viral

¿Es realmente saludable? Revelan la verdad sobre el pollo de este supermercado y las estrías blancas

Pechugas de pollo. / Lidl
El 98% del pollo analizado en Lidl muestra estrías blancas, un fenómeno vinculado al crecimiento acelerado de las aves. Aunque no supone un riesgo para la salud, ¿qué implica para el consumidor?

Un reciente estudio del Observatorio de Bienestar Animal (OBA) ha encendido las alarmas en España al revelar que el 97,9% de las pechugas de pollo analizadas en Lidl presentan estrías blancas, una miopatía muscular vinculada al rápido crecimiento de estas aves en granjas industriales. Aunque no representan un riesgo directo para la salud humana, estas marcas disminuyen significativamente el valor nutricional de la carne y reflejan las problemáticas condiciones de producción intensiva.

¿Qué son las estrías blancas y cómo afectan al pollo?

Las estrías blancas son una patología muscular que se origina por el crecimiento antinaturalmente acelerado de los pollos, un proceso común en la ganadería industrial. Este crecimiento provoca que las fibras musculares no reciban suficiente sangre y oxígeno, lo que resulta en la formación de tejido graso y fibroso.

Según el informe, las pechugas afectadas pueden contener:

  • Hasta un 224% más de grasa.
  • Entre un 7% y un 21% más de calorías.
  • 10% menos de colágeno y hasta un 9% menos de proteínas.

Míriam Martínez, veterinaria del OBA, advierte que estas condiciones contradicen la percepción de que el pollo es una opción saludable. “Mucha gente elige el pollo por su bajo contenido graso, pero no considera los impactos del estriado blanco en su calidad nutricional”, explica.

La investigación: análisis en más de 300 tiendas

El estudio, llevado a cabo entre abril y mayo de 2024, evaluó 6.097 bandejas de pollo procedentes de 321 supermercados Lidl en toda España. Los productos analizados incluyen pechugas enteras y filetes finos, pero excluyen variedades condimentadas, ecológicas o camperas.

El resultado fue contundente:

  • 98% de las muestras presentaban estrías blancas.
  • 46% de los casos fueron clasificados con una gravedad nivel 2 (significativa).
  • Más de un 20% exhibieron un estriado grave (nivel 3).

Dado que estas estrías no son visibles en todos los filetes de un paquete, los consumidores enfrentan dificultad para identificar los productos más afectados, aumentando la falta de transparencia.

¿Riesgo para la salud? Expertos opinan

Aunque las estrías blancas no representan un peligro inmediato para la salud humana, sí evidencian problemas en el sistema de producción. Según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), la presencia de estas marcas no supone un problema de seguridad alimentaria, pero el OBA alerta sobre su impacto en la calidad de la carne.

Por otro lado, desde Lidl aseguran que realizan controles de calidad “más estrictos que los requisitos legales”. “La presencia de estrías blancas es un factor visual que no afecta al valor nutricional ni a la seguridad alimentaria”, sostiene la cadena.

El trasfondo: ganadería industrial y crecimiento acelerado

El estriado blanco está intrínsecamente ligado a las prácticas de ganadería industrial, que seleccionan genéticamente razas de crecimiento rápido para maximizar la producción. Según el OBA, el crecimiento de estos pollos equivale a que un bebé humano alcanzara los 300 kilos en sus dos primeros meses de vida.

“Este modelo prioriza el rendimiento económico sobre el bienestar animal y la calidad del producto”, critica Martínez. Estas aves suelen vivir en condiciones de hacinamiento, con poca movilidad y sometidas a un ritmo metabólico antinatural que les causa problemas respiratorios, cardíacos y musculares.

¿Una solución posible? El Compromiso Europeo del Pollo

El OBA y organizaciones animalistas internacionales han instado a Lidl a adherirse al Compromiso Europeo del Pollo, una iniciativa respaldada por 40 ONG que promueve:

  • El uso de razas de crecimiento lento.
  • La reducción de la densidad poblacional en las granjas.
  • Mejores estándares de bienestar animal.

Estudios han demostrado que solo el 9% de los pollos de crecimiento lento presentan estrías blancas, en comparación con el 63-78% de las razas de crecimiento rápido. Sin embargo, algunos expertos critican esta alternativa como un intento de “lavado de cara” de la ganadería industrial, ya que las diferencias en los tiempos de sacrificio son mínimas.

Impacto en el consumidor y próximos pasos

El informe del OBA ha sido remitido a los Ministerios de Consumo y Agricultura para solicitar una investigación que garantice la transparencia y calidad de la carne de ave en España. Al mismo tiempo, organizaciones animalistas piden un cambio estructural en el modelo de producción.

“Es hora de que los consumidores exijan más transparencia y que las autoridades supervisen las condiciones de producción”, concluye Martínez.

Mientras tanto, el debate sobre las estrías blancas no solo expone los problemas de la ganadería intensiva, sino que también pone en evidencia la necesidad de un consumo informado y responsable.