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Solo hay una carretera y está en Asturias: así se llega al pueblo más aislado de Cantabria

Vista desde arriba de Tresviso. / A.S.P
A casi mil metros de altitud, entre riscos y niebla, vive una aldea con alma de otra época

Escondido entre las montañas de los Picos de Europa, a nada menos que 925 metros sobre el nivel del mar, se alza Tresviso, el municipio más alto de Cantabria. Perteneciente a la comarca de Liébana, este pequeño núcleo de apenas medio centenar de habitantes no solo destaca por su altitud, sino por ser uno de los lugares más singulares, recónditos y con más carácter de toda la región.

Un acceso que es una aventura

Lo que hace a Tresviso especialmente fascinante no es solo su altitud, sino la forma de llegar hasta él. A pesar de estar en territorio cántabro, la única carretera que lo conecta en coche parte desde Asturias, a través del desfiladero del río Cares. Por el lado cántabro, solo se puede acceder a pie, a través de la legendaria ruta de Urdón a Tresviso, un impresionante camino de montaña que asciende más de 800 metros de desnivel en apenas 6,5 kilómetros de recorrido.

Esta ruta, empedrada y serpenteante, fue construida a finales del siglo XIX para transportar el queso de Tresviso y productos mineros por mulas y cargueros. Hoy en día es uno de los senderos de montaña más espectaculares de Cantabria, y una experiencia inolvidable para excursionistas.

Una aldea suspendida entre montañas

Tresviso parece suspendido en el tiempo. Rodeado de crestas calizas, su ubicación lo convierte en un mirador natural sobre los valles del Desfiladero de la Hermida y la cuenca del río Deva. Sus casas de piedra, sus callejuelas empedradas y la tranquilidad que se respira lo hacen un destino ideal para los amantes de la naturaleza, el senderismo y la autenticidad rural.

Además, forma parte del Parque Nacional de los Picos de Europa, por lo que su entorno está protegido y conserva una rica biodiversidad, con rebecos, águilas reales y bosques de hayas en las zonas bajas del camino.

Cuna de uno de los quesos más famosos de España

Pero si hay algo por lo que Tresviso es conocido más allá de sus montañas, es por su emblemático queso picón, también llamado queso de Tresviso. Este queso azul, curado en cuevas naturales de alta humedad y baja temperatura, tiene una textura untuosa y un sabor potente y profundo, que lo convierten en uno de los más valorados de España.

El Picón Bejes-Tresviso cuenta con Denominación de Origen Protegida (D.O.P.), y representa un producto tradicional que sigue elaborándose con métodos artesanales transmitidos de generación en generación.

Tresviso, con su altitud extrema, su acceso desafiante y su riqueza cultural y gastronómica, es uno de esos destinos que no se visitan por casualidad, sino por amor a la montaña y a los pueblos con alma. Un rincón aislado, sí, pero cargado de historia, sabor y belleza natural. Una Cantabria profunda y vertical, que merece ser descubierta a paso lento.