moto gp

Montmeló, Japón o Indonesia: dónde coronará Marc su noveno Mundial

Con 23 victorias en 28 mangas este año, el piloto de Cervera exhibió un control absoluto en Balaton Park, batiendo a Pedro Acosta con una superioridad aplastante

El piloto español, Marc Márquez. / EP
El piloto español, Marc Márquez. / EP

El GP de Hungría confirmó lo que ya parecía evidente: Marc Márquez está en otra dimensión. El piloto de Cervera se adjudicó en Balaton Park su séptimo doblete consecutivo de la temporada, una estadística demoledora que lo coloca a un paso de sellar matemáticamente su novena corona mundial en MotoGP.

Una victoria con autoridad

Aunque numéricamente no fue la mayor diferencia del año —se impuso con 4,3 segundos sobre Pedro Acosta—, la sensación de control y superioridad fue total. Tras un inicio con algo de tensión en las dos primeras vueltas, en cuanto tomó la delantera, Márquez fluyó con una facilidad asombrosa. “Fue cómodo. Mi estilo de pilotaje se ajusta perfectamente a este circuito y cada sesión me encontraba mejor”, reconoció tras la carrera.

El piloto español acumula ya 23 triunfos en 28 mangas disputadas este curso, con diez dobletes totales (Sprint y carrera larga) y extendiendo su palmarés a 22 circuitos diferentes conquistados, lo que lo acerca a las cifras históricas de Doohan y Rossi.

El título, cuestión de tiempo

Con 175 puntos de ventaja sobre su hermano Álex y 227 respecto a Pecco Bagnaia, el campeonato parece sentenciado. Matemáticamente, Marc podría sellar la corona en Misano, en la casa de Valentino Rossi, siempre que logre ampliar en 10 puntos más su renta respecto a Álex en la próxima cita de Montmeló. Aun así, el propio 93 apunta a Japón o Indonesia como escenarios más probables, por respeto y deseo de que su hermano pueda brillar en el GP de Catalunya.

Reconocimiento de los rivales

Lo que para el público se ha convertido en rutina, para sus rivales es una muestra de excelencia casi inalcanzable. “Marc siempre está en el punto perfecto, sabe cuándo atacar y cómo gestionar el ritmo. Esa es la diferencia”, admitió Marco Bezzecchi. Incluso Pedro Acosta, segundo en Hungría, habló de la necesidad de encontrar un fin de semana “sólido” para poder plantarle cara.

Un dominio con sabor a leyenda

El dominio de Márquez no es solo deportivo, también psicológico. Sus rivales saben que, salvo error o contratiempo, es prácticamente intocable. El propio piloto lo reconoce con humildad: “Sé que algún día no ganaré y para vosotros será noticia. Para mí, no. Esto no es lo normal, aunque lo parezca”.

Con su décima victoria dominical de la temporada, Márquez no solo acaricia un nuevo Mundial, sino que reafirma su estatus como uno de los mejores pilotos de todos los tiempos. El “modo paliza” que mostró en Hungría quedará como una de esas exhibiciones que marcan época en MotoGP.

Comentarios