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El Diario de Cantabria

RACING

TODO AL NUEVE

  • Como en su última aventura en Segunda División, el Racing comenzó la temporada sin delantero centro  
  • Esta carencia quedó al descubierto durante el partido  
  • Pichar uno es una prioridad para Chuti Molina, que espera hacerlo esta semana
Nuha fue el único ‘nueve’ que tuvo Iván Ania a su disposición el sábado pero aún no está en forma para jugar de inicio. / Cubero
Nuha fue el único ‘nueve’ que tuvo Iván Ania a su disposición el sábado pero aún no está en forma para jugar de inicio. / Cubero

Que el Racing llegue a los últimos días e incluso a las últimas horas del mercado estival buscando un delantero centro se ha convertido en tradición. Sucedía en los tiempos de Francisco Pernía y sigue sucediendo ahora. El mismo director deportivo reconoció abiertamente el pasado viernes que su «prioridad» en los diez días que quedan hasta que se eche el cerrojo a la posibilidad de fichar es atar a un delantero centro que marque diferencias porque todavía no lo tienen. Sobre todo, porque él mejor que nadie sabe que es lo que más falta hace para poder comenzar septiembre con la certeza de haber dado a su entrenador el mejor grupo de futbolistas posible. Porque la tarta no tiene mala pinta, pero necesita la guinda.

El único ‘nueve’ que ha fichado el Racing durante este verano ha sido Nuha, que ha venido a sustituir a Dani Segovia, que fue el único jugador no cedido que terminó contrato el pasado treinta de junio. Aún así, el atacante llegado del Atlético Baleares y que en tantos problemas metió al conjunto cántabro durante la eliminatoria decisiva por el ascenso es un novato en la categoría y, además, tiene unas aptitudes futbolísticas muy particulares que invitan a pensar que será complicado que sea el jugador con el que habitualmente comience el equipo los partidos. Más allá de él, quedan un David Barral de 36 años que no se puede decir que rindiera al nivel esperado en la segunda mitad del curso pasado y un Jon Ander que, en el mejor de los casos, no comenzará a entrenar con todos hasta el mes de octubre. Y el Racing no puede estar esperándole. Lo sabe su entrenador y también lo sabe Chuti Molina. De este modo, se ve claramente que faltan cartas en la baraja verdiblanca.

Es algo que se hizo evidente en el partido del pasado sábado, cuando una sanción impidió al técnico echar mano de su único ‘nueve’ disponible, que era David Barral. La lógica invitaba a pensar que echaría mano de Javi Siverio, que transmitió buenas sensaciones en los pocos minutos de los que dispuso en la recta final del curso pasado con el primer equipo y que daba la sensación de que había gustado durante la pretemporada. Sin embargo, ni siquiera pasó el corte de 18 convocados. Ania no lo estimó oportuno descartando su titularidad y teniendo en cuenta que en el banquillo ya tendría a Nuha, que ni mucho menos estaba para saltar de inicio tras haberse perdido buena parte del trabajo estival. De este modo, la apuesta del entrenador asturiano fue la de colocar a Cejudo y, sobre todo, a Yoda como hombres más adelantados. Y ninguno de los dos es delantero. Es algo que se nota con sus propios movimientos sobre el terreno de juego.

Defendió el técnico su apuesta recordando que el jugador francés ya había jugado como delantero, pero es difícil aceptar que haya sido por una apuesta definida y no por un parche puntual. También José Francisco Molina, habitual portero, fue por un momento jugador de banda de la selección española y no por eso le volvieron a poner ahí. Tanto Yoda como Cejudo son hombres que van a buscar la pelota para iniciar desde atrás una acción. No marcan desmarques o corren al espacio. Y tampoco están donde se cuece el pulpo, en la olla esperando a rematar un centro lateral o a meter la pierna en el lugar más insospechado. Y eso es algo que echó de menos el conjunto cántabro durante los setenta minutos en los que dio la cara ante su rival y en los que firmó algunas buenas llegadas que no pudieron ser finiquitadas con éxito por no tener ese ‘nueve’ que el club sigue buscando hasta de debajo de las piedras. Chuti Molina ha afirmado que las ofertas ya están lanzadas y que falta que alguno de los deseados dé el sí definitivo.

Las circunstancias hicieron que el equipo tuviera que comenzar la temporada sin un ‘nueve’, algo que recuerda a la última aventura del equipo en Segunda División. Entonces, no hubo fichajes para el ataque durante el verano porque se apuró el plazo para conseguir algún chollo de última hora o algún descarte. Finalmente, no llegó nadie. El problema fue que los dos únicos delanteros que tenía el plantel no pudieron comenzar con el equipo, ya que Mariano se estaba recuperando de una operación y Koné encadenó una sanción con una lesión. De este modo, aún se recuerda a Borja Granero ejerciendo de hombre más adelantado. Aquello era dar ventaja al rival. Con el mercado invernal, el Racing sí se movió bien y ató tanto a Mamadou Sylla como a Quique González, que dieron un enorme rendimiento. Lleva años el club cántabro esperando a enero para firmar al ‘nueve’ que verdaderamente marque diferencias pero eso es algo que no se puede permitir en Segunda División porque no hay tiempo, ni partidos, ni puntos que perder. En aquel curso 2014 - 2015 regaló las primeras jornadas, en las que no sumó ni un solo punto, y luego se acabó lamentando de ello.

Lo malo es que una cosa es querer ya al delantero deseado y otra conseguirlo. Chuti Molina tiene muy claro que sin gol no se va a ninguna parte. Lo dijo en una entrevista tras la consecución del ascenso en Son Malferit. Es algo que quedó acreditado el sábado contra el Málaga, en un partido que, en condiciones normales, quizá debía haber ganado. Hizo las cosas bien durante setenta minutos pero eso no le dio para hacer daño de verdad. Es cierto que el panorama cambiará el próximo sábado, cuando haya que abrir de nuevo Los Campos de Sport para recibir, en esta ocasión, al Almería. Para entonces, el técnico ya podrá echar mano de David Barral y Nuha tendrá una semana más de entrenamiento.

El delantero centro que ya podría llevar unas semanas en Santander y que a buen seguro habría saciado las expectativas verdiblancas es David Villalibre, máximo goleador del grupo segundo de Segunda B el curso pasado y por el que, por ahora, parece no apostar de manera decidida el Athletic. En Bilbao le buscan otra cesión donde poder demostrar por fin que, cuando menos, tiene potencial suficiente para marcar diferencias en la categoría de plata pero Chuti Molina reconoció en su día que no lo había fichado por haberse negado a venir la campaña pasada. Aquello le dolió y no quiere ver empañado su orgullo ni el del propio club abriéndole ahora la puerta. Es una decisión discutible y debatible, pero es la suya y es a él a quien le pagan por dar forma al equipo.

El Racing confía en atar a otro ‘nueve’ esta misma semana a ser posible. Cuanto antes, mejor. El esfuerzo económico que están dispuestos a realizar los dirigentes verdiblancos es importante y, en el caso de que surja la posibilidad, también les gustaría atar a un media punta y a un medio centro de corte creativo, algo de lo que se ha quedado cojo el grupo tras la salida de Quique Rivero y la más que probable de Rafa de Vicente, que volvió a quedarse fuera de la convocatoria el pasado fin de semana.

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