TURISMO

Esta cueva termal de Cantabria tiene las aguas más calientes de España

Cuevas termales en Cantabria. / B.L.H
Cantabria, una región que se distingue por su impresionante belleza natural, guarda en su interior verdaderos tesoros que, más allá de sus famosos paisajes, ofrecen experiencias únicas e inigualables

Entre sus maravillas se encuentra la cueva termal del Balneario La Hermida, un auténtico oasis donde la naturaleza y la historia se fusionan para brindar una experiencia terapéutica excepcional.

El Balneario La Hermida: un enclave natural de aguas cristalinas

Ubicado en la Carretera La Hermida a Potes, el Balneario La Hermida es uno de esos lugares que parecen sacados de un sueño. Tal y como se menciona en su página web, el nombre “Hermida” tiene su origen en un antiguo topónimo que hace referencia a la existencia de manantiales de agua muy caliente, que en tiempos pasados eran conocidos como Hervida. Esta conexión con las aguas termales se mantiene intacta hasta nuestros días, ya que el manantial que se encuentra en esta zona sigue brotando a una temperatura constante de 60ºC.

Este balneario no solo es un espacio dedicado al bienestar, sino también una parte importante de la historia de la región. Ya en el siglo XVIII se tenía constancia del uso terapéutico de las aguas termales de La Hermida. Hasta el año 1841, el manantial de agua mineral estaba al descubierto, sin ninguna protección frente a las inundaciones. En ese entonces, los enfermos acudían a una pequeña cueva contigua al manantial, donde se bañaban en un recipiente de madera hecho a partir de un tronco de árbol.

En 1842, la creciente afluencia de personas que buscaban los beneficios de estas aguas termales llevó a la construcción de una casa de baños más grande, con dos pisos: uno destinado a los baños y otro para hospedería. Así comenzaba la organización de las curas termales en la zona, que hoy en día sigue siendo uno de los principales atractivos de La Hermida.

Cueva termal: el lujo de sumergirse en aguas naturales

Además de contar con un moderno balneario, el Balneario La Hermida ofrece una serie de servicios que incluyen tratamientos de bienestar, masajes, circuitos termales, hotel y restauración. Pero, sin lugar a dudas, uno de los principales encantos del lugar es su cueva termal, un espacio único que no deja indiferente a quienes lo visitan.

A los pies de los Picos de Europa, rodeada de majestuosas montañas que alcanzan los mil metros de altura, la cueva termal es un lugar donde el cuerpo y la mente se fusionan con la naturaleza. El agua que brota de los manantiales, a 59ºC, se convierte en el vehículo perfecto para alcanzar una relajación profunda y unas sensaciones sensoriales nunca antes experimentadas. Los neuroreceptores del cuerpo se activan y nos sumergimos en un bienestar completo que estimula los sentidos: desde el contacto con el agua cálida y cristalina hasta el entorno sonoro y visual que se despliega en la cueva.

Este espacio termolúdico, alimentado por las aguas termales que brotan naturalmente de la tierra, se convierte en un verdadero santuario del bienestar. Es, sin duda, una experiencia única, difícil de encontrar en cualquier otro balneario, que invita a la paz, el descanso y el placer.

Una experiencia inolvidable en el corazón de Cantabria

El Balneario La Hermida no solo es un lugar para disfrutar de las aguas termales, sino también un refugio en el que se encuentra un equilibrio perfecto entre la naturaleza, la historia y el bienestar. Quienes visitan este paraíso en Cantabria pueden sumergirse en aguas terapéuticas en un ambiente que parece detener el tiempo, rodeados de las imponentes montañas de los Picos de Europa, creando recuerdos imborrables en cada visita.

En resumen, este rincón de Cantabria, con su cueva termal, sus aguas sanadoras y su atmósfera de calma, es un tesoro que no deja de sorprender a quienes lo descubren, ofreciendo una experiencia de bienestar auténtica y profunda, difícil de encontrar en cualquier otro rincón del mundo.