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El Diario de Cantabria

Sin caer en la trampa

«Tenemos que ser nosotros mismos», asegura Ania acerca del partido de Son Malferit. Así jugamos a lo que juegan ellos, van a ser mejores», añade. Afronta el envite con confianza y sin pensar «en otra cosa que no sea el ascenso»

Iván Ania, sonriente durante un entrenamiento de la presente semana. / J.R.
Iván Ania, sonriente durante un entrenamiento de la presente semana. / J.R.
Sin caer en la trampa

«Llevábamos muchos meses esperando este partido». Lo reconoce Iván Ania, que, al igual que sus jugadores, llegó al Racing para ascender. No vale nada más. Todo lo hecho desde el día de San Fermín del pasado año, que fue cuando comenzó la aventura, han sido sólo pequeños pasos para llegar a donde el equipo está ahora. Y está en plena final de 180 minutos de los cuales ya se han jugado noventa. Haber quedado primero de grupo le da al conjunto cántabro un comodín e, incluso perdiendo en Son Malferit, seguiría en la carrera, pero ni se les pasa por la cabeza no lograr el objetivo a la primera. «No pensamos en otra cosa que lograr el ascenso», confiesa el entrenador verdiblanco. Eso no quiere decir que crean que va a ser sencillo. Al contrario, son conscientes, tanto Ania como sus hombres, de que delante habrá un equipo «que en su casa es mucho más fuerte que como visitante». Por lo tanto, se medirán al mismo Atlético Baleares que visitó El Sardinero el pasado domingo, pero no. Será un poco más fuerte porque ahora se jugará con sus reglas.

«Vamos a un césped distinto al que estamos acostumbrados y habrá que adaptarse cuanto antes a esas circunstancias», resalta el técnico ovetense. No queda otra. No podrán pararse a llorar por no estar jugando en un escenario afín a aquello por lo que están jugando. Todo parece estar en contra pero, aún así, Iván Ania deja bien claro que en el interior de la caseta sólo piensan «en positivo» y que sólo tienen «en mente lograr este mismo domingo el ascenso y, así, conseguir el objetivo marcado desde principios de temporada».

La duda siempre que un equipo como el Racing, a quien le gusta tener la posesión y mover la pelota buscando en todo momento la portería rival y que se encuentra muy incómodo cuando le toca jugar un fútbol directo, está en la apuesta a realizar. Se puede intentar imponer tu estilo propio o amoldarte a las circunstancias, entre las que están las condiciones del propio terreno de juego o la personalidad del contrincante. Ania siempre ha apostado por lo primero pero, en verdad, rara vez le ha salido así y lo que ha hecho es agarrarse al máximo a los partidos para decidirlos con una pegada arriba que ya ha perdido. De partida, el Racing va a intentar ser él mismo en Son Malferit. Al menos, cuando tenga el balón. Sin él, ya habrá que echar mano de las pinturas de guerra.

Lo que tiene claro el entrenador verdiblanco es que no pueden «asumir riesgos» en su propio campo que sí asumieron el pasado domingo. No quieren regalar nada pero, a su vez, quieren reconocerse en el espejo: «Tenemos que ser nosotros mismos». Sobre todo, porque la experiencia le dicta al entrenador verdiblanco que si intentan «jugar a lo que juegan ellos, en eso van a ser ellos mejores». Y tiene lógica. Son ellos los que dominan los secretos de ese terreno de juego cargado de trampas y los que son unos especialistas en el juego aéreo y directo. Todo pasa por ponerse a su nivel cuando toque pelear sin renunciar al juego por bajo para intentar también incomodarles a ellos cuando surja el momento adecuado.

«Nosotros tenemos que estar muy sólidos defensivamente y muy intensos para recoger la segunda jugada que provoca su juego directo». Esto es fundamental. Sin embargo, cualquiera que haya visto al equipo verdiblanco a lo largo de la temporada jugar en esos campos pequeños donde el equipo local apuesta por bombear balones sabrá que no está preparado para ello, que apenas gana duelos y que, en definitiva, sufre. La parte positiva es que eso tampoco le hace perder y, siempre que el domingo no pierda, estará vivo.

La otra cara de la moneda el próximo domingo será cuando sea el Racing quien tenga la pelota. Ahí, considera Ania que deberían «echar el balón al suelo y jugar porque es la mejor manera de que estemos cómodos nosotros». Lo que no le preocupa demasiado es el ambiente que pueda haber, ya que en tierras baleares presumen mucho de convertir Son Malferit en una olla a presión. Y es cierto no sólo porque la gente apriete mucho, sino también porque las gradas están muy encima. Sin embargo, no dejan de ser apenas 1.500 personas los que hay. Por eso el entrenador verdiblanco tiene claro que sus hombres se van a «centrar sólo en jugar». Como ya dijo el pasado domingo, después del encuentro de ida, lo único que le preocupa es que les toque «un árbitro que tenga personalidad suficiente para afrontar este tipo de partidos» y, sobre todo, para impedir que el equipo local pueda jugar con la agresividad con la que lo hizo en El Sardinero. Y el que ha tocado entiende que está «de sobra preparado porque, además, él también está para ascender, al igual que los dos equipos». A día de hoy, confía en que no vaya a influir «en nada del partido» y por eso entiende que han de estar exclusivamente centrados en estar «sólidos como equipo, no conceder nada y dominar las áreas». La suya propia la dominaron bien en los primeros 90 minutos de eliminatoria pero no se pudo decir lo mismo de la contraria. Y será importante para «intentar penalizarles», ya que recuerda el técnico ovetense que para el Racing es «fundamental marcar para pasar la eliminatoria». 

Lo cierto es que lo es para los dos, ya que también el Atlético Baleares necesita goles para cumplir con su propio sueño. Su mejor baza, y así lo confiesan ellos mismos, están en su propio terreno de juego y, sobre todo, en su césped sintético. Un césped al que Ania no tiene miedo porque él mismo hace recuento y comprueba que, de los seis encuentros disputados en la fase regular sobre dicha superficie, en cuatro han conseguido un resultado que les sube directamente a Segunda División, en uno se irían directamente a la prórroga y sólo uno les condenaría, que es el de Langreo. De esta manera, el entrenador del Racing cree que no hay que quedarse tanto con lo fuertes que son los hombres de Mandiola como locales, sino en que ellos mismo también han dado «muy buen nivel en hierba sintética fuera de casa».

Algún cambio. El once que ponga en escena en Son Malferit será similar al que jugó el pasado domingo aunque admite el entrenador verdiblanco que introducirá «algún cambio para intentar hacer daño al rival». Entiende que el equipo blanquiazul está «más acostumbrado a su campo y las temperaturas que, posiblemente, se den el domingo a mediodía». Sin embargo, considera que hay que «sobreponerse a todas esas circunstancias e intentar que afecte lo menos posible».

Lo que es seguro es que el equipo inicial que presente Manix Mandiola también tendrá novedades. De partida, porque hay dos jugadores que causarán baja por haber sido expulsados en el envite del pasado domingo. Uno de ellos era titular. Se trata de Peris, que, como recuerda Ania, «lo ha jugado prácticamente todo desde que llegó en el mercado de enero». El otro es Hugo, de quien destaca el entrenador verdiblanco que es siempre «uno de los primeros cambios porque aporta gol entrando desde el banquillo y puede revolucionar un partido». Serán dos ausencias «importantes» pero, por otro lado, el técnico asturiano cree que «cualquiera que vaya a jugar, tanto por su parte como por la nuestra, va a dar un buen nivel». Y es que, tiene claro que cuando hay que afrontar «partidos con tanta trascendencia, los jugadores sacan su mejor versión y cualquiera que entre por los sancionados lo va a hacer bien».

A Ania no le gustó demasiado que el Atlético Baleares celebrara como una victoria o incluso un ascenso el resultado del pasado domingo. Ya se ven favoritos porque se sienten muy seguros en su propio campo pero el entrenador del Racing recuerda que la eliminatoria está aún «al cincuenta por ciento». De hecho, subraya que hay más resultados que clasifican a su equipo que los que les clasifican a ellos». «A ellos sólo les vale la victoria pero, aún así, entiendo que no hay favoritos», insiste el técnico verdiblanco. Y es que, considera que, «en este tipo de eliminatorias en las que hay tanto en juego, decir que hay un favorito claro o no es difícil porque una circunstancia te puede cambiar todo ese favoritismo en el primer minuto de partido», recuerda el entrenador del conjunto cántabro. «Por eso lo importante es ser conscientes de lo que nos jugamos, estar concentradísimos, no dar nada al rival y dar mucha importancia a detalles que, aunque parezcan pequeños, pueden acabar decantando la eliminatoria para un lado o para otro», explica Ania.

El técnico se ha llevado convocado a Siverio, por lo que aún tiene esperanzas de entrar en la lista de 18, ya que ayer fueron 22 los que subieron al avión. El delantero del filial mostró un gran nivel el día de su debut y, además, ha marcado goles con asiduidad durante toda la segunda vuelta con su equipo. Está en un buen momento, en uno de esos momentos en los que los balones van a él, y el entrenador verdiblanco cree que puede aportar: «Le vimos el día que debutó, cuando marcó dos goles en veinte minutos y dio una al palo. Tiene muy buen juego aéreo, juega bien de espaldas e interpreta bien cuándo atacar al primer palo. En ese sentido, puede aportar muchas cosas en este partido y por eso lo hemos sumado a la convocatoria, ya que hay que pensar en las muchísimas circunstancias que se pueden dar».

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