Rusia lanza el mayor ataque aéreo contra Ucrania desde 2022: más de 300 misiles y drones
La madrugada de este domingo, Ucrania ha sido escenario del mayor ataque aéreo ejecutado por Rusia desde el comienzo de la invasión a gran escala en febrero de 2022. Según el Estado Mayor ucraniano y el Ministerio de Exteriores en Kiev, las fuerzas rusas lanzaron más de 300 drones y misiles contra diversas regiones del país, incluyendo la capital, Kiev. El resultado ha sido devastador: al menos 12 personas han muerto, entre ellas varios menores, y más de 50 han resultado heridas.
Impacto masivo y destrucción civil
El ataque comenzó en plena noche, con sirenas antiaéreas activadas en todo el país. La ofensiva rusa afectó principalmente a la región de Kiev, pero también se registraron impactos en otras siete regiones, entre ellas Járkov, Dnipró, Leópolis y Mikolaiv. La capital ha sido especialmente golpeada, con 350 proyectiles contabilizados en las últimas horas. Entre los blancos se cuentan zonas residenciales, escuelas y hospitales.
Las autoridades ucranianas informaron que lograron interceptar 45 misiles de crucero y derribar 266 drones de un total de 298, pero no fue suficiente para evitar la destrucción. Varios incendios se desencadenaron tras los impactos, y muchos de los heridos lo fueron por metralla o colapsos estructurales.
El jefe de la Administración Regional de Khmelnitski, Sergei Tiurin, declaró: “La región ha sido objeto de bombardeos hostiles rusos, que han destruido infraestructuras civiles y causado víctimas”. En Kiev, unidades de emergencia trabajan sin descanso para evacuar a familias atrapadas y recuperar cuerpos entre los escombros.
En plena tregua humanitaria
La magnitud del ataque resulta aún más impactante por su coincidencia con una serie de intercambios de prisioneros entre Rusia y Ucrania auspiciados por Estados Unidos y Turquía. El presidente estadounidense, Donald Trump, había anunciado este viernes el “mayor canje humanitario del conflicto”: más de 2.000 prisioneros liberados, incluidos soldados y civiles. El acuerdo, según dijo Trump, podría ser “la antesala de algo más grande”, en referencia a un posible alto el fuego.
Este domingo debía realizarse el tercer tramo del acuerdo con un nuevo intercambio de prisioneros. Sin embargo, el ataque aéreo ha ensombrecido las expectativas de progreso diplomático.
Moscú responde con acusaciones
Horas antes del ataque, el Kremlin había anunciado que había derribado drones ucranianos en varias regiones rusas, incluidos aparatos que se dirigían supuestamente a Moscú. En un comunicado del Ministerio de Defensa ruso se acusó a Kiev de intentar provocar una escalada, algo que analistas consideran como el pretexto habitual del Kremlin para justificar su ofensiva total.
Según las autoridades ucranianas, el bombardeo del sábado, en el que murieron 13 personas, ya había sido uno de los más masivos de la guerra. El de este domingo, sin embargo, lo ha superado, tanto por su intensidad como por el uso combinado de tecnología hipersónica, drones kamikaze y misiles balísticos.
Reacciones internacionales
Hasta el momento, líderes europeos como Emmanuel Macron y Ursula von der Leyen han condenado enérgicamente los ataques. Desde Bruselas, el Alto Representante de la UE, Josep Borrell, pidió una respuesta firme y unidad ante lo que calificó como un "acto de barbarie masiva contra civiles en pleno corazón de Europa".
Por su parte, Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania, ha declarado que "Rusia demuestra con sangre su desprecio por cualquier vía de negociación". Y agregó: "No hay tregua posible con quien destruye escuelas y asesina a nuestros niños mientras duerme el mundo".
Una paz lejana
El ataque de este domingo confirma que, pese a los canales diplomáticos abiertos recientemente en Turquía, el Kremlin no tiene intención inmediata de reducir la intensidad del conflicto. La estrategia parece clara: mantener la presión sobre Kiev mientras se negocia desde una posición de fuerza. Ucrania, por su parte, exige un alto el fuego previo y garantías de retirada rusa para cualquier conversación sustantiva.
A más de tres años de la invasión total, y a más de una década desde la anexión ilegal de Crimea, la guerra sigue siendo una herida abierta en el centro de Europa. El bombardeo de Kiev, uno de los peores hasta la fecha, no solo retrasa la esperanza de paz, sino que acentúa la tragedia cotidiana de millones de ucranianos.