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El Diario de Cantabria

Una imagen que cambiar

Miguel Sola, entrenador del Calahorra, lamenta que en el Sardinero se mostraran como un equipo «blandito». El domingo quiere «ser competitivo» y «jugar por sumar puntos»  estaca el gran presupuesto que maneja el Racing

Miguel Sola, entrenador del Calahorra.
Miguel Sola, entrenador del Calahorra.
Una imagen que cambiar

Al Calahorra, próximo rival del Racing, le están yendo bien las cosas. Va a recibir al líder sin la urgencia de la necesidad, en una cómoda duodécima posición y con seis puntos de renta respecto al descenso. No se le está dando mal su debut en la categoría tras lograr el ascenso el curso pasado. Lo hizo de la mano de Miguel Sola, aquel talentoso jugador que formó parte del Athletic que, a principios de los ochenta, ganó dos ligas y otras tantas copas. De hecho, es, posiblemente, el único de aquella generación que sigue atado a los banquillos. Su trayectoria tras más de veinte años como entrenador ya es más que larga. En su currículum tiene a Osasuna, Peña Sport, Real Unión (en dos ocasiones), Mirandés, Huesca, Deportivo Corellano y Calahorra, donde logró su último gran éxito el pasado verano. Ahora su intención era asentar al equipo en la categoría y lo está consiguiendo porque lo ha mantenido fuera de los puestos de color rojo desde el primer día. Está compitiendo pero tienen la espina clavada de un día en el que no lo hicieron, que fue cuando visitaron El Sardinero. Por eso el domingo están ante un compromiso que puede ser importante, sobre todo, desde el punto de vista moral.

El entrenador navarro del Calahorra va a intentar que su equipo ofrezca ante el Racing el domingo una versión opuesta a la que enseñó en el encuentro de la primera vuelta. «La idea es ser lo más competitivos posible para que no nos pase como nos pasó allí en El Sardinero, donde fuimos un equipo blandito». Se marchó mosqueado aquel día no sólo porque entendió que sus hombres no habían sido fieles a sí mismos y se habían quedado un tanto acomplejados por el escenario, sino porque, además, fueron víctimas de la voracidad verdiblanca, a la que se dio forma con los cinco goles que reflejó el marcador. De hecho, a Sola no le gustó demasiado que el conjunto cántabro no levantara un tanto el pie del acelerador.

La intención del Calahorra va a ser «dar otra imagen» y luchar por «sumar puntos». ¿Por qué no? De hecho, al técnico del conjunto riojano recién ascendido le molesta que en su entorno se diga que en partidos así no hay nada que perder o que son sólo para disfrutar. «No me gusta nada ese mensaje», afirma. Él sólo ve tres puntos más en juego por los que han de competir. «Es esa la motivación que tenemos que tener de cara a este partido», corrobora. Y lanza la siguiente pregunta: «¿Por qué no vamos a intentar ganar el partido si lo podemos hacer?». Su equipo va a saltar con la intención de hacer «un buen partido» y es consciente de que esa es la mejor manera de motivar a los jugadores para que salgan «en una buena disposición al campo para pelear durante todos los minutos».

Para intentar contrarrestar el potencial del conjunto cántabro, asegura el veterano entrenador que no está alterando en nada la rutina, sino que está actuando igual que en las demás semanas. Esto quiere decir que todo pasa por seguir el manual: «Vemos las virtudes que tienen ellos y vemos también si tienen alguna carencia por la que poder hacerles daño. A partir de ahí, tenemos que ser sólidos nosotros y competir el partido». Parece fácil. Lo que, en teoría, debería tener garantizado es disponer de una gran motivación entre sus jugadores porque enfrentarse al Racing es algo histórico para el Calahorra y también para algunos de sus jugadores. Sin embargo, recuerda Sola que también contaba con dicha motivación extra en el partido de ida y no la vio por ningún lado. «A ver si aquí, que estaremos arropados por nuestra gente, podemos salir al campo y disfrutar. Y para disfrutar hay que competir dentro de nuestras posibilidades», explica. El confía en que va a ser así y no se va a repetir la historia de El Sardinero. Cuenta con «el ánimo del público» y, con él, confía en que sus hombres puedan «dar un poco más y pelear el partido».

No cree Sola que haga demasiada falta destacar o enumerar las virtudes que tiene el Racing. Lo que sí teme es que la derrota del conjunto cántabro en Langreo de hace un par de semanas le haya venido mal porque va a hacer que los hombres de Ania se presenten «avisados» de lo que puede suceder si se dejan llevar. «Perdieron allí y ahora son conscientes de que necesitan hacer un buen partido porque, si no, saben que les puede ganar cualquiera», avisa un veterano de los banquillos como él. Es algo que se repite mucho en la caseta verdiblanca aunque hay quien cree que responde a un guión que hay que seguir. Con todo, insiste el técnico navarro en que no han de pensar demasiado en el Racing y sí en «hacer un buen partido» porque tiene claro que sólo si lo hacen tendrán «posibilidades de sacar puntos».

«El nivel más alto». A la hora de intentar explicar por qué su rival del domingo está manteniendo una trayectoria y un nivel de puntuación de auténtico récord, pone el acento en que, por encima de todo, «tiene un presupuesto altísimo que se puede permitir» y, gracias a éste, tiene también «buenos jugadores». De hecho, pone el acento en que el conjunto cántabro ha hecho «cuatro incorporaciones en diciembre y todos ellos han venido de Segunda». «Tienen el nivel más alto de la categoría y por eso están donde están», recalca. Así, no tiene ninguna duda de que el Racing va a terminar como campeón de grupo aunque, una vez que haya que saltar a la siguiente fase, de poco valdrá lo hecho anteriormente porque habrá que estrenar página en blanco. «El playoff ya es otra historia», recuerda.

Asume que el domingo será el equipo pilotado por Iván Ania quien más tiempo tendrá el balón en su poder, pero lo que quiere es que no sea en zonas donde pueda hacer daño. Lo demás, no le incomoda. «Si lo tiene donde no son importantes, no nos debe molestar mucho», recalca Sola. Éste no suele renunciar tampoco a tener la posesión por mucho que, de partida, entienda que vaya a ser el Racing quien más lo tenga en su poder. Lo que quiere es que, cuando sean sus hombres quienes lo manejen, «sea para jugarlo con sentido». Con todo, da a la posesión un valor totalmente secundario: «Nosotros tenemos que ser eficaces donde tenemos que serlo, que es en defensa y en ataque».

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