Márquez, campeón agotado: “Estoy más cansado que nunca”
El recién coronado campeón del mundo de MotoGP 2025, Marc Márquez, ha aterrizado en Mandalika para disputar el Gran Premio de Indonesia con una confesión sincera: “Estoy más cansado que nunca”. El piloto español, que celebró por todo lo alto su título en Japón, reconoció que la presión de la temporada y los compromisos posteriores le han dejado exhausto.
Un inicio de fin de semana con las fuerzas justas
Tras cerrar matemáticamente el campeonato en Motegi, Márquez participó en múltiples actos promocionales en Yakarta antes de viajar a Lombok. Esa agenda frenética, sumada a las emociones acumuladas, le ha pasado factura. “La energía ha ido hacia abajo. Cuando logras tu gran objetivo, la adrenalina baja y el cuerpo lo nota. Me encantaría descansar, pero la vida del piloto es así. Mañana volveremos a subirnos a la moto”, señaló con franqueza.
El de Cervera insistió en que no quiere obsesionarse con victorias inmediatas: “Ahora solo quiero disfrutar y evitar cometer errores estúpidos”.
En otras temporadas, Márquez solía mantener una mentalidad agresiva tras proclamarse campeón, buscando sumar más triunfos. Esta vez, en cambio, admite que necesita bajar revoluciones. “Antes pensaba: ‘quiero ganarlo todo’, pero este año tuve tanta presión que solo quiero divertirme. Ya tendré tiempo en 2026 de volver a exigirme al máximo”, explicó.
Su meta inmediata es asegurar podios y mantenerse competitivo sin añadir un peso extra a sus hombros. “Si no puedo ganar, acabar segundo o tercero también está bien”, afirmó.
La oportunidad de probar de cara a 2026
Más allá de resultados inmediatos, el piloto de Ducati ya piensa en el futuro. “Este fin de semana empieza el trabajo para 2026. Vamos a probar configuraciones, a experimentar. Es el momento de preparar lo que viene”, adelantó. El objetivo no es otro que adaptar la moto a su estilo y mantener la ventaja competitiva en un Mundial cada vez más igualado.
Márquez nunca ha ganado en Indonesia ni en Portimao, y aunque no lo considera una obsesión, admite que le motiva intentarlo. Además, tiene la posibilidad de igualar su récord de 13 victorias en una temporada, logrado en 2014, aunque rehúye de esa presión: “Podemos hacerlo, pero no es una prioridad”.
Un campeonato cada vez más exigente
El propio Márquez reconoció que adelantar con las MotoGP actuales es un desafío enorme: “Es muy difícil hacer más de seis o siete adelantamientos por carrera. Todo depende de cómo salgas en parrilla. Un mismo piloto puede parecer diferente según empiece primero o en mitad del grupo”.
Ese factor, según el ocho veces campeón, condiciona mucho las batallas en pista y explica por qué algunas carreras son más estratégicas que espectaculares.
Preguntado por Valentino Rossi, que recientemente no lo mencionó entre sus grandes rivales históricos, Márquez fue claro: “Nunca luchamos por un Mundial entre nosotros. En mi caso, mis rivales directos fueron Lorenzo o Dovizioso”.