Este rincón de Cantabria tiene un barrio colgante
Este singular barrio está formado por un grupo de edificios contiguos, que han conservado su apariencia tal y como la lucían en los años 50 del siglo pasado, sin apenas variaciones en su arquitectura. Los edificios se asoman vertiginosamente a la hoz del río Quiviesa, en su paso por Potes, ofreciendo unas vistas impresionantes de esta pequeña pero encantadora localidad en el corazón de Liébana.
El esplendor del Barrio Colgante
En su máximo esplendor, el Barrio Colgante de Potes ha sido un referente para quienes visitan esta comarca. Cada rincón de este antiguo barrio nos invita a caminar por sus calles llenas de historia, donde los edificios que se erigen a ambos lados de la calle parecen flotar sobre el paisaje gracias a su imponente ubicación. Conservar su aspecto original ha permitido que el barrio mantenga el encanto de antaño, con sus fachadas tradicionales y sus elementos arquitectónicos medievales que parecen narrar la historia de un tiempo pasado.
Este barrio está integrado en el Barrio del Sol, una de las zonas más características de Potes, y en sus calles se pueden encontrar algunos de los edificios más representativos de la localidad. Entre ellos destaca la Torre de Orejón de la Lama, un emblemático edificio de arquitectura medieval que marca el horizonte de la ciudad. Además, en el Barrio Colgante podemos descubrir la Casona de La Canal y otras casonas hidalgas que salpican la zona, testigos de la nobleza que habitó en Potes siglos atrás.
Gastronomía local: un festín de sabores tradicionales
Pero el Barrio Colgante no solo es un lugar para admirar su arquitectura. Este rincón de Potes es también un punto de encuentro gastronómico. A lo largo de la Calle del Sol podemos disfrutar de una amplia variedad de tascas y mesones donde deleitarnos con la exquisita gastronomía local. Los bares y restaurantes del barrio nos ofrecen una carta basada en productos de la tierra, con materias primas abundantes y de calidad extraordinaria que caracterizan la cocina de la comarca de Liébana.
En estas tabernas, los visitantes pueden degustar los mejores vinos de Liébana, una auténtica delicia que se ofrece en todos los establecimientos del barrio. Los vinos de la región son muy apreciados por su sabor único, el cual refleja la tradición vitivinícola de la zona. Además, los comensales pueden disfrutar de una variedad de manjares preparados de manera tradicional, que incluyen platos basados en la carne, los productos lácteos y, por supuesto, las deliciosas carnes de montaña y el cocido lebaniego.
Un viaje en el tiempo y en los sabores de Liébana
Visitar el Barrio Colgante de Potes es una experiencia que no solo nos transporta a otro tiempo a través de su arquitectura única, sino que también nos invita a saborear los productos más auténticos de la comarca de Liébana. Un paseo por sus calles es un viaje completo a través de la historia y la cultura de este pintoresco rincón de Cantabria, que sigue manteniendo su esplendor y su carácter tradicional.
El Barrio Colgante es, sin duda, un lugar que fascina a todo aquel que se adentra en sus callejones y plazas, dejándose envolver por la magia de sus paisajes y la calidez de su gente, que ha sabido mantener viva la esencia de Potes a lo largo de los siglos.