El escándalo de Las Vegas persigue a McLaren
El equipo McLaren F1 llega al Gran Premio de Qatar 2025 bajo presión, tras la polémica descalificación de Lando Norris y Oscar Piastri en Las Vegas por un desgaste excesivo en el fondo plano de sus monoplazas. La infracción, motivada por no respetar el mínimo reglamentario de 9 mm en el patín de resina, obliga al equipo británico a tomar decisiones más conservadoras en cuanto a la altura respecto al asfalto.
Un milímetro que cambia un podio
En la actual temporada de Fórmula 1, cada milímetro de altura es crítico. Una configuración más baja puede ofrecer mayor carga aerodinámica y velocidad en curva, pero también eleva el riesgo de desgaste del fondo. Lo vivido en Las Vegas, donde el asfalto nuevo y el trazado urbano provocaron un rozamiento excesivo, es una advertencia clara para el equipo de Woking.
La FIA determinó que el fondo de los MCL39 quedó por debajo del límite, lo que derivó en la exclusión de ambos pilotos de la clasificación final, afectando directamente la lucha por el campeonato. Actualmente, Lando Norris aún mantiene una ventaja de 24 puntos sobre Max Verstappen, mientras que Piastri sigue en la pelea por consolidarse en el top 5 del Mundial.
Qatar: terreno con menos baches pero muchos pianos
El Circuito de Lusail, reasfaltado en 2024, presenta un trazado más amable en cuanto a baches, pero con pianos agresivos que exigen un reglaje equilibrado. En especial durante el formato Sprint, donde se carga menos combustible —unos 35 kg—, el desgaste puede controlarse. Sin embargo, en la carrera principal del domingo, con más de 100 kg de gasolina al inicio, el fondo se hunde más, especialmente en la parte trasera, que es precisamente donde se detectó la infracción en Las Vegas.
Reglajes entre el Sprint y la Qualy: el único respiro
Desde 2024, el reglamento permite modificar la configuración del coche entre el Sprint Shootout y la clasificación tradicional del sábado, lo cual ofrece cierto margen de maniobra a los ingenieros. Aun así, los ajustes están bloqueados tras la qualy del sábado, lo que significa que cualquier error en la altura puede resultar en una nueva sanción.
McLaren, por tanto, se ve forzado a adoptar una estrategia más prudente, al menos este fin de semana. Están claramente «en el punto de mira» tras el episodio de Las Vegas, y la FIA intensificará sus controles técnicos.
¿Sospechas entre equipos rivales?
La actuación de los comisarios tras la carrera en el Strip de Las Vegas parece haber respondido a una señal de alerta. Ya sea por quejas internas de rivales o por una observación directa del comportamiento del coche de Norris —levantado en las vueltas finales—, se sospecha que los inspectores sabían a dónde mirar. No sería la primera vez que ocurre: ya en Hungría, Leclerc vivió una situación similar sin llegar a sanción.
Fernando Alonso, tras el GP de Brasil, dejó entrever algo más: «no puedo ser del todo sincero», dijo, en referencia a posibles ajustes ilegales de altura en algunos coches. Su equipo, Aston Martin, optó por un enfoque más cauteloso, evitando sanciones a costa de rendimiento.
El Mundial, en juego por milímetros
Con apenas dos citas por delante, Qatar y Abu Dhabi, el campeonato de pilotos 2025 puede definirse por detalles como este. Si McLaren no encuentra el equilibrio adecuado entre performance y legalidad técnica, podría perder su ventaja en el momento más crítico del año.
Lo que se vivirá en Lusail este fin de semana recuerda a la tensión de 2021: una lucha milimétrica, reglamento en mano, donde un solo error técnico puede decidir el título. La F1, en su máxima expresión.