Alerta sísmica en Nápoles tras un nuevo enjambre de 35 terremotos en los Campos Flégreos
La región volcánica de los Campos Flégreos, cerca de Nápoles, ha registrado un enjambre sísmico con 35 temblores en 24 horas. El más fuerte, de magnitud 4,4, ha provocado evacuaciones y suspensión de clases.
La región volcánica de los Campos Flégreos, en las afueras de Nápoles, ha registrado este martes un enjambre sísmico de 35 terremotos, el más intenso de magnitud 4,4, que ha provocado evacuaciones, interrupciones del transporte y un fuerte impacto psicológico entre los vecinos, aunque sin daños personales ni materiales significativos.
Según el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV) de Italia, se trata de una nueva intensificación del “bradisismo”, el fenómeno geológico que provoca el ascenso paulatino del suelo en zonas volcánicas activas, debido a la presión de gases y magma subterráneo.
Qué es el bradisismo y por qué preocupa en Nápoles
El bradisismo es un proceso lento pero continuo de elevación o hundimiento del terreno, característico de zonas volcánicas con calderas activas. En el caso de Pozzuoli y el golfo de Nápoles, la presión subterránea ha elevado el nivel del suelo 1,45 metros desde 2005, según detalló la directora de la sección volcánica del INGV, Francesca Bianco.
“Esta crisis dura ya 20 años. El ritmo actual es de 1,5 centímetros al mes”, explicó Bianco.
Aunque no hay indicios de una erupción volcánica inminente, la actividad sísmica concentra la preocupación en zonas densamente pobladas, como la propia Pozzuoli, epicentro del último seísmo.
Vecinos evacuados y colegios cerrados: el temor a lo imprevisible
El temblor más fuerte, de 4,4 grados, se registró a las 12:07 del mediodía (hora peninsular española) y fue sentido en todo el área metropolitana de Nápoles, incluyendo interrupciones en el metro y suspensión de clases en varios centros escolares.
Las imágenes de vecinos saliendo a las calles circularon rápidamente por redes sociales, reflejando el miedo acumulado tras semanas de temblores continuos. En marzo pasado, un seísmo de magnitud 4,6 —el más fuerte en décadas— ya generó daños materiales y un fuerte estado de alerta ciudadana.
Una caldera volcánica que respira bajo tierra
Los Campos Flégreos constituyen una de las calderas volcánicas más activas y monitorizadas del mundo. Este “monstruo dormido”, como lo denominan los vulcanólogos italianos, acumula energía de forma constante. Según el INGV, los últimos datos muestran que:
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La deformación del terreno continúa
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La sismicidad es superficial y localizada
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No hay signos de erupción volcánica inmediata
“No hay variaciones drásticas que indiquen un peligro eruptivo a corto plazo”, subrayó Bianco.
No obstante, el acumulado de energía bajo tierra aumenta la posibilidad de nuevos seísmos, especialmente en las zonas costeras del golfo de Pozzuoli, a tres kilómetros de profundidad marina, donde se localizó el último epicentro.
El desafío: gestionar el riesgo en una zona de alta densidad demográfica
Más de 100.000 personas viven en el área directamente afectada por el fenómeno, lo que convierte cualquier estrategia de protección civil en un desafío logístico de enorme complejidad.
El director del INGV, Maurizio De Vito, advirtió que la sismicidad es parte de una dinámica geológica continua, pero insistió en que la vigilancia es máxima.
“El territorio es inestable y la energía se acumula hasta fracturar la roca”, señaló.