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El Diario de Cantabria

RALLYE DAKAR

Puras y Peña sobreviven a la dureza extrema

  • Los pilotos cántabros han conseguido superar la intensa segunda etapa del Rallye Dakar 
  • El bicampeón del mundo de rallyes se mantiene en la novena posición de la general, mientras su compatriota ocupa la vigésimo segunda
Chus Puras, a los mandos de su buggy Can-Am Turbo X3 4x4, superando un auténtico ‘pedregal’. / ALERTA
Chus Puras, a los mandos de su buggy Can-Am Turbo X3 4x4, superando un auténtico ‘pedregal’. / ALERTA
Puras y Peña sobreviven a la dureza extrema

El piloto cántabro Chus Puras, junto a su copiloto Xavi Blanco, ha conseguido superar una intensa segunda etapa del RallyE Dakar y continúa entre los mejores de la competición al estar clasificado en el noveno puesto de la general (a 1 hora, 8 minutos y 50 segundos del chileno ‘Chaleco’ López, actual líder). El santanderino ha conseguido seguir en la misma línea positiva de la anterior jornada, finalizando en el puesto 21 de la jornada que comprendía un recorrido de 393 kilómetros (367 de especial) entre Al Wajh y Neom.

Puras ha declarado que «ha sido una etapa complicada, con bastantes piedras y sin casi dunas. Hemos tenido algunos problemas, con dos pinchazos y una rotura del diferencial delantero, además de perdernos en el último ‘waypoint’, donde nos hemos dejado tiempo muchos pilotos. Los pinchazos, al ser a casi 150 kilómetros de meta, nos ha marcado el rendimiento en la parte final, pero de todos modos ha sido un día positivo».

El dos veces campeón del mundo de rallyes (Grupo N y F2), ocho veces campeón de España y ganador de un rallye del WRC ha señalado también que «ésta es la competición más dura del planeta, estos percances son habituales en todos los que hemos venido a Arabia Saudí, por lo que es parte de la magia del Dakar el poder superarlos, solventarlos y seguir adelante como hemos hecho. Hoy será otro día muy duro y selectivo, así que todos los mecánicos del equipo han trabajado incansablemente para que esté todo a punto y podamos seguir rindiendo tan bien como hasta ahora. Es un raid muy largo e intentaremos continuar mejorando jornada tras jornada».

La tercera etapa de la competición tendrá salida y llegada en la ciudad de Neom. Alrededor de esta futura megalópolis, los participantes tendrán que afrontar 504 kilómetros (427 de especial), en donde recorrerán cañones y montañas, con un especial protagonismo para la arena y con el punto de mayor altitud de este Dakar, de 1.400 metros. 

El deportista español, que compite con un buggy Can-Am Turbo X3 4x4, dentro del equipo Xraids-Buggymaster Team, ha destacado el «gran apoyo y soporte de los patrocinadores que hacen posible este desafío».

Por su parte, José Luis Peña y Rafael Tornabell han llegado a la meta en la segunda etapa del Dakar 2020 con su Polaris en la posición 29. Los pilotos de Sport Portio han parado el crono en 5 horas, 44 minutos y 36 segundos, a una hora y media del chileno ‘Chaleco’ López, ganador de la jornada. Con este resultado, José Luis Peña ocupa, actualmente, el 22º puesto en la clasificación general de buggys (SxS).

El piloto cántabro, a su llegada, declaraba rotundamente «lo mejor es que hemos acabado, esperemos que los demás días no tengamos tantos problemas». Y es que la dureza de la etapa ha sido tremenda, el amortiguador trasero provocaba que el Polaris derrapase en exceso y, por si fuera poco, Peña y Tornabell han tenido que sustituir una rueda pinchada y un impacto contra una roca perjudicó, de nuevo, dos neumáticos.

«La etapa iba muy bien hasta el kilómetro 200, que habíamos alcanzado a Farrés y a Kariakin pero llegamos a una duna y tuvimos que rodearla porque teníamos una rueda muy baja, por lo que perdimos mucho tiempo. Además del pinchazo, un golpe contra una roca fastidió las dos ruedas de la parte izquierda por lo que, hinchando la rueda cada 20 o 30 kilómetros, pudimos concluir la etapa», resumía el cántabro, que se mostró satisfecho con el ritmo mostrado a pesar de las numerosas paradas que les hicieron perder tiempo.

«En etapas tan duras como la de ayer se hace imprescindible el trabajo de todos los mecánicos para que el coche esté perfecto, de nuestra asistencia personal en carrera, Balby, y de Claudio y Pilar», afirmaba el piloto cántabro al finalizar la segunda jornada. Peña y Tornabell aprovecharon, también para agradecer el apoyo de sus patrocinadores y colaboradores.

Fernando Alonso se queda sin opciones en el Dakar tras chocar con una roca. Las sorpresas no dejan de sucederse en el Dakar 2020, que en su segunda etapa vio al botsuano Ross Branch hacer el mejor tiempo del día en motos y al argentino Orlando Terranova ponerse líder en coches, mientras Fernando Alonso comprobó la crudeza del rallye al romper una rueda en una zanja.

Tras firmar un meritorio debut en el Dakar con el undécimo puesto de la jornada inaugural, a Alonso (Toyota) le tocó seguidamente saborear la parte amarga del rallye, aquella en la que los factores externos juegan malas pasadas por muy precavido que vayas.

El campeón de Fórmula 1 arrancó su rueda delantera izquierda al pasar por una zanja en una zona donde el polvo tapaba toda visión, según describió al llegar al campamento, en un momento donde precisamente Alonso rodaba a muy buen ritmo, casi parejo con los pilotos de los grandes equipos.

En el momento del accidente marchaba detrás del holandés Erik Van Loon, en una parte donde se levantaban grandes nubes de polvo cada vez que pasaba un automóvil.

Hasta dos horas y media perdieron Alonso y su copiloto Marc Coma para reparar la estructura de la rueda rota. Lo hicieron ellos mismos para acortar tiempo y no tener que esperar hasta el camión de asistencia.

A pesar del esfuerzo de ambos, en un episodio muy parecido al sufrido en el Rallye de Marruecos en octubre, el Toyota Hilux de Alonso quedó descolgado de la cabeza de la clasificación, con opciones muy remotas de llegar al podio, pero el ovetense no se rinde y quiere completar todo el rallye.

«Se trata de una experiencia más. Hay que vivir el Dakar con todos los extras, y esto es una parte más de la carrera. En general las sensaciones son buenas. Estoy contento de seguir aquí porque el objetivo es acabar el Dakar y vivir toda la experiencia de principio a fin», comentó Alonso.

La etapa se la llevó en coches el sudafricano Giniel De Villiers (Toyota), que fue el que menos percances sufrió en una jornada marcada por el gran polvo y los numerosos pinchazos que también se dieron el día anterior.

La sorpresa la protagonizó Terranova, que fue segundo en la etapa y se situó líder de la general, con casi 5 minutos de ventaja sobre Carlos Sainz (Mini), que volvió a tener una buena etapa, pero no perfecta, pues él y su copiloto Lucas Cruz tuvieron varios errores de navegación en los diez kilómetros finales.

El argentino comentó que se siente rápido el 4x4 de Mini que lleva al volante y consideró que uno de los motivos de su buena actuación es que esta etapa fue «más natural», al haberse entregado el «roadbook» (hoja de ruta) justo antes de la salida de la etapa y no la noche anterior.

Esa norma nueva introducida este año impedía que los equipos con mayores recursos pudiesen repasar las indicaciones del recorrido en los mapas y precisar a los pilotos cualquier indicación adicional que le dé ventaja sobre sus competidores.

«En los años anteriores era raro que ninguno los diez primeros coches se perdiese», indicó ‘Orly’, quien espera poder mantener el ritmo en los próximos días para mantenerse en la parte de arriba.

En ello coincidió Sainz: «Está pasando lo que pasaba antes, y que últimamente no pasaba», dijo sobre los fallos de navegación en los pilotos de los grandes equipos, igual que se refería Terranova.

«La nota positiva es que seguimos en la lucha. Llevamos sólo dos días y ha pasado muchas cosas, y tiene pinta de que van a seguir pasando más cosas. Lo importante es que sigamos ahí», agregó Sainz.

El enorme polvo que había en algunos puntos de la etapa también pasó factura en motos a los españoles Joan Barreda y Laia Sanz, quienes padecieron caídas.

La peor parte se la llevó la catalana, que salió catapultada al impactar con una pierna y se le rompieron los instrumentos de navegación de la moto, lo que dificultó su llegada a la meta del día.

La jornada dejó la clasificación más apretada en la general. El británico Sam Sunderland (KTM) se puso líder, pero con un margen mínimo sobre el chileno Pablo Quintanilla (Husqvarna) y el argentino Kevin Benavides (Honda).

La segunda jornada del Dakar acabó además con tres de las seis categorías del Dakar lideradas por sudamericanos, pues además de Terranova en los coches, también están al frente de sus respectivas divisiones los chilenos Ignacio Casale, en quads, y Francisco ‘Chaleco’ López, en los UTV (buggys ligeros).

Casale volvió a ganar la etapa y le sacó otros tres minutos de distancia al polaco Rafal Sonik, su principal para este Dakar, al que ahora tiene a casi diez minutos de ventaja, a pesar de que el líder tuvo un problema eléctrico en cuatrimoto a falta de un kilómetro para el final de la etapa.

Por su parte, ‘Chaleco’ también se adjudicó la etapa y cuenta con un colchón de diez minutos de ventaja sobre el estadounidense Casie Currie y de doce sobre el español José Antonio Hinojo.

Puras y Peña sobreviven a la dureza extrema
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