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Rusia rechazará el alto el fuego propuesto por EE.UU. y Ucrania

El presidente ruso, Vladimir Putin. / X

El Kremlin también advierte que desplegar fuerzas de paz europeas en Ucrania sería considerado un "conflicto armado directo"

Tal como se preveía, Rusia no aceptará el alto el fuego de 30 días propuesto por Estados Unidos y Ucrania, según ha confirmado este jueves Yuri Ushakov, asesor del Kremlin, en declaraciones a la televisión estatal Rossía 1.

"Una tregua no es otra cosa que un respiro provisional para los soldados ucranianos. Nada más. Nuestro objetivo es un arreglo pacífico duradero que tenga en cuenta los intereses legítimos de nuestro país", afirmó Ushakov.

El Kremlin ha trasladado esta postura al consejero de seguridad nacional de EE.UU., Mike Waltz, durante una conversación telefónica.

Mientras tanto, en el campo de batalla, las tropas rusas han logrado avances significativos en la región de Kursk, donde el Ejército ucraniano se encuentra en retirada y en inferioridad táctica tras la drástica reducción de la ayuda militar estadounidense.

Según el jefe del Estado Mayor ruso, Valeri Guerásimov, el 86 % de Kursk ya ha vuelto a manos rusas, y en los próximos días esperan recuperar el 14 % restante, consolidando así su control sobre la zona.

"En los últimos cinco días, Rusia ha tomado 24 localidades y más de 259 kilómetros cuadrados de territorio", aseguró Guerásimov.

Advertencia del Kremlin: "Fuerzas de paz europeas en Ucrania serían un acto de guerra"

En un mensaje aún más desafiante, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, Maria Zakharova, ha lanzado una dura advertencia a Occidente:

"Para nosotros, es absolutamente inaceptable que en Ucrania se desplieguen unidades de las fuerzas armadas de otros Estados. Esto supondría la implicación de estos países en un conflicto armado directo con Rusia, al que responderemos con todos los medios disponibles".

Esta declaración cierra de facto cualquier posibilidad de que la UE u otros aliados envíen fuerzas de interposición, una idea que Polonia y otros países del Báltico habían comenzado a debatir como una opción para estabilizar el conflicto.

Trump en una encrucijada: presiona a Putin, pero sin medidas claras

En un intento por evitar el colapso de las negociaciones, el presidente Donald Trump ha enviado a Moscú a su enviado especial para Oriente Medio, Steve Witkoff, quien se reunirá con altos funcionarios rusos en las próximas horas.

Ayer, durante su encuentro con el primer ministro de Irlanda, Micheál Martin, Trump expresó su deseo de que Putin "acepte las condiciones de alto el fuego" que se discutieron en Yeda, pero evitó responder qué medidas tomará EE.UU. si Rusia las rechaza.

La posición de Trump sigue sin estar del todo clara. Ha retirado parte del apoyo militar a Ucrania, generando fuertes tensiones con Volodimir Zelenski, pero al mismo tiempo busca presionar diplomáticamente a Rusia.

Zelenski: "Rusia demuestra que no quiere la paz"

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha reaccionado rápidamente a las declaraciones del Kremlin con un mensaje en su cuenta de Telegram:

"Rusia confirma, una vez más, que quiere continuar la guerra y tratará de retrasar al máximo la llegada de la paz. Espero que la presión de Estados Unidos sea suficiente para poner fin a la guerra", escribió.

Tras el duro enfrentamiento con Trump y el vicepresidente JD Vance en la Casa Blanca, y la consiguiente retirada de apoyo militar, Zelenski ha intentado recomponer la relación con Washington y destacó que EE.UU. había ampliado la propuesta inicial de Ucrania de un alto el fuego en mar y aire hacia una tregua total de 30 días.

Sin embargo, con Rusia rechazando cualquier pausa en el conflicto y avanzando sobre Kursk, Ucrania se encuentra en una posición cada vez más vulnerable, sin el respaldo militar con el que contaba en el pasado y con Trump sin mostrar aún una estrategia clara sobre cómo enfrentará la negativa de Putin.

Escalada en Europa: Polonia pide armas nucleares estadounidenses

Mientras Rusia endurece su postura, Polonia ha solicitado oficialmente a Trump el despliegue de armas nucleares estadounidenses en su territorio, ante el temor de que el conflicto pueda expandirse más allá de Ucrania.

Esta petición, que Varsovia ya había insinuado en varias ocasiones, podría alterar radicalmente el equilibrio de poder en Europa del Este, provocando una respuesta agresiva por parte de Moscú.

"Si Polonia se convierte en un país con armamento nuclear estadounidense, Rusia tendrá que replantear toda su estrategia de defensa en la región", advirtió un analista militar ruso citado por TASS.

Con Rusia rechazando cualquier pausa en los combates, Trump sin definir una respuesta contundente y Polonia buscando nuclearizar su defensa, el conflicto en Ucrania sigue escalando sin una solución diplomática a la vista.