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De la caída al renacer: el plan de Márquez para conquistar su décimo título

Marc Márquez ha regresado al asfalto. / EP
 Cien días después de su accidente en Indonesia, el campeón está de regreso... y más determinado que nunca

Marc Márquez ha vuelto a subirse a una moto y lo ha hecho dejando señales más que positivas. Cien días después de su aparatosa caída en el Gran Premio de Indonesia, el nueve veces campeón del mundo ha completado varias tandas en el circuito Aspar, montado en una Panigale V2 de calle, con el gesto relajado y la sonrisa recuperada. Todo apunta a que su reaparición en MotoGP está cada vez más cerca, y en Ducati crece el optimismo.

Probando sensaciones con confianza

La prueba no fue oficial ni se trató de una moto de competición, pero sí fue clave para evaluar sus sensaciones físicas y anímicas tras la lesión que cerró de forma anticipada su 2025. Michele Pirro, probador de Ducati, fue claro: «Está bien, con confianza y sonriendo». Además, se permitió rodar junto a él y compartir esa energía positiva. Márquez no solo volvió a girar con intensidad, también publicó imágenes de sus vueltas, como si quisiera enviar un mensaje claro: está listo para volver a luchar.

Ducati cree en él

Uno de los más entusiastas es Davide Tardozzi, jefe del equipo oficial Ducati, que en declaraciones a GPOne elogió la evolución de su piloto: «Está en una forma física inmejorable. Aunque no estuviera al 100%, estaría muy cerca. El objetivo es estar en la primera carrera, y no estamos preocupados». Un mensaje claro de confianza en su regreso.

Esa primera cita será el Gran Premio de Tailandia, previsto entre el 27 de febrero y el 1 de marzo, aunque todos los focos están puestos en el test de Sepang, donde se espera que Márquez reaparezca oficialmente con la GP26. Será allí donde se mida con el resto de pilotos y fabricantes, y donde se podrá comprobar si ha logrado mantener el nivel que lo llevó a dominar MotoGP durante años.

El reto de la décima corona

Para Marc no se trata solo de volver: su gran objetivo es conquistar el décimo título mundial, un hito que lo acercaría aún más al olimpo del motociclismo. Tras un 2025 accidentado, su motivación sigue intacta. La adaptación a Ducati, que comenzó con ciertas dificultades, ha ido tomando forma. Ahora, con más tiempo de trabajo y una pretemporada seria por delante, el catalán quiere devolver todo lo que la marca italiana ha apostado por él.

Y en el otro lado del box, Pecco Bagnaia —vigente campeón— también ha sido señalado por Tardozzi como parte esencial del proyecto: «Ha asimilado lo que pasó en 2025. Creo que nos encontraremos su mejor versión». Así, Ducati se prepara para 2026 con dos titanes en sus filas y un solo objetivo: revalidar la corona.