Sainz gana confianza en Williams mientras Aston Martin investiga anomalías en su motor
El estreno del nuevo reglamento técnico de Fórmula 1 dejó realidades opuestas para los pilotos españoles | Sainz acumuló kilómetros clave con el FW26, mientras Alonso vivió un día en blanco por una anomalía en el motor Honda del AMR26
Carlos Sainz comenzó a marcar territorio en su nueva etapa con Williams en la primera jornada de los test oficiales de pretemporada de Fórmula 1 en Baréin, mientras que Fernando Alonso vivió la cara amarga del estreno al no poder rodar con el Aston Martin AMR26 por un problema técnico. El día inaugural en Sakhir dejó sensaciones dispares para los españoles y confirmó que el arranque del nuevo reglamento de 2026 no estará exento de desafíos.
En un curso definido como “el mayor cambio técnico de la última década”, los equipos afrontaron una sesión centrada en la fiabilidad, recopilación de datos y validación de sistemas. Con nuevas unidades de potencia híbridas —más eléctricas y eficientes— y una aerodinámica profundamente revisada, las escuderías evitaron enseñar cartas. Los tiempos, por tanto, resultan relativos.
En ese contexto, Carlos Sainz sumó kilómetros, confianza y adaptación. El madrileño completó un programa intenso con el FW26, alternando tandas largas y simulaciones de carrera. Su presencia constante en pista fue una de las notas positivas del día para Williams, que necesitaba recuperar terreno tras unos ensayos limitados en Barcelona. Aunque terminó en la zona media de la tabla, lo verdaderamente relevante fue el volumen de vueltas acumulado y la ausencia de contratiempos graves.
“Lo importante hoy era entender el coche y sentirme cómodo”, deslizan desde el entorno del piloto, consciente de que cada giro cuenta en un año de transición personal y técnica. Williams, junto a Alex Albon, logró una jornada sólida, enfocada en construir bases más que en buscar titulares.
En lo más alto de la clasificación apareció Lando Norris, vigente campeón del mundo, que firmó un 1:34.669 con su McLaren. Le siguieron Max Verstappen (Red Bull) y Charles Leclerc (Ferrari), en una tabla que completaron Esteban Ocon (Haas) y Oscar Piastri (McLaren). Pero en el paddock nadie se engaña: las cargas de combustible, los mapas de motor y los programas cruzados impiden lecturas definitivas.
La cruz fue para Aston Martin. Fernando Alonso no pudo salir a pista y su equipo fue el que menos rodó. Lance Stroll apenas superó la treintena de vueltas antes de que el equipo detectara una “anomalía en los datos de la unidad de potencia Honda”. La incidencia obligó a detener el programa previsto y realizar análisis exhaustivos.
“La tarde fue limitada mientras investigábamos el problema. Aún queda mucho trabajo”, reconoció Stroll. El contratiempo genera inquietud en una escudería que afronta 2026 como un proyecto estratégico, bajo la supervisión técnica de Adrian Newey y con Honda como socio clave en la nueva era híbrida.
Para Alonso, el tiempo perdido pesa. El asturiano, que ya había rodado en Montmeló, esperaba comenzar en Baréin la verdadera evaluación competitiva del AMR26. Ahora, todo queda pendiente de que el problema quede resuelto para la segunda jornada.
Los test continuarán jueves y viernes en Sakhir antes del estreno oficial en Australia (6-8 de marzo). Para Sainz, el objetivo es claro: consolidarse cuanto antes en Williams y construir un proyecto a largo plazo. Para Alonso, recuperar sensaciones y comprobar si Aston Martin puede dar el salto prometido.
Primer día, primeras conclusiones: kilómetros valiosos para Sainz y luces de alerta en Aston Martin. La temporada 2026 arranca con incógnitas… y mucha tensión bajo el sol de Baréin.