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El Diario de Cantabria

RACING

Ocho goles menos

El racing suma 33 puntos en lo que se lleva desarrollado de segunda vuelta, los mismos que tenía en la primera a estas alturas. Marca menos goles pero también le marcan menos. La aportación goleadora de los delanteros es casi idéntica

Barral es el jugador que ha monopolizado la punta de ataque en las últimas cinco semanas. / J.R.
Barral es el jugador que ha monopolizado la punta de ataque en las últimas cinco semanas. / J.R.

El Racing de la segunda vuelta avanza a la misma velocidad que el de la primera. No se puede ser más regular. El equipo sumó 33 puntos en las primeras catorce jornadas ligueras y lleva otros tantos en las catorce primeras de la segunda vuelta. Simetría total. La diferencia está en los goles. Marca menos pero también le marcan menos. Ambas cifras se compensan. En concreto, los hombres de Iván Ania han celebrado ocho goles menos de los que había marcado en la primera mitad del calendario a estas alturas del mismo. Por el contrario, ha encajado dos menos. Es más sólido pero le está costando hacerse amigo de su delantero centro.

En concreto, el conjunto cántabro llegó a la décimo cuarta jornada del calendario habiendo marcado 31 goles y habiendo encajado nueve. En la segunda vuelta, tras esos catorce primeros encuentros ha anotado 23 tantos y ha recibido sólo siete. El promedio goleador se ha reducido aunque, por mucho que la sensación pueda ser la contraria, no se debe a que los puntas estén participando menos en el apartado goleador. A estas alturas de la primera vuelta, quienes vestían el nueve a la espalda habían marcado diez goles mientras que ahora son nueve los que suman. Es sólo uno menos. No parece significativo.

A la décimo cuarta jornada del campeonato llegó Dani Segovia con cinco goles ya en su cuenta particular. Jon Ander sumaba cuatro y Juanjo, el otro delantero que entonces tenía el equipo, había anotado uno en los apenas tres minutos que había estado sobre el terreno de juego en aquel sufrido partido contra la Cultural de Durango. Contabilizando sólo lo sucedido una vez que la temporada cruzó el ecuador del campeonato, Dani Segovia ha anotado hasta la fecha uno (en Langreo), Jon Ander tres y David Barral cinco. La suma es de nueve, por lo que se puede afirmar que el puesto de punta está cumpliendo con la demanda o, cuando menos, se está manteniendo al nivel de la primera vuelta.

Si da la sensación de que los delanteros están menos acertados, están siendo menos partícipes del juego racinguista y que por eso el equipo suma menos goles, quizá sea porque hace mucho tiempo que no marcan un gol que dé un final feliz a una acción de juego. El último fue el segundo que marcó Jon Ander en la vigésimo quinta jornada liguera en Durango. Fue el pasado 16 de febrero. Poco después, se lesionaría sin volver a marcar y, desde entonces, quien ha monopolizado el puesto de delantero centro ha sido David Barral. Y éste sólo ha marcado desde el punto de penalti en Calahorra y culminando una jugada de estrategia en el duelo ante el Tudelano, el último hasta la fecha en Los Campos de Sport.

Dani Segovia, que ha arrastrado algunos problemas musculares que le han dejado un tiempo en un segundo plano, apenas está contando con minutos para comprobar lo que puede ofrecer en esta recta final del campeonato. Es algo que empieza a minarle porque, de hecho, todos los que estuvieron en la tribuna principal de El Malecón el pasado domingo pudieron comprobar lo mal que le sentó ver que Iván Ania agotaba el tercer cambio y que el elegido no era él, sino Cejudo. Tras pasarse buena parte del segundo tiempo calentando, se fue al banquillo con un cabreo que ni mucho menos escondió y al que dio continuidad dando un golpe de los que desahogan. Sorprendió porque es un gesto que apenas se ha visto en el presente curso, en el que todo ha sido armonía en ese sentido. Sin embargo, se vienen tiempos en los que todo el mundo quiere jugar.

Lo que ha podido cambiar en ese sentido es la apuesta de Iván Ania por repartir los minutos en el puesto de delantero centro. Lo hizo con tanta naturalidad en la primera vuelta que no dio pie a comportamientos semejantes. Una vez que apostó por jugar con un solo ariete, envió a Juanjo y Mario Soberón a un segundo plano y se centró en Jon Ander y Dani Segovia. Ambos fueron compaginándose aunque quien más partidos consecutivos acumuló como titular fue el espigado ariete madrileño. Encadenó cinco jornadas ligueras consecutivas saliendo de inicio, entre la cuarta y la octava, además de un partido de Copa del Rey, el disputado contra el UCAM en Murcia. Con todo, fue algo lógico porque coincidió con una racha en la que Segovia marcó prácticamente a gol por partido y todo entrenador sabe bien que ha de exprimir al máximo las rachas de sus delanteros. En concreto, anotó cinco dianas en esas seis titularidades que encadenó. La última fue contra el Langreo en casa, donde fue Jon Ander quien celebró dos goles. Y le tocó el turno a él, pero ya no volvió a haber turnos tan largos.

David Barral disfrutó de su primer encuentro como titular contra el Vitoria y lo hizo a lo grande, marcando tres goles que parecían borrar de un plumazo todas las dudas que había generado en sus primeras apariciones en la recta final de los partidos. Marcó tres goles pero lo cierto es que no ha vuelto a marcar en jugada. Una semana más tarde, en Durango, cayó lesionado y se pasó tres partidos en el dique seco. Su entrenador no tenía previsto devolverle al campo tan pronto pero tuvo que hacerlo en Calahorra porque coincidieron la lesión de Jon Ander y unos problemas musculares de los que estaba saliendo Dani Segovia. Desde entonces, no se ha bajado del once inicial. Jugó de inicio en tierras riojanas y también lo hizo en los partidos contra Real Unión, Bilbao Athletic, Tudelano y Gimnástica. Y no sólo le está costando ver puerta, sino participar del juego y rematar entre palos. No está siendo el jugador capaz de marcar diferencias que se presuponía y quizá de ahí venga el cabreo de Dani Segovia, ya que es posible que no entienda que no tenga más oportunidades cuando quien está jugando tampoco está brillando. Sin embargo, el entrenador asturiano sabe que se la va a tener que jugar con el de San Fernando a la hora de la verdad y que necesita partidos para ponerse a tono, ganar confianza y entenderse bien con los compañeros.

Hasta la fecha, Barral ha marcado gol en tres partidos de los siete en los que ha sido titular, a los que hay que sumar otros cuatro en los que ha participado apareciendo desde el banquillo. Once en total. Uno de esos goles fue desde el punto de penalti, desde donde también falló otro en el encuentro contra el Real Unión. Estaba acostumbrado el Racing a acertar de pleno con los dos últimos delanteros que había fichado en el mercado invernal porque uno había sido Abdón Prats y otro Borja Lázaro, que no pudo evitar la penuria del equipo pero que hizo goles y dejó claro que daba lo que el equipo le pedía. Sobre Barral, por ahora, hay más dudas.

Remate y participación. Lo que está preocupando más del delantero de San Fernando no es tanto su falta de gol, sino su falta de remate. Apenas le llegan balones ni participa del juego. Esto último lo explicó ya Ania en su día afirmando que le estaba pidiendo precisamente eso, que fuera un jugador que fijara a los centrales y que estuviera donde hay que estar para rematar. Es decir, que fuera un hombre de área, un ‘nueve’ de las de empujar las que le llegan. En el fondo, es reciclar a un atacante que, en sus mejores años, no era así, sino un futbolista que tenía un gran poderío físico, capaz de arrancar desde bien atrás y fabricarse él mismo las jugadas. Sin embargo, el Barral de hoy no es el Barral de entonces y por eso el entrenador ha tenido que adaptarse a lo que tiene.

En cuanto a los pocos balones que le llegan, Ania insiste en culpar de ello a las malas decisiones que tiene el equipo a la hora de la verdad. Es consciente de que llega con cierta soltura a zona de tres cuartos y que, sobre todo, lo hace por bandas, por donde corretean los jugadores más en forma del momento. Sin embargo, los centros no son buenos y el balón no llega al rematador. En el caso de que éste corra con ambición y aspiraciones de llegar a la pelota y es derribado, el entrenador está seguro de que hay una consigna arbitral para no pitar penalti.

Esperando una oportunidad está Rafa Tresaco, que hoy cumple una semana como miembro a todos los efectos del primer equipo. No tardará en llegarle su primera oportunidad de jugar y más aún si el equipo es capaz de asegurar el primer puesto el próximo domingo, que es lo que pretende. Cualquier aportación arriba es bienvenida para intentar recuperar el porcentaje goleador que tenía el equipo en la primera vuelta. En la segunda suma ocho goles menos de los que llevaba antes de jugar contra el Amorebieta, que es ante quien juega de nuevo el domingo. Y una explicación clara que se puede encontrar a ello, más allá de las dificultades que está teniendo el equipo para fabricar fútbol con fluidez, está en la estrategia defensiva por la que están apostando los rivales en esta segunda vuelta. Los partidos son más intensos porque hay muchas cosas ya en juego y muchos contrincantes salen con la mente puesta en la posibilidad de arañar un empate como sea. Se parapetan bien en su campo y eso, obviamente, hace más difícil encontrar el camino del gol. Lo bueno es que el domingo llegará a El Sardinero un equipo que ya tiene los deberes hechos y que por lo tanto, se puede permitir mayores alegrías ofensivas. Está por ver, pero bueno sería que el Racing se sintiera a sí mismo más poderoso en ataque antes de afrontar el momento clave de la temporada.

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