Del poder a la cocaína: así nació el cártel más polémico del chavismo
El Cártel de los Soles es el nombre de una estructura criminal que habría transformado al Estado venezolano en parte del negocio global del narco
El denominado Cártel de los Soles es una expresión utilizada desde hace años por investigadores, analistas de seguridad y autoridades estadounidenses para referirse a una presunta red de narcotráfico vinculada a altos mandos militares de Venezuela. No se trata de un cártel tradicional, como los grandes grupos criminales latinoamericanos, sino de una estructura que, según distintas acusaciones internacionales, operaría desde dentro del propio aparato del Estado venezolano.
El término comenzó a popularizarse a partir de investigaciones judiciales y periodísticas que señalaban a generales y almirantes de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana como piezas clave en el tránsito de cocaína producida en Colombia hacia Estados Unidos y Europa. Su nombre procede de los “soles” dorados, las insignias que identifican el máximo rango militar en Venezuela, convertidas en símbolo del supuesto entramado.
Una estructura ligada al poder militar
De acuerdo con las acusaciones formuladas por el Departamento de Justicia y el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, el Cártel de los Soles no funcionaría como una organización jerárquica clásica con un mando único. Se describiría más bien como una red de cooperación entre altos cargos militares y políticos que, aprovechando su posición institucional, facilitarían rutas, protección y logística para el tráfico de drogas.
Según estas investigaciones, la red habría utilizado aeropuertos controlados por el Ejército, pistas clandestinas, puertos del Caribe y rutas marítimas vigiladas por la Armada venezolana para mover grandes cantidades de estupefacientes. Este modo de operar explicaría por qué Venezuela ha sido señalada como un punto clave en el corredor internacional del narcotráfico.
Zonas de influencia y rutas
Las regiones fronterizas con Colombia, especialmente los estados de Apure, Táchira y Zulia, aparecen de forma recurrente en los informes como áreas estratégicas. Desde allí, la droga cruzaría el territorio venezolano hacia el norte del país, con salida posterior por vía aérea o marítima, conectando con Centroamérica, el Caribe y finalmente con mercados internacionales.
El carácter transnacional de estas operaciones ha llevado a organismos internacionales a considerar que el impacto del Cártel de los Soles no se limita a Venezuela, sino que afecta a la seguridad regional y al tráfico global de drogas.
Las figuras señaladas
A lo largo de los años, diversas investigaciones han mencionado a dirigentes del chavismo como presuntos implicados. Entre los nombres citados figuran Nicolás Maduro, acusado por Estados Unidos de narcoterrorismo; Diosdado Cabello, uno de los hombres fuertes del régimen; y Hugo “El Pollo” Carvajal, exjefe de la inteligencia militar, reclamado por la justicia estadounidense.
Estas acusaciones han sido rechazadas de forma reiterada por el Gobierno venezolano, que las considera parte de una estrategia política y de presión internacional, defendiendo que no existen pruebas concluyentes.
Dimensión política y judicial
El interés internacional por el Cártel de los Soles se intensificó tras la apertura de causas judiciales en Estados Unidos, que incluyen acusaciones de conspiración para introducir grandes cantidades de cocaína en territorio norteamericano. En 2020, Washington anunció recompensas millonarias por información que condujera a la captura de varios dirigentes venezolanos, elevando la tensión diplomática entre ambos países.
Más recientemente, la calificación del presunto entramado como organización terrorista internacional ha añadido una nueva dimensión al conflicto, al permitir acciones más amplias bajo el marco de la lucha contra el terrorismo.
Un concepto controvertido
El Cártel de los Soles se ha convertido así en un término cargado de implicaciones políticas, judiciales y geoestratégicas. Para unos, representa la prueba de la corrupción estructural del Estado venezolano; para otros, es una etiqueta utilizada con fines políticos en el enfrentamiento entre Caracas y Washington.