FÓRMULA 1

Aston Martin se hunde y Alonso se resigna: “Es un año de transición”

Fernando Alonso con el Aston Martin. / EP
Sin velocidad, sin puntos y con frustración acumulada, el asturiano estalló por radio tras cruzar la meta en 11ª posición

El Gran Premio de Arabia Saudí dejó un sabor amargo en el garaje de Aston Martin, y especialmente en un Fernando Alonso que, a pesar de su entrega y talento inagotable, volvió a irse de vacío. El AMR25, coche de esta temporada, ha demostrado estar varios pasos por detrás de sus rivales y ha obligado al piloto asturiano a firmar carreras agónicas que no conducen a puntos ni a gloria. “Ahora no podemos hacer nada”, lamentó con resignación.

Un coche sin alma competitiva

Lo que fue en 2023 un proyecto ilusionante, con el AMR23 brillando en las primeras carreras del año, se ha desdibujado en una evolución técnica desacertada. El AMR25 no es competitivo en ninguna faceta: ni en velocidad punta, ni en curva rápida, ni en tracción. Solo Sauber parece estar por detrás en rendimiento, y ni siquiera los pilotos de Racing Bulls o Haas tienen problemas en superar a los monoplazas verdes.

Alonso, por su parte, volvió a mostrar su habitual maestría: rozó la Q3 con una vuelta excelente en clasificación, marcó el mejor tiempo de reacción en salida y remontó tres posiciones en la arrancada. Aun así, terminó 11º, sin puntos y con el alma hecha trizas. "Nunca más. Nunca volveré a hacer una carrera como esta. Nunca. En mis 25 años de carrera", exclamó por radio. Una muestra clara de la frustración acumulada.

“Es un año de transición”

El discurso en el box de Aston Martin ha cambiado: el 2025 ya no importa tanto como el 2026. La llegada de nuevas normativas técnicas y de motor en ese año ha hecho que el equipo británico centre sus esfuerzos en ese horizonte. "Es un año de transición", se repite desde Silverstone, incluso en boca de figuras clave como Andy Cowell, responsable del proyecto del futuro motor.

Incluso se ha deslizado la posibilidad de que Adrian Newey, el genio del diseño de Red Bull, se sume al proyecto de Lawrence Stroll, lo que reforzaría un cambio de ciclo. Alonso, con visión a largo plazo, lo tiene claro: “Estoy totalmente de acuerdo. Hay que prepararse desde ya”. El problema es que mientras tanto, queda una temporada entera de sufrimiento.

Alonso, un piloto sin culpa

Pocos pueden poner en duda el nivel de Fernando Alonso. A sus 43 años, sigue siendo uno de los mejores pilotos de la parrilla. Preciso, agresivo y cerebral, el asturiano sigue rindiendo por encima de las posibilidades de su monoplaza. Sin embargo, el talento no basta si el coche no acompaña.

La frustración del bicampeón es visible. No es solo no puntuar, es ver cómo los rivales directos, con coches teóricamente similares, te adelantan sin oposición. Fue el caso del joven Isack Hadjar, que le superó con facilidad en Jeddah. "Nos falta velocidad en recta, unos 7-8 km/h, y eso en carrera te destroza", apuntó Alonso.

Mirando a 2026… y más allá

La esperanza de Fernando Alonso y Aston Martin está puesta en el reset total que supondrá 2026. Nuevas reglas, motores propios, una estructura en crecimiento y el compromiso de figuras de peso pueden dar un giro a la situación. Pero queda por ver si el asturiano, pese a su compromiso actual, querrá seguir tras otra temporada sin brillo.

Por el momento, Alonso ha dejado claro que seguirá compitiendo este año y, posiblemente, también el próximo. Lo que suceda después dependerá de muchas variables, aunque ya ha avisado entre risas: “A los 50 no creo que siga… o sí”.

Mientras tanto, Aston Martin toca fondo, y su piloto estrella solo puede mirar al horizonte. El futuro parece prometedor, pero el presente es un castigo. Y el tiempo, por mucho que Alonso lo desafíe cada domingo, no se detiene.