Este emblema histórico de Cantabria busca nuevo dueño por 2,3 millones de euros
El conjunto histórico de la Torre de Mogrovejo, un emblema arquitectónico de la comarca lebaniega en Cantabria, ha salido al mercado por un precio de 2.300.000 euros. La oferta, gestionada por una firma inmobiliaria especializada en propiedades singulares, incluye no solo la imponente torre del siglo XIII, sino también una amplia casa solariega, capilla privada, antiguas dependencias de servicio —como la vivienda de los guardeses, pajar y caballerizas—, así como más de tres hectáreas de terreno en un entorno natural privilegiado a los pies de los Picos de Europa.
Este enclave monumental está situado en el corazón del municipio de Camaleño, dentro de uno de los núcleos rurales con mayor proyección patrimonial de la región: Mogrovejo, reconocido oficialmente desde 2020 como uno de Los Pueblos Más Bonitos de España. Ya en 2017, la localidad había sido galardonada con el Premio Pueblo de Cantabria por su conservación, armonía arquitectónica y autenticidad montañesa. Estos reconocimientos han posicionado a Mogrovejo como uno de los destinos rurales más buscados del norte peninsular.
Un conjunto arquitectónico de valor excepcional
La torre medieval, catalogada como Bien de Interés Cultural (BIC), constituye el centro visual y simbólico de Mogrovejo. Se trata de una construcción defensiva que ha resistido al paso del tiempo, manteniendo una envolvente de piedra maciza y una cubierta original, si bien su interior permanece sin distribución, en estado bruto, lo que obliga a una rehabilitación integral, sujeta en todo momento a las exigencias legales que conlleva su alto grado de protección patrimonial.
La superficie total edificada supera los 1.600 metros cuadrados, distribuidos entre distintas construcciones auxiliares que podrían integrarse en un proyecto de reconversión turística, respetando su configuración histórica. El conjunto ofrece, entre otras estancias, nueve habitaciones, cuatro baños, amplios espacios exteriores ajardinados, chimenea, porche, terraza, trastero y una singular capilla privada, que añade valor simbólico y espiritual al conjunto.
Un emplazamiento con creciente interés turístico
Situado a apenas unos kilómetros de Potes, y a escasa distancia del Monasterio de Santo Toribio de Liébana, Mogrovejo se beneficia de un flujo turístico sostenido a lo largo del año, especialmente en temporadas como Semana Santa, verano y puentes nacionales. Su imagen —construcciones de piedra, balconadas floridas, ganado pastando en praderas verdes, calles empedradas y ausencia de ruidos urbanos— ofrece una experiencia de inmersión en el paisaje rural cántabro que ha sido ampliamente difundida en medios y campañas institucionales.
En este contexto, la venta de la torre se plantea como una oportunidad única de inversión en turismo cultural, orientada a la creación de un hotel rural de categoría superior, residencia cultural o centro de interpretación histórico. Las características de la finca permiten, con una intervención adecuada, integrar alojamiento, gastronomía, eventos y experiencias vinculadas al patrimonio, en un entorno con clara demanda creciente.
Condiciones legales y estado de conservación
El inmueble, al tratarse de un BIC, está sujeto a la legislación de protección del patrimonio histórico de Cantabria. Cualquier operación de compraventa debe notificarse a la administración regional, que se reserva derechos de tanteo o supervisión. Además, toda actuación constructiva deberá contar con la aprobación expresa de la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Cantabria.
En la actualidad, la torre y los edificios auxiliares se encuentran deshabitados y presentan signos de deterioro estructural progresivo, especialmente en cubiertas y elementos exteriores. Se trata de un complejo arquitectónico con enorme potencial, pero que exige una inversión considerable en restauración y adecuación funcional, en consonancia con las normas de conservación.
Un legado histórico con posibilidades de futuro
La finca estuvo en manos de la familia del periodista Florencio de La Lama Bulnes, vinculado durante décadas a la prensa regional, y ha sido objeto de múltiples propuestas de uso en el pasado reciente. Entre las ideas sugeridas destacan la conversión en equipamiento cultural o turístico, y no se descarta que alguna entidad especializada —ya sea pública o privada— retome iniciativas anteriores para poner en valor este elemento central del patrimonio lebaniego.
Mogrovejo, además de su riqueza arquitectónica, es también un punto de partida de múltiples rutas de senderismo, conexión con espacios protegidos y paso obligado para quienes recorren Liébana en busca de autenticidad y naturaleza. En este contexto, la posibilidad de alojarse en un edificio del siglo XIII, con historia, carácter y vistas a los Picos de Europa, constituye un argumento diferencial frente a otras fórmulas de turismo rural.
La torre de Mogrovejo no solo representa un testimonio del pasado medieval de la región, sino que, con una intervención respetuosa y estratégica, puede transformarse en un modelo de dinamización rural basada en el patrimonio y la sostenibilidad.