¿la telebasura?

Macarena Olona destroza a Ignacio Escolar, el director sin título de eldiario.es

"Macarena Olona e Ignacio Escolar en La Sexta Explica : una con datos, el otro con caricaturas."
Ignacio Escolar llegó al debate con la seguridad de un chef vegano en un asador argentino: convencido de que tenía la razón, pero completamente fuera de lugar. Frente a él, Macarena Olona, afilada como siempre, lista para desmontar sus falacias con datos y sentido común

Imaginen por un momento que decir la verdad fuera un deporte de riesgo. No hablo de las verdades grandes y filosóficas que preocupaban a Sócrates, sino de las pequeñas verdades incómodas, esas que los progresistas llevan años maquillando con eufemismos y censurando con mohines de indignación. Pues bien, en España, Macarena Olona se ha subido al ring y ha soltado un directo a la mandíbula de la corrección política, lo que ha provocado el predecible pánico entre los guardianes del pensamiento único.

Esta semana, Olona apareció en La Sexta Explica, un programa de televisión que, para quienes no estén familiarizados, es lo más parecido a un club de lectura de El Manifiesto Comunista, pero con más anuncios. La ocasión era la Cumbre de los Patriotas en Madrid, un evento que ha reunido a los líderes de la derecha europea bajo el liderazgo de Santiago Abascal. Naturalmente, esto hizo sonar todas las alarmas en la redacción de El Diario.es, donde Ignacio Escolar—director del medio y, curiosamente, sin título de periodista—se preparó para la confrontación con el entusiasmo de un soldado raso enviado al frente sin casco.

Y vaya si fue una masacre. Olona, con su estilo directo y sin florituras, le recordó a Escolar algo que cualquier ciudadano con acceso a la realidad ya sabe: los partidos patrióticos europeos no están creciendo por generación espontánea ni por hipnosis colectiva. No, están creciendo porque los ciudadanos—franceses, italianos, españoles—están hartos de que sus países se deslicen sin frenos por la pendiente del multiculturalismo descontrolado, la inseguridad rampante y la censura disfrazada de buenismo.

Cuando Olona mencionó que 13 millones de franceses votaron a partidos identitarios tras años de atentados terroristas, que Fratelli d'Italia ganó con 7 millones de votos, y que Vox sigue atrayendo a millones de españoles, Escolar hizo lo que mejor sabe hacer: crear una caricatura. Con el tono de un inquisidor de Twitter, vino a sugerir que todos esos votantes son neonazis en potencia. En su mente progresista, cualquiera que se preocupe por la identidad nacional y la seguridad ciudadana debe, lógicamente, marchar por las calles con el brazo en alto.

Olona, con la paciencia de un adulto explicándole a un niño que la luna no es de queso, desmontó la falacia con datos y sentido común. Pero esto es España en 2025, y la izquierda mediática ya no sabe cómo manejar el sentido común. ¿La primera mujer que llega a la presidencia del Consejo de Ministros en Italia? Un hito feminista, salvo que sea Giorgia Meloni, en cuyo caso es "fascismo con falda". ¿Millones de europeos votando por la derecha? No puede ser porque estén hartos de la inseguridad y la burocracia woke, tiene que ser porque son fanáticos.

Así que aquí estamos: Macarena Olona dice lo obvio, y la izquierda entra en modo histeria. La moraleja es simple: si la realidad choca con la narrativa progresista, peor para la realidad. Pero millones de europeos no están dispuestos a seguir fingiendo que no ven lo que ocurre a su alrededor. Y eso es, precisamente, lo que más aterra a Ignacio Escolar y compañía.