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El Diario de Cantabria

KARIM YODA

Yoda no quiere despertar

  • Quien marca casi la mitad de los goles del Racing y es el tercer máximo goleador de la categoría destaca que está «marcando más goles en un año» que en toda su Carrera  
  • «Todo es más fácil con jugadores de este nivel», reconoce
Yoda, sonriente, está ante su mejor temporada. / Cubero
Yoda, sonriente, está ante su mejor temporada. / Cubero
Yoda no quiere despertar

Yoda está pletórico. No quiere que se pare la música. Quiere seguir bailando, que no llegue la mañana y tener que despertar. Teme que en cualquier momento su lujoso carruaje se convierta en una calabaza y volver a ser el que siempre fue, un atacante sin gol. La mayor cantidad de goles que había marcado en una sola temporada habían sido cuatro. Y había sido una excepción. Lo habitual era anotar uno, dos o ninguno. En el Racing lleva ocho en dieciséis partidos. Uno cada dos. Actualmente, es el tercer máximo goleador de la categoría sólo superado por Stuani (12), que juega en otra liga y está compitiendo en una categoría que no le corresponde, y por Luis Javier Suárez Charris, ariete del Zaragoza, que suma nueve. Yoda está caliente y no quiere enfriarse.

El Racing está viviendo de los goles de Yoda. El equipo ha anotado veinte y el suma ocho, por lo que casi la mitad de los que ha celebrado los ha marcado el jugador francés. Llegó él para salvar al conjunto cántabro de no haber acertado con la contratación del ‘nueve’. Es cierto que el hombre que juega más adelantado no acierta entre palos, pero eso toma menos importancia cuando hay un jugador en el equipo con una progresión de casi veinticinco goles. Es como cuando el Madrid se quejaba de no tener un delantero centro solvente y tenía en el plantel a un tipo que anotaba cuarenta. 

Lo cierto es que es extraña la transformación de Yoda porque, quien le ha seguido estos últimos meses, no habrá llegado a la conclusión de que su acierto esté respondiendo a un golpe de suerte, sino a su calidad, fortaleza y acierto a la hora de armar el disparo. Cuando se encuentra con un remate claro, nadie duda de que va a ir para dentro. Es como el gol que anotó el pasado sábado: se encontró con un balón muerto en el corazón del área y cuando el aficionado le vio dirigirse hacia el balón con su habitual voracidad, ya sabía que éste iba a ir para dentro. No es de los delanteros que hace dudar.

Yoda tiene la seguridad de que, a pesar de la peligrosa situación clasificatoria que tiene el equipo, acertó fichando por el Racing. Quizá en otro lugar no habría contado con la confianza necesaria para convertirse en un jugador que antes no era. «Estoy muy contento de estar aquí», asegura. Y es una sensación que ha tenido desde el primer día: «Cuando llegué, tanto el míster anterior (Iván Ania) como el director deportivo (Chuti Molina) y todo el mundo me acogieron muy bien. Me sentí como en casa y ahora trato de devolver toda esa confianza en el campo».

Y vaya si lo está consiguiendo. Si se mantiene a este ritmo, se va a convertir en una de las piezas más codiciadas del próximo mercado. «Estoy marcando más goles en un año que en toda mi carrera», resalta él mismo sin borrar un rostro de asombro. «Ojalá siga así», dice. Son el Racing y los racinguistas los primeros que quieren que la tendencia no se detenga pero él mismo es consciente de que, en el mundo del fútbol, «todo cambia muy rápido». Él va a intentar que no sea a peor y por esa razón afirma que en todo momento intenta «dar el máximo para jugar siempre el próximo partido» y mantener la buena línea de juego que viene marcando desde que llegó a tierras cántabras.

Lo que no hace Yoda es celebrar demasiado los goles que anota. «Es mi carácter», se limita a explicar. Y recuerda que, a lo largo de su carrera como futbolista, apenas ha marcado, por lo que confiesa que no está «muy acostumbrado a celebrarlos». Es un tipo sobrio y serio al que cuesta sacar una sonrisa, pero eso no quiere decir que esté enfadado con algo o con alguien. Al contrario. Está feliz porque ve que le están saliendo bien las cosas desde el plano individual y porque se siente parte importante de un equipo. Además, tiene claro que «no se puede estar enfado con esta afición», la cual le ha sorprendido desde el primer día.

Más intensidad. En el equipo ha habido cambios en las últimas semanas porque ya no está al frente de la nave Iván Ania, sino que ha llegado Cristóbal y es lógico que éste haya introducido novedades. Para eso fue fichado, de hecho. Afirma Yoda que en los primeros días con el nuevo entrenador estuvieron trabajando «mucho las defensas para intentar no encajar goles». Y lo cierto es que a la segunda oportunidad logró el Racing dejar la portería a cero, pero todos saben que, en el fondo, fue un accidente. Lo más normal habría sido que el Extremadura hubiera marcado al menos un gol. Y si no marcó fue por la gran actuación de Luca, que completó su mejor partido como verdiblanco. Tanto es así, que el máximo goleador del equipo intuye que la gran actuación de su paisano bajo palos puede servir para cambiar la dinámica general que viene dibujando el equipo.

«En los primeros veinte minutos de partido nos costó mucho entrar en juego. Después, marcamos nuestro gol y eso nos dio más confianza», analiza, en primer término, el atacante verdiblanco. Fue después cuando llegó el penalti cometido por Mario Ortiz y que detuvo Luca. «Eso nos dio vida. Nos vino bien», confirma Yoda. Tanto es así, que cree que esa parada «ha dado más confianza para seguir adelante». Valora mucho el buen estado de forma que está mostrando el cancerbero galo y reconoce el extremo derecho que está «contento» de tenerlo en el equipo porque «con él es todo más fácil y ayuda mucho».

Conseguir esa victoria «ha cambiado» el día a día del grupo y esta semana se afronta con otra mirada. «Ganar siempre es bueno», recuerda. Y lo es «a nivel de cabeza y también para coger confianza». Era fundamental quedarse con todo el botín el pasado sábado para mantener la idea de que el cambio de entrenador ha podido ser positivo porque haber sumado otro empate u otra derrota habría anulado ya ese efecto inicial que, por lo menos, se busca cuando se toma una decisión tan drástica. Asume Yoda que con Cristóbal han cambado «la manera de entrenar» y que con éste «hay un poco más de intensidad», lo que cree que le viene bien al grupo.

Desde un punto de vista individual, el técnico andaluz no le ha pedido nada específico a Yoda. Éste sostiene que, «a nivel ofensivo», le da «libertad total». Otra cosa es cuando el balón lo tiene el rival y hay que ponerse el buzo de trabajo: «En defensa tengo que estar con el equipo, manteniéndonos juntos». Es el ‘debe’ que se ha localizado en el jugador francés desde su llegada al Racing, pero cree que su tendencia es a mejor en ese sentido y que cada partido se muestra más solidario con el trabajo en la retaguardia. 

Recordó Cristóbal tras el partido del sábado que todavía tienen que mejorar en todos los aspectos y eso es algo que también firma Yoda, ya que recalca que el equipo debe «trabajar muchas cosas» para intentar coger una ola buena y convertir la victoria del pasado sábado en la primera de una «buena racha para seguir creciendo como equipo y también en la clasificación». Lo que tiene claro es que están «por el buen camino» para conseguirlo.

Quizá uno de los secretos para explicar el gran momento que está viviendo Yoda está localizado en sus compañeros en la línea de media puntas. «Nos complementamos bien», asegura en relación a Álvaro Cejudo y Enzo. Los tres están cargando con la máxima responsabilidad a la hora de marcar y de atacar. Reconoce el atacante verdiblanco que cuando uno juega «con jugadores de este nivel, todo es más fácil». Han encajado a la perfección y el equipo se felicita por ello: «En el campo nos encontramos bien e intentamos combinar constantemente».

Destaca Yoda que entre los tres se comunican mucho y hablan para ir intercambiando posiciones. «A veces a Enzo le gusta estar más en el centro y cambia con Cejudo. A mí también me gusta a veces jugar por dentro. Depende del momento del partido», argumenta. Lo que tiene claro es que le «gusta mucho» jugar con los dos porque son jugadores que «entienden muy bien el fútbol» y que, además, los tres son «parecidos», por lo que cree que así «es más fácil jugar a fútbol».

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