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El Diario de Cantabria

RACING CLUB

Rodillo total

El racing ha ganado todos los partidos en casa promediando más de tres goles en cada uno de ellos. Es el único equipo de la categoría que no ha dejado escapar ni un punto de su campo. En su último ascenso, se mantuvo invicto en el sardinero.

Sergio y Dani Segovia comienzan a celebrar el gol del primero de ellos que significó el 2-1 el pasado domingo ante el Bilbao Athletic. / J.R.
Sergio y Dani Segovia comienzan a celebrar el gol del primero de ellos que significó el 2-1 el pasado domingo ante el Bilbao Athletic. / J.R.

No hay equipo que quiera ser campeón y no sea inexpugnable en casa. Es una condición innegociable. Su ambición exige hacer de su campo un fortín para vender una verdadera solvencia. De hecho, el último ascenso del Racing hasta la fecha se cimentó en Los Campos de Sport, donde no perdió ni un solo partido en liga. Sí cayó en Copa, pero lo hizo ante un Sevilla que terminaría ganando la Europa League y ante quien terminaría dando la vuelta a la eliminatoria en el Sánchez Pizjuán. Así, cuando llegó el momento de la verdad y tocó jugárselo a cara o cruz con la Llagostera, todos tenían claro que el objetivo era salir vivo de territorio catalán para decidir el ascenso en Santander, donde el Racing era un valor seguro. Y allí, cumpliendo con la trayectoria marcada durante toda la temporada, se alcanzó la misma meta que se pretende alcanzar esta temporada.

Los hombres de Ania están dando ese primer paso obligatorio. No sólo se mantienen invictos en Los Campos de Sport, sino que han ganado todos los partidos disputados hasta la fecha. No se ha escapado ni un solo punto y, como sucedió en aquel curso 2013 - 2014 que cada vez coge más lejos, la única derrota hasta la fecha ha sido en Copa del Rey contra otro equipo sevillano. En este caso, se trata del Betis. La trayectoria como local está siendo impoluta y mucho más espectacular que la de entonces porque, además, está marcando muchos goles y sus aficionados están disfrutando con un fútbol que está enganchando.

Más allá de que el Racing ha ganado los 18 puntos que se han puesto en juego en su propio campo, hay que tener en cuenta las cifras goleadoras que viene marcando. Son espectaculares. En seis encuentros, ha anotado 19 goles y ha encajado solo dos. Esto quiere decir que promedia más de tres por partido y que apenas ha recibido golpe alguno. De hecho, el único que le hizo daño fue el del domingo pasado, que le hizo ir por detrás en el marcador por segunda vez esta temporada y, de paso, le permitió firmar su primera remontada. El otro tanto que recibió lo marcó el Langreo cuando el partido ya estaba tan decidido que los enormes vídeomarcadores incluso reflejaban un 4-0. Ania reconoció que le dolió porque a él le gusta terminar los partidos con la portería a cero mientras que el día que jugó contra el Arenas y su equipo ganó 4-0 también se fue con la sensación de que sus hombres se habían dejado llevar los últimos minutos y que podían haber marcado más goles. Esa ambición y esa manera de querer siempre más es el secreto del espectacular ritmo que mantiene el Racing y el mejor asidero al que aferrarse para confiar en que no va a haber un exceso de relajación con el paso del tiempo por mucho que las cosas sigan yendo igual de bien o mejor.

La enorme trayectoria del Racing en Santander (la que mantiene a domicilio no es mucho peor) no quiere decir que todos los partidos hayan sido un paseo militar. De hecho, en la mitad de los que ha jugado el conjunto cántabro delante de su afición ha habido una importante dosis de suspense. El primero de ellos fue el que abrió la liga ante la Real Sociedad B. Fue el partido menos brillante del equipo pilotado por Iván Ania, en el que más a merced estuvo de su rival y donde menos balón olió. Generó poco y, de hecho, el único gol del partido fue en propia puerta tras un centro chut de Aitor Buñuel. A parte de ese encuentro, también hubo que sufrir de lo lindo contra la Cultural de Durango, pero de diferente manera. Ahí el Racing fue claramente mejor y fue el auténtico dominador del encuentro, pero no le entró ninguna hasta que llegó el descuento. Fue ahí cuando acabó marcando dos goles. Por último, para acabar con la trilogía de dificultades encontradas en El Sardinero, hay que acudir al partido del pasado domingo, cuando el conjunto cántabro quizá se encontró con el mejor visitante hasta la fecha. El Bilbao Athletic le puso las cosas complicadas en un primer tiempo en el que incluso le llegó a quitar el balón. Se adelantó y, aunque el Racing logró empatar en los primeros compases de la reanudación, no consumó la remontada hasta el minuto 83.

Estos tres sufridos encuentros confirman que no todo ha sido un camino de rosas, lo que también es buena señal porque deja bien claro que los hombres de Ania también saben sufrir y reaccionar cuando las cosas no salen bien a la primera. Lo habitual en lo que se lleva desarrollado de temporada no es sólo que gane partidos, sino también que los encarrile pronto con goles tempraneros. Sin embargo, no le entró la ansiedad cuando le costó resolver el compromiso ante el Langreo o cuando el pasado domingo recibió un gol en el primer tiempo. Como destacó Rafa de Vicente esta semana, el equipo mantuvo su personalidad y su idea de juego ante la adversidad y, de hecho, entiende que por eso acabó recibiendo la recompensa.

La facilidad con la que el Racing está encontrando el camino del gol esta temporada ha hecho que, incluso en dos de esos tres partidos como local que se le han terminado complicando, haya marcado dos y tres goles. Espectacular ha sido lo conseguido en los tres en los que se ha comportando como un rodillo. Le ganó 4-0 al Arenas, 4-1 al Langreo y 5-0 al Calahorra. Son esas goleadas las que le han impulsado a la cifra de 19 tantos en sus primeros seis encuentros como local y las que, en el fondo, recuerdan a la trayectoria del Racing de la primera temporada de Ángel Viadero en la segunda vuelta. Entonces, también contó sus partidos en Santander por goleadas.

El punto de inflexión de lo sucedido en aquellos últimos meses del curso 2016 - 17 fue un gol en contra de Osasuna B. El filial navarro comenzó marcando en Los Campos de Sport dibujando un 0-1 que daba continuidad a un inicio de segunda vuelta un tanto dubitativo. Sin embargo, aquel partido lo acabó ganando el Racing 4-1 con algún golazo de bella factura con la firma de Abdón Prats. A partir de ahí, el conjunto cántabro pasó por encima de sus invitados: le ganó 3-0 a la Ponferradina y al Somozas, 3-2 al Boiro y 4-0 al Caudal y a la Mutilvera. Acudir a El Sardinero garantizaba una goleada, casi como ahora.

El ritmo de puntuación que mantiene el Racing no lo sigue nadie en la categoría. Es el único que lo ha ganado absolutamente todo en su propio campo. Le siguen de cerca la Ponferradina y el Guijuelo en el grupo uno y el Melilla en el cuarto, ya que todos ellos suman cinco victorias y un solo empate. Mientras, en el grupo tercero, el mejor equipo como local es el Atlético Baleares de Manix Mandiola, que acumula cinco victorias y una derrota. En este caso, cuenta con la particularidad de un terreno de juego complicado por superficie y también por dimensiones. En cuanto al UCAM Murcia que pilota Pedro Munitis, que es quien más de cerca sigue al Racing teniendo en cuenta todas las jornadas, tanto las jugadas como visitantes como las jugadas como locales porque ha sumado un solo punto menos (tiene 28), no ha conseguido convertir La Condomina en un fortín. Suma cuatro victorias y dos derrotas en su casa mientras que a domicilio lo máximo que ha cedido es un empate. El hecho de que sea un club sin apenas masa social hace más difícil hacer valer el factor cancha.

No puede ser mejor noticia para el Racing presumir de solvencia y fiabilidad en casa teniendo en cuenta quiénes serán los próximos equipos en pasar por Los Campos de Sport. Tras la visita a Tudela del próximo domingo a mediodía, lo hará la Gimnástica, que está sumido en un buen momento de resultados y para cuyos aficionados y jugadores será quizá el partido más importante del año. Después, llegará el turno de un Leioa pletórico que, además, visitará Santander apenas 72 horas después del partido del Racing en el Benito Villamarín. Quince días después, lo hará el Oviedo B, sumido entre los cuatro primeros y que será el último equipo en visitar la capital cántabra este año el día veintidós de diciembre. Se avecinan dificultades pero los hombres de Ania ya han demostrado su capacidad para hacer frente a las mismas.

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