha extendido a China y Tailandia, mientras las autoridades luchan por contener la crisis humanitaria.

Balance de víctimas: Una cifra en aumento

El último informe, divulgado por la cadena estatal MRTV, advierte que la cifra de fallecidos podría ser aún mayor, dadas las dificultades en las labores de rescate y la magnitud de los escombros. Las brigadas de emergencia trabajan sin descanso, pero el acceso a las zonas más afectadas sigue siendo un desafío monumental.

Respuesta del régimen militar: Fondos y reconstrucción

El jefe de la junta militar, Min Aung Hlaing, ha anunciado una asignación de 500.000 millones de kyats (unos 220 millones de euros) para asistencia humanitaria y reconstrucción. Durante un acto oficial, instó a mejorar la planificación urbanística para evitar tragedias similares en el futuro.

“Debemos aprender de esta catástrofe y aplicar mejoras en la ingeniería estructural de nuestros edificios”, declaró ante medios locales.

Disparos contra un convoy humanitario chino

En un preocupante giro de los acontecimientos, la Cruz Roja china fue atacada mientras entregaba ayuda humanitaria en el estado de Shan. Según Zaw Min Tun, portavoz de la junta, militares birmanos abrieron fuego contra el convoy el pasado martes, al considerar que el grupo no tenía autorización para operar en la zona.

“Intentamos detener el convoy, pero no se detuvo. Realizamos disparos de advertencia desde 100 metros y huyeron hacia Nawngjio”, explicó el portavoz.

El incidente ocurrió en un área controlada por el Ejército Nacional de Liberación Taang (TNLA), un grupo rebelde, que ya denunció lo sucedido y condenó el ataque.

Llamado urgente de Naciones Unidas

La enviada especial de Naciones Unidas para Birmania, Julie Bishop, ha exigido el cese inmediato de las hostilidades y ha instado a todas las partes a priorizar la seguridad de los civiles y los trabajadores humanitarios.

Desde el golpe de Estado de febrero de 2021, que derrocó al gobierno de la Liga Nacional para la Democracia (LND) de Aung San Suu Kyi, Birmania atraviesa una profunda crisis política y social. La combinación del terremoto, el conflicto armado y la inestabilidad política agrava el sufrimiento de millones de personas.

La comunidad internacional sigue con atención la evolución de esta tragedia humanitaria, mientras se redoblan los esfuerzos por socorrer a los damnificados en una nación sumida en el caos.