El AMR25 se prepara para los retos de la F1 con Alonso y Adrián Newey
La impaciencia se palpa en el ambiente. Los seguidores de Fernando Alonso y Aston Martin esperan con ansias la llegada de la nueva temporada de F1, pero la gran incógnita sigue siendo si el reconocido ingeniero Adrian Newey tendrá alguna influencia en el diseño del AMR25, el coche que se presentará oficialmente el 23 de febrero y rodará al día siguiente en Bahréin. Sin embargo, los detalles más recientes sugieren que la esperanza de ver su toque en el coche de este año podría ser solo una ilusión, ya que su participación activa en el proyecto comenzará más tarde.
El AMR25 y la influencia de Newey: ¿Cualquier sombra de su toque?
La primera respuesta a la pregunta es un rotundo no. Aunque el equipo británico hizo grandes esfuerzos para dar la bienvenida a Adrian Newey en septiembre de 2024, el coche de este año, el AMR25, comenzó a diseñarse mucho antes, concretamente entre junio y julio de 2024. Dan Fallows y Eric Blandin, hasta ese momento al mando de la oficina técnica, ya habían puesto las bases del coche antes de que Newey llegara oficialmente a Aston Martin. Además, el ingeniero británico, conocido por su maestría en la aerodinámica, estaba en un periodo de “gardening”, el tiempo de inactividad obligatorio que la FIA exige a los ingenieros que dejan un equipo antes de unirse a otro. Según lo anunciado por Newey en septiembre, su participación real en el proyecto comenzará en marzo de 2025, concretamente el 2 de marzo.
La polémica del “Gardening” y las especulaciones sobre trabajo bajo cuerda
Se ha especulado, y mucho, sobre la posibilidad de que Adrian Newey haya roto el periodo de “gardening” a través de reuniones clandestinas o intercambios fuera del alcance de la FIA, pero Toni Cuquerella, exingeniero de Ferrari, HRT y Williams, descarta esta opción rotundamente. En palabras del propio Cuquerella: “Estoy seguro de que Newey no lo hará. Por prestigio, por la forma en que entiende la profesión y porque no le aportaría nada a corto plazo. Además, el riesgo que implicaría es inmenso, y estoy convencido de que no lo tomará”. Cuquerella, que también conoce bien al personal de Aston Martin, descartó cualquier acción que pueda poner en peligro la integridad profesional del ingeniero.
La realidad del AMR25: ¿Un año de esperanza o de reconstrucción?
El AMR25, al menos en su primera fase, no contará con la influencia directa de Adrian Newey. De hecho, Newey no participará en los test de pretemporada en Bahréin, que se celebrarán del 26 al 28 de febrero. Su primer contacto con el coche se producirá en Australia, para el Gran Premio del 14 al 16 de marzo, donde podría empezar a trabajar en líneas de desarrollo para las primeras actualizaciones del coche. Sin embargo, las grandes mejoras no llegarán hasta Miami (4 de mayo) o incluso hasta Imola (18 de mayo), cuando el AMR25 podrá enfrentarse a los verdaderos retos de los equipos de cabeza: McLaren, Ferrari, Red Bull y Mercedes.
Aston Martin, una escudería que también es marca de coches de lujo, no puede permitirse un desliz. La publicidad y la visibilidad en las primeras carreras son claves para su economía, por lo que los resultados deben llegar rápidamente. Si el coche sigue lejos de la cabeza, es posible que Newey se vea obligado a dedicarle más tiempo a la evolución del AMR25, algo que podría ocurrir a lo largo de 2025. La competencia en la F1 es feroz, y Aston Martin necesita resultados para sostener su imagen.
El AMR26: La gran esperanza de Aston Martin y el desafío del cambio de reglamentación
Desde una perspectiva técnica, lo que realmente podría marcar la diferencia es el desarrollo del AMR26, el coche que se prepara para el cambio de reglamento más importante de los últimos 30 años en la F1. La nueva normativa promete una revolución aerodinámica y un coche más corto, más estrecho, con ruedas más pequeñas, lo que abrirá nuevas oportunidades para Aston Martin. Newey, como líder del desarrollo, tiene en sus manos una hoja en blanco para diseñar una aerodinámica móvil en los alerones y optimizar los componentes para ganar ventaja sobre sus rivales.
El ejemplo de Brawn GP en 2009 y los éxitos de Red Bull en 2022, bajo la dirección de Newey, podrían ser una inspiración. El desafío es monumental, pero el equipo de Aston Martin, con la incorporación de Enrico Cardile (exjefe de chasis de Ferrari), parece estar más que preparado para la tarea. La clave está en la innovación y en la capacidad de adaptación a la nueva normativa.
El 2025 es un año clave para Aston Martin y su AMR25. Aunque Adrian Newey no tendrá una participación directa en el coche de este año, su influencia podría ser crucial a partir de la temporada 2026, cuando el AMR26 entre en acción. Mientras tanto, el equipo de Alonso y Stroll deberá trabajar con los recursos actuales para mejorar el rendimiento y posicionarse entre los mejores. Los resultados en las primeras carreras del año marcarán la dirección que tomará el equipo británico en los próximos meses.